Ejercicios de autoevaluación. Colegio Nuestra Señora de la Sabiduría. Biología y Geología de 4º ESO. Autor: Eduardo Gómez

Sistema morfoclimático árido



El dominio morfoclimático árido se caracteriza por las temperaturas y las precipitaciones muy . Los suelos carecen de y en líneas generales coincide con el ámbito del clima tropical seco. La importancia de la actividad de las aguas no es mucha, y la del aumenta notablemente. No obstante, los procesos de están muy limitados. Para la mayoría de los procesos falta agua, sólo la tiene eficacia suficiente, aunque es un proceso menos efectivo.
En este dominio el viento es alcanza una mayor capacidad modeladora. No se trata de vientos vinculados a la circulación zonal () sino a vientos provocados por las diferencias de temperatura en las laderas. Muchos vientos tienen su origen en el paso de perturbaciones capaces de formar tormentas de y polvo. La capacidad de ablación de las rocas desnudas es muy importante, aunque lo más espectacular es la acumulación de arenas en forma de .
Los desplazamientos en masa dependen casi en exclusiva del viento, por lo que sólo afecta a las partículas de calibre. En los sectores hiperáridos el viento sólo tiene auténtica significación morfogenética si hay heredadas grandes acumulaciones arenosas, hay que los procesos de meteorización propios no pueden formar partículas de calibre tan pequeño, la termoclastia parece ser la responsable de la exfoliación de láminas gruesas.
Podemos distinguir, pues, un tipo árido, en el que los procesos ligados al agua mantienen un funcionamiento mínimo pero apreciable, y el tipo hiperárido, en el que el agua está casi totalmente ausente, y los procesos morfogenéticos tienen muy poca competencia. Sólo el viento tiene una significación morfogenética. La es un episodio excepcional. El tipo árido afecta al de las tierras emergidas. El tipo hiperárido sólo afecta al de las tierras emergidas, el sector central y oriental del y los desiertos de Namibia y .