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La
fundadora ![]() |
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Madre Paula nace en Vera
(Almería) el 2 de febrero de 1849 en el seno de una familia
humilde y trabajadora, días después es bautizada en
la parroquia de Ntra. Sra. de la Encarnación donde recibe el
nombre de “Francisca de Paula Gil Cano”. |
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| El 15 de octubre de 1879,
día de Santa Teresa, la ciudad de Murcia amanece totalmente
inundada; el desbordamiento del río Segura produce pérdidas
irreparables y la hermosa huerta murciana se convierte en un inmenso
y destructivo mar: alrededor de cinco mil viviendas quedaron destruidas
y más de 800 personas desaparecieron. La repercusión
de esta catástrofe es muy grande y las ayudas comienzan a llegar
a esta zona desde todos los puntos de nuestra geografía y también
del extranjero. La sociedad murciana reacciona y un grupo de damas
coordinadas por las autoridades locales funda una Asociación
de Señoras; su misión es la de canalizar y repartir
todas las ayudas que llegan a la ciudad. Entre otras cosas, crean
en las afueras de Murcia, en concreto en la calle Aguadores, un orfanato
para acoger a los niños huérfanos. |
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Las Hermanas Franciscanas extienden su acción apostólica por diversas provincias de España: Murcia, Ciudad Real, Jaén, Málaga, Alicante, Almería, Toledo y Madrid. En todos estos lugares,
se ejercitan en obras de misericordia atendiendo a la niñez
abandonada, ancianos desamparados, enfermos, vagabundos y, en general,
a toda clase de pobres y marginados. |
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Después de llevar una vida entregada enteramente a Dios y al servicio de los pobres, practicando la caridad más pura y universal al estilo de Jesús de Nazaret, María y San Francisco de Asís, Madre Paula entrega su alma al Señor el 18 de enero de 1913 en la Casa Madre de Murcia, a los 63 años de edad y 33 de vida religiosa. Su vida fue una historia
de amor y se resume en estas palabras que nos dejó escritas:
“Yo soy víctima de los pobres y no tengo otra cosa que
ver en este mundo, los pobres son mis delicias”. |
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