Formatos gráficos para la WEB

Ya hemos comentado que, hasta el momento, los navegadores WEB soportan de forma directa algunos formatos de ficheros de mapa de bits. También empiezan a ser capaces de interpretar otro tipo de archivos, tanto de mapa de bits como raster, pero para ello necesitan que se incorporen a los navegadores algún tipo añadido (los denominados pluggins).

Si el objetivo de nuestras páginas WEB es comunicar información y que esta llegue a los visitantes puede ser un riesgo incluir formatos gráficos no estandarizados. Si lo hacemos así obligaremos al navegante a realizar la descarga de los pluggins necesarios para su visualización y es posible que lo perdamos y no logremos el objetivo principal de transmitir la información.

Cuando el destino de nuestras páginas es una red del centro organizada en forma de Intranet la situación varía ya que puede ser más sencillo configurar los equipos de forma que tengan los pluggins disponibles.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, y dado que este es un curso de iniciación nos centraremos en los formatos gráficos que comunmente soportan por los navegadores. Estos son los archivos con extensión GIF y JPEG/JPG.

La primera puntualización que debemos hacer respecto a las características de ambos formatos es que, mientras el formato GIF solo soporta 256 colores, el JPEG puede presentar 16,7 millones. (Podemos encontrar archivos con extensión JPEG o JPG indistintamente: se trata del mismo tipo)

En ambos casos se incorporan algoritmos de compresión que hacen que los archivos de imagen no sean tan grandes como deberían ser si se almacenaran con toda la información para reproducir la imagen con su calidad máxima. Dependiendo de los algoritmos de compresión cada uno de los formatos se adaptan mejor a un tipo de imágenes como podemos comprobar a través de los siguientes ejemplos.

JPEG - 5 kb GIF - 11 kb 

Para imágenes de origen fotográfico la compresión del formato JPEG ofrece resultados superiores al tratar zonas con matices y un tamaño menor, mientras que el GIF reduce sensiblemente la calidad, incluso utilizando procedimientos de optimización de la paleta de color. Lo que acabamos de comentar se comprueba fácilmente en el ejemplo precedente, donde con una calidad mucho menor, el archivo guardado en formato GIF ocupa más del doble que el guardado como JPG.  

JPEG - 1591 bytes GIF - 1166 bytes 

Sin embargo, para imágenes generadas por el ordenador, el comportamiento es similar en cuanto a la calidad de la imagen presentada en pantalla. pero el tamaño del archivo es bastante superior cuando se almacena en JPG. 

Además, el formato GIF ofrece dos interesantes posibilidades:

  • Podemos hacer que un color, habitualmente el fondo, resulte transparente, con lo que la imagen parece integrarse sobre el fondo de la página.
  • También permiten la creación de animaciones presentando de forma consecutiva varios archivos GIF, tal como si estuviéramos realizando una película de dibujos animados.

Optar entre uno u otro formato puede ser difícil en algunos momentos...y para mayor complicación hay que tener en cuenta que, para ahorrar recursos del sistema, mucha gente utiliza la presentación en pantalla con una profundidad de color de 8 bits (256 colores), con lo que nuestras maravillosas imágenes de millones de colores pueden quedar bastante desvirtuadas si no lo hemos avisado previamente. 

© Raúl Luna '98