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Mi
rostro empalideció al oír mi nombre. Seguí andando cada vez mas
rápido hasta que la raíz de un árbol no me permitió seguir. Caí
al suelo, intenté levantarme ,pero no podía, algo impedía
que me levantase. Cada vez me separaba menos de esa criatura.
Cuando solo nos distanciaban unos pasos pasó un gran camión por
la carretera que se hallaba a unos metros, el monstruo
rápidamente se dio media vuelta y pronunciando estas palabras
despareció “volveré, Walter, volveré.”
Pasaron unos meses y ya casi no me acordaba de aquella cosa del
bosque.
Como hacía buen tiempo decidí volver a la alameda a ver si
volvía a encontrarme con el monstruo que , de alguna manera, me
conocía de algo.
Paseaba por aquel mismo sitió donde ocurrió la pasada vez, y una
vez más escuché aquella tenebrosa voz pronunciar mi nombre el
corazón se me paró , pero estaba preparado.
La
criatura apareció de nuevo y mirándome fijamente, me dijo:
-Esta vez no escaparás y aunque lo consigas nunca descansarás en
paz.
Había
leído sobre cosas para asustar a los fantasmas y a hacerlos
desaparecer . Saqué un salero y eché sal a mi alrededor formando
un círculo . Rápidamente la criatura desapareció.
Volví tranquilo a mi casa sabiendo que nada me volvería a
molestar.
Pero... al abrir la puerta de mi casa noté que todo estaba por
los suelos empecé a pensar que me habían robado pero cuando noté
unas letras en mi pared que decían “te dije que no
descansarías”. Recordé las palabras de aquel monstruo, el
corazón se me paró al notar que las palabras estaban escritas en
sangre... pero no cualquier sangre sino la mía .Miré mi brazo,
una gran herida me lo recorría de arriba abajo .
Esa noche
no pude dormir. Pensé en qué era lo que quería esa cosa y por
qué a mí.
De repente me acordé del libro que tenía que hablaba sobre
extrañas criaturas y cómo actuar frente a ellas . Corrí hacía la
biblioteca y busqué entre todos los libros ,pero aquél no estaba
. Me di media vuelta para volver a la cama , pero al contemplar
esa escena no pude continuar mi camino. No solo estaba el libro
clavado por un puñal en la pared sino que ahí estaba aquella
demoníaca figura mirándome.
Me
di la vuelta, preparado para salir de la casa corriendo, pero
antes de que yo pudiese escapar las puertas se cerraron.
-Te acuerdas de
mí Walter-dijo casi gritando-soy aquella joven , ¿te acuerdas de
aquella noche de invierno del 89? ¿ Por qué, Walter? Yo te
quería.
El cuarto comenzó
a dar vueltas y poco después me encontré ahí, en la habitación
de la joven en esa noche del 89 . Ahí colgada de la lámpara
estaba ella, la chica a la que yo había matado aquel día.
Llevaba la misma ropa que en ese momento . Ya ni me acordaba de
ella, ni por qué lo había hecho. Pero ella había muerto y
.......
-Ésta será tu última noche de vida-dijo mientras se me
acercaba-¡no descansarás en paz...jamás!-repetía una y otra vez.
De
repente sentí un fuerte dolor en el pecho, miré abajo y en el
corazón tenía clavado un puñal que no me iba a dejar vivir
durante mucho tiempo.
De pronto
aquella figura había desaparecido.
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