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Primer trimestre:
Septiembre
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Del 17 al 21: Celebraciones de acogida.
Octubre
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Semana del 15 al 21: Semana del Domund.
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21 de Octubre: Día del Domund.
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31 de Octubre: Oración para recordar a nuestros difuntos
Noviembre
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16-18 de Noviembre: Jornadas de Pastoral SSCC de El Escorial.
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23 de Noviembre: Día de la Buena Madre.
Diciembre
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2 de Diciembre: Primer Domingo de Adviento.
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Durante el adviento tendremos celebraciones penitenciales
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Del 14 al 16 de Diciembre: Convivencias para Bachillerato.
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Del 10 al 14 de Diciembre: Operación Kilo con la Parroquia.
Segundo trimestre:
Enero
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30 de Enero: Día de la Paz
Febrero
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6 de Febrero: Miércoles de Ceniza. Comienzo de la Cuaresma.
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A lo largo de la cuaresma tendremos las Celebraciones
Penitenciales.
Tercer trimestre:
Marzo
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27 de Marzo: Día del Buen Padre.
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Celebraciones de Pascua. Semana de la Solidaridad (junto con
Manos Unidas).
Mayo
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Oraciones y ofrendas florales a María.
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Día 10 de Mayo: Día del Beato Padre Damián. (Recordaremos
también la figura del Beato Padre Eustaquio, que se conmemora en
agosto.)
A lo largo del curso iremos proponiendo oraciones y actividades
de Pastoral según se desarrolle el curso académico. De ellas se
avisará en los próximos Boletines del Equipo de Pastoral, cuando
queden fijadas las fechas de forma definitiva. De la misma
forma, las alteraciones que se puedan producir en las fechas
también quedarán reflejadas. |
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La
reflexión de la mañana
A lo largo de nuestra jornada hay
tantas preocupaciones e inquietudes, que en muchas ocasiones
olvidamos lo importante, para sustituirlo por lo urgente. Esto
es lo que ocurre con la reflexión que realizamos al comenzar
nuestro día. Son bastantes los comentarios que llegan de que
debido a uno u otros motivos la reflexión de comienzo no se
realiza o queda olvidada. ¿Realmente somos conscientes de lo
necesario que es este pequeño momento de interiorización, para
que oriente nuestro día?
Los mayores nos cuentan cómo en
sus clases se interrumpían las actividades cada media hora para
dar un aviso: “Recordemos que estamos en la presencia de Dios”.
Esto ayudaba a centrar las tareas, y recordar que todo lo que
hacemos no es para vanagloriarnos, sino para ayudar a aquellos
que están a nuestros alrededor, porque todos somos hijos de
Dios. Obviamente, esta dinámica hoy no sería la más adecuada
debido a que ya no vivimos en una sociedad de cristiandad, sino
de pluralidad de creencias y formas de configurar la existencia.
No obstante, estamos en un colegio de ideario cristiano
católico, donde manifestamos expresamente nuestra adhesión al
mensaje del Evangelio encarnado en la persona de Jesús de
Nazaret, y actualizándose constantemente en nuestro mundo.
Por esto la oración y la
reflexión ocupan un lugar especial dentro de nuestro programa
educativo. Y dentro del Plan de Acción Pastoral en este curso,
queremos que ocupen un lugar especial en los objetivos que
trabajamos para este curso. Queremos ganar tiempos a la
velocidad de nuestras existencias para la oración, para la
contemplación, para descender a lo más profundo del corazón y
encontrarse con Él. Pretendemos descubrir todas las formas de
provocar esos encuentros y proporcionar lenguajes para comenzar
a enamorarse del Señor, a permanecer e insistir, a superar el
sentimentalismo, tejiendo juntas la Palabra y la historia
personal para narrar la propia vida desde el Evangelio.
Si bien, la reflexión matinal no
tiene por objetivo llegar a este nivel de interiorización, sí es
necesaria como inicio y fomento de ese proceso de adentrarse en
uno mismo. Es como ese escalón o peldaño que nos ayuda a
alcanzar un objeto que parece alejado de nuestro alcance, que
nos permite ascender y cambiar la perspectiva de la realidad que
observamos, para ver más factibles las metas que nos hemos
propuesto. Y es por esto que es necesaria para todos,
independientemente de las convicciones personales que uno tenga.
Los folletos de reflexiones están preparados para incluir tanto,
textos a nivel meramente humano, como oraciones en sentido
estricto del término. Hay donde elegir y cada alumno en su turno
puede y debe elegir aquella que más le guste. O incluso, por qué
no, proponer una distinta a la que aparece en las hojas, quizá
porque tiene más significación para él o ella.
La tarea de los Delegados de
Pastoral de Secundaria en este aspecto es la de organizar la
clase por turnos individuales o de pareja, para que se haga
diariamente esa reflexión, que nos ayuda a ver y plantearnos el
día que nos acontece, como una oportunidad para lograr esos
pequeños objetivos que llenan nuestra existencia de pequeñas
alegrías y satisfacciones. Es un breve instante, tan solo cinco
minutos (como mucho), pero nos ayuda a centrarnos en nuestras
responsabilidades para con nosotros y con los demás.
Y ¿cuál es la metodología más
apropiada para realizar esta reflexión? Por supuesto que depende
de los niveles educativos. El texto que se proponga es el
elemento motivador, y del cuál se debería extraer, a modo de
conclusión, aquello que nos parece más relevante para trabajar
ese día. Hay días especiales que tienen su propio elemento
motivador por estar señalados en el calendario de una manera
especial. Hay acontecimientos sociales, naturales, políticos,…
que por su importancia son también un motivo especial para la
reflexión, y que en muchas ocasiones “llegan sin avisar”. Hay
que aprovecharlos, porque no podemos vivir de espaldas a la
realidad. Esta tarea, en los niveles de menor edad, compete a
los profesores y tutores, ya que los chicos y chicas, sacarían
estas conclusiones con bastante dificultad, o simplemente no lo
sabrían hacer. En los cursos con alumnos ya mayores, no está de
más que también lo hagan los profesores que les toca la clase de
primera hora. Es una buena forma de transmitirles eso que
siempre comentamos de que la pastoral impregna todas las
actividades que realizamos, desde las celebraciones en la
capilla, hasta las más áridas resoluciones de determinantes. O
mejor, enseñarles a sacar esa lección ética o moral que se
extrae del texto leído, para que aprendan a aplicarla en su
vida, y no se quede en otro discurso ajeno a los intereses de
nuestros chicos y chicas.
La reflexión matinal, es un buen
momento para encontrarnos con nuestros alumnos a un nivel más
profundo y vivencial. No desaprovechemos esta oportunidad. En
muchas ocasiones ese comentario o esa reflexión que se hace al
comenzar la mañana, ha ayudado, ayuda y ayudará a muchos de
nuestros alumnos (y a nosotros mismos) a orientar y confrontar
nuestra vida, según los criterios cristianos que nos
caracterizan.
Atentamente.
José Antonio Tavárez. |