No se vive de los sueños

 

Había una vez..una hormiguita que iba a clase y no hacía nada,

Las hormiguitas profesores le decían una y otra vez; ¿nunca piensas hacer nada? Y la hormiguita una y otra vez respondía; sí,

Soñar con que vuelo, con que tengo mucha comida y soñar, soñar.

Las hormiguitas profesores le recordaban; de soñar no se puede vivir!

La hormiguita pasaba horas y horas soñando, pensando.

Todas las hormiguitas se preparaban para que no las pisen o las aplasten los humanos. Pero ella no,ella soñaba..

La hormiguita soñando como siempre llego un humano y la pisó.

 

La rana

 

Una mañana de verano, iba una rana dando un paseo cruzando su charca para buscar algo de comer. Vio una mosca y fue detrás de ella y se tropezó, entonces se hizo daño en la pata y no podía cruzar la charca para volver a casa. Por mas que pedía ayuda nadie la ayudaba, buscaba y buscaba y no encontraba a nadie que la pudiera ayudar. Intentaba cruzar la charca pero no podía cruzarla. Con esa pata, vio a un pájaro en la orilla de la charca y le pregunto que si le podía hacer un favor, que si la cruzaba la charca para llegar a su casa y el pájaro le dijo que no, dijo que cada animal tiene que ganarse la vida como es sin ayuda de nadie. La rana decepcionada con la respuesta del pájaro se fue por otro lado a buscar ayuda.,

  

La confianza engaña

 

Era un perro muy conocido en su barrio, que vagaba por la calles pidiendo de comer y todos le daban siempre algo, y por vagabundo que fuese no le faltaba de nada. Un día por la noche cuando iba a su rincón, se encontró con alguien nuevo. Era una gatita, la pregunto que por que rondaba por su zona, y esta con la cera triste le dijo que la acababan de  abandonar, y que no tenia donde ir. El perro la creyó porque parecía buena y una gata de casa.

 

Después de un día andando juntos por el barrio este se confió, y le enseño donde guardaba la comida que le daban dia a dia para los días de mas frío no tener que salir a la calle. A la mañana siguiente el perro como siempre salio a por comida y cuando quiso volver a su “casa” la encontró vacía.

 

Moraleja: no debes fiarte de la gente por sus apariencias.

 

El tigre y la selva

 

Un pequeño tigre iba paseando por la selva y se encuentra con un gran león que le dice:

-Muchacho no te adentres en la selva norte que hay lobos que te pueden devorar.

 

El tigre al escuchar esto se asustó, fue con el miedo en el cuerpo hasta su casa. Cuando vio a su padre le contó lo que le había dicho el león y este le dijo que tenía razón y le prohibió que fuera a la selva norte.

 

A la siguiente tarde decidió cambiar la ruta para no ir hacia la selva norte se fue por otro camino y se encontró aun grupo de ositos que parecían inofensivos que estaban hablando de lo bien que se lo habían pasado en la selva norte, así pasaron los días y el tigre seguía escuchando aquellos magníficos comentarios sobre la selva.

 

Un día y harto de escuchar todos esos buenos comentarios decidió ir a la selva norte aun sabiendo que su padre se lo tenía prohibido. Allí se encontró a esos inofensivos osos rodeados de un gran grupo de lobos, ellos estaban dispuestos a comerse al tigre, los osos habían sido el cebo perfecto para atraerle hasta la selva. Mientras asustaban al pobre tigre una gran sombra empezó a quitarles la poca luz que había, era el león que venía a salvar al tigre. Tras una dura batalla lograron escapare de los lobos y regresar a casa. El tigre nunca más volvió a pisar la selva.

 

Moraleja: No hay que dejarse llevar por los demás, haciendo cosas que no debemos porque al final por hacer lo que hacen los demás puedes terminar muy mal.

 

El gatito

 

Era    un    gatito   que   vivía   en   un    barrio   sencillo    y    humilde. Un    día   recibió    una    carta   de    su    primo,   que   vivía    en    la   zona de   los   barrios   ricos   de    la    ciudad.    En    esta    carta   le decía   su   primo  que   le   invitaba   a    pasar    unos   días   junto   a   él   en su     nueva   casa.   

 

El   gatito   preparo   su   maletita   con   lo   imprescindible   y   partió rumbo   al   barrio   rico.

 

Decidió,   aparentar    que    el    era    un    viajero    por    el    mundo, cuando   estuviese   con   su   primo.

 

Constantemente   su   primo   le   hacia   preguntas   sobre   sus   viajes, a    los    que    obviamente,    el    gatito    tenia    que    responder    con mentiras.

 

Una      noche     él     decidió     que     volvería    a    su    casa    al    día   siguiente.   

 

Pero   al   despertar    su    primo    le   dijo,   que   como   ambos    eran personas    con    clase,    deberían    vivir     juntos.     El      gatito     fue entonces   cuando   decidió   confesarle    que    él    ni   era   viajero,   ni tenia     clase.     Era      un    simple    gatito     que    trabajaba    en    la  fábrica    de    pescados.    Su   primo  le  perdono,   y   el   gatito   volvió   a   su   casa   muy   feliz.

 

Moraleja: hay   que   ser   siempre   uno    mismo,    y   no   intentar aparentar    lo    que   no   se   es,   pues   así    nunca   se    alcanzara   la felicidad.

 

El oso y el gorrión

 

            Érase una vez un oso y un gorrión.

      Él oso era muy fuerte y el gorrión muy

      inteligente, los dos querían construir

      una casa, el oso cogió grandes piedras

      y gruesos troncos pero no sabía como

     construirla. Él gorrión  sabía como

     pero no tenia fuerza para coger los

     materiales necesarios para construir

     su casita, un buen día los dos se

     encontraron  los dos animales y

     empezaron a hablar de sus problemas

     de lo que les pasaba y el gorrión pensó

     por que no construir la casa ellos dos

     juntos con la  fuerza del oso y su

     inteligencia construirían una casa

     grande, bonita, y sólida.

    

     Moraleja: cada persona tiene su cualidad

     y pueden complementar uno a otro