Presentación
Nuestra Identidad
Propuesta Educativa
La Comunidad Educativa
 
 
 
 
 
 
 

Carácter Propio


NUESTRA PROPUESTA EDUCATIVA 

VALORES Y ACTITUDES 

Concebimos a la persona como ser singular, social y trascendente, en continuo proceso de crecimiento y maduración. La escuela es lugar privilegiado para favorecer este crecimiento y potenciar sus posibilidades físicas, intelectuales, afectivas y religiosas. 

a)      Nuestra acción educativa quiere ayudar al alumno en su DIMENSIÓN SINGULAR a lograr el propio conocimiento, la aceptación y superación de sí mismo, capacidad de autonomía, decisión y sentido crítico en el ejercicio de la libertad.

La singularidad de la persona también nos exige despertar y cultivar actitudes y valores de:

-          Búsqueda de la verdad con espíritu abierto y riguroso.

-          Autenticidad y coherencia en la vida y en la acción.

-          Amor al trabajo con todo lo que supone de entrega personal y de servicio.

-          Creatividad y espíritu de renovación, superando la rutina, la indiferencia y el conformismo.

-          Serenidad y equilibrio en el acontecer diario.

-          Sencillez en el estilo de vida, favoreciendo actitudes personales de cercanía, afecto e igualdad.

 

Concebimos a la persona abierta a todos los valores que la enriquecen:

-          Educamos a los alumnos y alumnas en la libertad y para la libertad, a fin de que aprendan a actuar por convicción propia, en un proceso de progresiva liberación de los condicionamientos internos y externos, respetando siempre la libertad de los demás.

-          Educamos en el amor y para el amor. El ser humano tiene su origen y su destino en el amor. Sólo puede madurar en un clima que le permita amar y sentirse amado.

 

b)      En su DIMENSIÓN SOCIAL, la persona sólo puede realizarse en comunión con otros. Necesita un ambiente que favorezca su crecimiento social como un aspecto más del crecimiento integral y que le ayude a insertarse en la comunidad a través de la vida y la experiencia de grupo.

Para educar en la dimensión social fomentamos actitudes de:

-          Pertenencia a grupos cada vez más amplios.

-          Acogida y colaboración ejercitándose en el trabajo en equipos.

-          Corresponsabilidad en la tarea de la escuela y en el ámbito familiar y social.

-          Conocimiento de la realidad con la lectura serena, objetiva y crítica de los hechos y criterios que la configuran.

-          Responsabilidad en el uso de los avances técnicos y científicos como instrumentos de humanización y solidaridad.

-          No discriminación por razón de sexo, privilegiando a los más necesitados por dificultades económicas, de aprendizaje, familiares y sociales.

-          Aceptación de las diferencias entre las personas los pueblos y los grupos sociales por razón de la lengua, las costumbres y las tradiciones.

 

La persona está llamada a mejorar la sociedad en la que vive, asumiendo las obligaciones que derivan de su condición, promocionando los derechos humanos y poniendo su vida al servicio de los otros. Por ello educamos en valores que desarrollan esta dimensión social:

-          La justicia y la solidaridad son valores que irán creciendo en el niño al considerarse uno más entre sus compañeros y al experimentar la satisfacción de compartir lo que es y lo que tiene; la renuncia progresiva a su egoísmo y la estimación de los otros, le pondrá más tarde en condiciones de comprometerse en la promoción de una sociedad más humana y fraterna.

-          La convivencia pacífica, basada en el respeto, supera toda violencia y prepara a los alumnos y alumnas para ser defensores y constructores de la paz.

 

En la escuela todos nos debemos sentir comprometidos en la construcción de una nueva cultura: La civilización del amor.

 

c)      Consideramos la DIMENSIÓN TRASCENDENTE esencial en el crecimiento del ser humano. Por nuestra concepción cristiana del hombre le reconocemos la más alta dignidad, la de hijo de Dios, salvado en Jesucristo.

Esta trascendencia le ayuda a descubrir:

-          El sentido de la existencia humana.

-          Vivir e interpretar la realidad personal, humana y del mundo desde la persona y el mensaje de Jesús.

-          Celebrar comunitariamente la fe.

-          Colaborar en la construcción del Reino.

-          Como matiz genuinamente escolapio, la devoción a María.

 

El sentido cristiano de la trascendencia es el fundamento de nuestra esperanza."[1]

Nuestra labor educativa ofrece una evangelización progresiva a través del conocimiento y vivencia del mensaje de Jesús.

Intentamos crear un ambiente favorable a la escucha, a la reflexión, al silencio y al descubrimiento de la propia intimidad, para despertar actitudes de admiración, reconciliación y alegría.

Queremos que la vivencia de esta dimensión trascendente contribuya al desarrollo de un mundo más solidario, fraterno y armónico.

La propuesta cristiana de nuestra escuela será siempre un ofrecimiento que respete la libertad de las personas, teniendo en cuenta que la situación de nuestros alumnos, en relación con la fe, admite diversos niveles de respuesta y  compromiso.

 

CAPACIDADES Y DESTREZAS 

Nuestra pedagogía se ha caracterizado tradicionalmente por ser abierta y flexible, encarnada en el entorno, amplia en contenidos y materias, capaz de integrar en cada momento avances técnicos y pedagógicos para su constante actualización.

Nuestra tarea educativa tiende a conseguir hombres y mujeres que, partiendo del conocimiento de su propia realidad, lleguen a comprender el mundo que les rodea y participen de su historia de forma activa.

·         Queremos favorecer la capacidad de la autoestima, desarrollando las destrezas:

-          Conocimiento de sí mismo.

-          Valoración justa de sus posibilidades y aceptación de todos los aspectos de personalidad.

 

·         Consideramos que la comprensión y la expresión son capacidades prioritarias en el proceso de aprendizaje.

·         A su desarrollo orientamos las destrezas intelectuales del análisis, síntesis, razonamiento crítico y relación que preparen a los alumnos para el acceso al saber a lo largo de toda la vida.

·         Favorecemos la creatividad y la expresión dinámica y artística.

·         Asimismo, potenciamos la participación crítica, activa y responsable en el entorno natural y sociocultural.

-          Procuramos crear ante todos, un clima que en sí mismo sea educativo: el respeto y el orden favorecen y amplían las posibilidades de trabajo y de convivencia.

-          Aceptamos, con apertura, el progreso y la técnica, pero luchamos contra la deshumanización y la degradación del medio que pueden comportar.

 

·         Nuestra opción por la formación integral, implica una concepción de la escuela que va más allá de los límites del horario escolar. Damos relieve a aquellas actividades que favorecen la educación del tiempo libre: la práctica del deporte, la organización de grupo y asociaciones y otras actividades culturales, sociales, religiosas y pastorales.

  

La propuesta cristiana de la Escuela es un ofrecimiento que respeta siempre la libertad personal.