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· INTRODUCCIÓN
La lectura de los artículos 3 y 6 me ha llevado a una reflexión sobre la vida y la muerte. El niño es el principio del ser humano, el continuador y creador en potencia de la especie. Cada niño que nace es un eslabón más que garantiza que la memoria colectiva perdure. Él es el heredero de una sociedad establecida, con sus costumbres y formas de vida.
Me gustaría que este taller se desarrollara en torno a la idea de “cultivo”: la vida se cultiva y en el niño “se cultiva” lo que será el hombre del futuro. La educación es la oportunidad que tiene el hombre para corregirse a sí mismo y para adaptarse a los cambios.
· MATERIALES NECESARIOS
Cada alumno traerá a clase:
- fotografías personales y recortes de prensa, símbolos, emblemas o imágenes que les gusten
- rotuladores, lápices o ceras de colores
- rulos gastados de papel higiénico o papel de cocina
- trozos de cables y cordones inservibles
- cajas pequeñas vacías
- recipientes vacíos y limpios de yogures o flanes
- 1 o 2 cartulinas de tamaño grande
- tijeras y pegamento
1.ª Jornada (Duración aproximada: 90 minutos)
· Actividad primera
El profesor leerá, alto y claro, el contenido de ambos artículos (los alumnos mayores de 12 años pueden leerlos ellos mismos). Tras la lectura se hará una puesta en común instando a los participantes a que relacionen las ideas de ambos.
A partir de los temas planteados en el debate, el profesor tratará de llegar al concepto de “vida = cultivo”, de “cultivo = educación”, de “educación = mejora, aprendizaje”. Para ello puede utilizar metáforas como: los cimientos de una casa, las semillas de una planta... Hablará sobre la importancia de cuidar la vida y de que cultivar lo que crece es lo mismo que enriquecerse culturalmente.
Con los alumnos más mayores (a partir de 6.º curso de Educación Primaria) se introducirá la idea de que el ciclo natural de la vida termina con la muerte. Se puede tomar como ejemplo el ciclo biológico de los animales y las plantas. La importancia de preservar el derecho a la vida desembocará en una cuestión determinante: la responsabilidad que tenemos todos a la hora de respetar la vida y el desarrollo de los demás.
Para profundizar en la idea se puede reflexionar sobre las distintas ocasiones en que el hombre corta bruscamente sus proyectos de vida. La erosión del medio ambiente, la explotación de la naturaleza, el abuso de los recursos marinos, la tala de árboles, los incendios provocados... Este debate puede hacerse extensible a otros temas como la guerra, el exterminio de poblaciones, el racismo o cualquier otro que, con estas connotaciones, interese al profesor.
· Actividad segunda
Si pensamos en abstracto, la mayor agresión que se puede hacer a cualquier cosa es atacar su base, sus cimientos. Sin un sustento, todo se desmorona, por muy elaborado y complejo que sea.
La base de la persona, de cualquiera de nosotros, es su educación, su formación como ser humano. La propuesta de este taller es plasmar esta idea en tres dimensiones: cada niño hará una escultura pequeña y sencilla cuya base sea frágil, símbolo de la vulnerabilidad de un niño. Podrán utilizar todo tipo de materiales.
Es muy importante que el profesor enlace la construcción de la escultura con la idea de que la base, por muy frágil que sea, es fundamental para que lo pequeño se convierta en grande y fuerte. Por eso el niño es lo primero.
Las bases pueden ser de cualquier cosa; se pueden pegar con cinta adhesiva normal, con cola blanca… Cada uno tratará de inventar un sistema que evidencie la debilidad del apoyo, utilizando materiales como rulos gastados de papel higiénico o papel de cocina, trozos de cables y cordones inservibles, pequeñas cajas o recipientes vacíos... y, sobre todo, mucha imaginación.
Le pedirá a los alumnos que traigan para las actividades del próximo día fotografías personales, recortes de prensa, símbolos, emblemas o imágenes que les gusten.
· Actividad tercera
El profesor pedirá a los alumnos que para el próximo día cada uno traiga de su casa un objeto de poco valor con el que se reconozca. No debe ser muy grande.
2.ª Jornada (Duración aproximada: 90 minutos)
· Actividad primera y única
En grupos de dos o tres, los alumnos realizarán un proyecto para un mural. Usarán las cartulinas para plasmar una obra derivada de la reflexión anterior: la importancia de preservar la vida y el desarrollo del niño. Esta actividad puede desarrollarse de distintas formas:
1.- Se puede tomar como ejemplo el conocido: “Pezqueñines, no gracias” y realizar un eslogan parecido que consista en una imagen y una frase.
2.- También se puede hacer un árbol genealógico “expandido” del grupo. Esto es, introducir, en el concepto de árbol genealógico tradicional, otras cuestiones como el entorno social, cultural o geográfico, las amistades, los gustos…
3.- Otra opción sería construir un árbol como imagen de uno mismo: las raíces representarían el nacimiento, el tronco sería una imagen del crecimiento de niño a adulto, en las ramas y hojas se visualizarían las características específicas de cada uno.
4.- Por último, también se puede animar a los alumnos a crear una composición plástica con collage y dibujos que hable de la importancia de la formación de las personas. Utilizando el lenguaje publicitario, podrán manipular imágenes y frases de revistas, prensa o incluso frases o titulares procedentes del telediario. Aunque el mural no saldrá del colegio, los niños deben realizarlo como si fuera a instalarse en un espacio público, por lo que deben elegir el lugar: metro, televisión, etc.
3.ª Jornada (Duración aproximada: 60 minutos)
· Actividad primera y única
Esta última jornada se dedicará a la elección de los murales. Con ayuda del profesor, los alumnos seleccionarán también un lugar del centro en el que les gustaría que los murales quedasen instalados durante unos días.
Juntos los colocarán en el/los lugar/lugares propuestos y recordarán su derecho a la vida y al desarrollo.
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