¿CÓMO
EDUCAMOS?
- EL ESTILO EDUCATIVO DE DON BOSCO
Nuestra
escuela intenta lograr sus finalidades con el estilo, el espíritu y el método
educativo de D. Bosco, caracterizado por el criterio preventivo –razón,
religión y amor- por el cual hacemos a las alumnas/os propuestas de
experiencias positivas de bien, que les ayuden a superar sus dificultades y
les ayuden a vivir sus aspiraciones.
El
ambiente educativo se caracteriza por
el protagonismo de los alumnos/as, el espíritu de familia, la racionabilidad
y flexibilidad, el trabajo diario, el esfuerzo concreto, la invitación a la
creatividad y el clima de alegría y de fiesta.
La
relación educativa personal que reconoce la individualidad y la historia
personal de cada alumna/o y se traduce en la familiaridad entre educadores/as
y educandos/as, la capacidad de acogida y de diálogo y la confianza y simpatía
hacia el mundo de los jóvenes.
La
presencia-asistencia animadora de los
educadores entre los jóvenes.
La
oferta respetuosa de una experiencia de fe
que se caracteriza por el encuentro con Dios en la vida ordinaria, la
celebración de la fe, el sentido de Iglesia, la proyección solidaria y
misionera y la presencia de María Auxiliadora en sus vidas.
El
compromiso cristiano en la
responsabilidad del trabajo diario, en la solidaridad con los más necesitados
en una ciudadanía activa, y en un entender la propia vida como
servicio a los demás.
CON
UNA METODOLOGÍA ABIERTA, FLEXIBLE Y PARTICIPATIVA
La
educación que ofrecemos a nuestros alumnos/as implica una metodología didáctica,
consecuente con los objetivos que perseguimos; capaz de dar respuestas a la
diversidad y de promover aprendizajes significativos.
Todo ello supone la formación continua del profesorado y la búsqueda de líneas de acción que permitan la actualización de las instalaciones y medios pedagógicos del centro para una mayor calidad de enseñanza y un mejor servicio a la educación.
PROMOVIENDO UN AMBIENTE DE VALORES Y ACTITUDES POSITIVAS
Buscamos
ofrecer una educación en valores que ayude a los alumnos/as a encontrar el
sentido de su existencia.
También
nos proponemos formar actitudes que les permitan actuar como personas libres
que se orientan hacia la comprensión de la realidad y la comunión con las
demás personas.
La
educación debe ser fundamentalmente un contagio de actitudes vividas por los
propios educadores/as.
Pretendemos
que los alumnos/as aprendan a
pensar y a hacer, para llegar a ser personas comprometidas y felices.
De
esta manera, entre todos procuramos crear un clima que en sí mismo sea
educativo porque expresa convicciones, propone valores y motiva el compromiso.
Por
todo ello priorizamos:
-
Educar para la salud
-
Educar para la
convivencia, el respeto y la paz
-
Educar para la
interculturalidad
-
Educar para la
justicia
-
Educar para la
libertad
-
Educar para la
coherencia y la verdad
-
Educar en la
dimensión ecológica
HACIENDO
QUE LAS ALUMNAS/OS SEAN PROTAGONISTAS
El
alumno/a es el protagonista de la propia formación.
En
el ejercicio de sus derechos y deberes, los alumnos/as encuentran en nuestra
escuela posibilidades de participación mediante:
-
La expresión de intereses e inquietudes a través
de la relación con tutores/as, profesores/as etc.
-
La asunción de
responsabilidades en la dinámica propia del aula y del centro
-
La organización
de grupos-asociaciones con el objetivo de canalizar opiniones, promover
actividades, tomar decisiones, asumir y evaluar compromisos etc.
-
La participación
directa o por delegación en los órganos colegiados de animación y gobierno.
Los
educadores/as, tratamos de ofrecerle un acompañamiento respetuoso, cercano,
dinámico y sugerente que les ayude a desarrollar todas sus posibilidades.
ESTABLECIENDO
UN DIÁLOGO FE-CULTURA
Nuestra
escuela intenta favorecer un diálogo y una integración
entre la fe, la cultura y la vida.
Por
eso favorecemos una comunidad educativa en la que se vive:
-
Un ambiente de
libertad respetuosa y de responsabilidad consciente.
-
La búsqueda de
los valores humanizadores de la cultura actual.
-
Diálogo e
integración entre ciencia, educación y evangelio
-
Una enseñanza
religiosa escolar como información sistemática del mensaje cristiano.
-
Planteamiento
de interrogantes, desde todas las áreas sobre el sentido de la propia
existencia.
-
Itinerarios de
educación en la fe y experiencias de vida cristiana a través de la
participación en grupos formativos.
-
Orientación y
acompañamiento vocacional
-
Experiencias
positivas de pertenencia eclesial
ATENDIENDO A LA
DIVERSIDAD
Buscamos
conseguir un equilibrio entre la comprensividad del currículo y la realidad
concreta de cada alumno/a. Llevamos a cabo adaptaciones curriculares;
programas de Diversificación Curricular; Educación Compensatoria, refuerzo
educativo...
Intentamos
establecer una relación cercana con el ambiente familiar para orientar al
alumno/a e impulsar su desarrollo personal y social.
PROYECTANDO
LA EDUCACIÓN MÁS ALLÁ DEL HORARIO ESCOLAR
Nuestra
opción por la formación integral implica una concepción de la escuela que
va más allá de los límites del horario escolar, y ayuda a los alumnos/as a
abrirse a un mundo de dimensiones cada vez más complejo.
Esta
concepción de la escuela incluye unos criterios educativos reflejados en una
amplia gama de servicios y actividades en
función de los intereses y capacidades de los miembros de la Comunidad
Educativa.
Conforme
a estos criterios pretendemos:
-
Fomentar todas aquellas actividades escolares y
extraescolares que favorecen la educación en el tiempo libre.
-
Promover grupos
formativos y asociaciones. En el Colegio ofrecemos:
- Grupos de fe
- Centro Juvenil (fines de semana)
- Asociación de alumnos/as
- Asociación de antiguos alumnos/as
- Asociación de María Auxiliadora
- Cooperadores/as Salesianos/as
-
Ofrecer respuesta a las inquietudes sociales,
religiosas, pastorales de los diferentes miembros de la comunidad educativa.
-
Colaborar en
actividades promovidas por otras instituciones y agentes sociales de la zona y
la ciudad.
EVALUANDO
LA CALIDAD DE NUESTRA ACCIÓN EDUCATIVA
La
mejora permanente de los niveles de calidad en el servicio educativo de
nuestra escuela exige la aplicación de sistemas de evaluación periódica
para verificar la adecuación de nuestra oferta educativa
-
A las necesidades formativas de los alumnos/as
-
A las
elecciones efectuadas por sus familias
-
A las
expectativas de la sociedad donde radica nuestro Centro.
Para
ello:
-
Buscamos la mejora continua a través del desarrollo
de un Plan de Calidad que nos permite evaluar y establecer planes de mejora
continuos en todos y cada uno de los aspectos del Centro.