Cuando uno se plantea estudiar las bases del aprendizaje de la geometría cabe distinguir dos aspectos. Un aspecto corresponde a analizar cómo se construyen las relaciones espaciales en la mente de los individuos. El otro aspecto a tratar, es analizar los distintos niveles de conocimiento, que sobre las cuestiones geométricas se puedan tener.
La construcción del espacio hay que entenderla como un proceso cognitivo de interacciones, es por lo que en la enseñanza-aprendizaje de la Geometría se debe tratar de favorecer la interacción de cada uno de los componentes que determinan la construcción del espacio.
Un modelo de estructurar el aprendizaje de la geometría, coherente con la construcción del espacio, es el propuesto por Van Hiele.
Cualquier aprendizaje debe pasar necesariamente por una etapa previa de observaciones. En el caso de la geometría las experiencias visuales y táctiles han de constituir la base sobre la cuál fundamentar las actividades y abstracciones posteriores.
Un aspecto olvidado a menudo en la geometría es el concepto de dimensión, para poder trabajar con la idea de transformación geométrica, sin olvidar, e incluso apoyándose en ello, la utilización de espacios de varias dimensiones en situaciones no específicamente geométricas.
También nos parece importante el análisis de los problemas geométricos de construcción, representación, reproducción, descripción y caracterización, ya que la ayuda que pueden proporcionar para conseguir una estructuración intelectual de los conocimientos empíricos, así como para una posterior construcción de un lenguaje formal por parte del niño, pueden ser muy valiosa.
Debemos conseguir que los profesores consideren la geometría como una de las bases más importantes en la que se debe sustentar la matemática y la matematización en la Educación Infantil y Primaria.