Consideramos
la escuela un lugar privilegiado para llevar a cabo la educación integral de
la persona en todas sus dimensiones, de acuerdo con una visión humana y
cristiana de la vida.
Por
eso, en nuestra escuela ayudamos a los alumnos/as a:
Descubrir
y potenciar sus capacidades físicas, afectivas e intelectuales, aceptando
las propias cualidades y limitaciones.
Desarrollar
la dimensión social para encontrar el sentido de su vida, en el servicio
y compromiso personal y social con la comunidad humana en que vive.
Desarrollar
su sentido ético y trascendente, desde la perspectiva del mensaje de Jesús
sobre la humanidad, la vida, la historia y el mundo
En
esta labor educativa tenemos en cuenta la edad, el proceso de maduración,
socialización, las experiencias y el entorno familiar de los alumnos y
alumnas, para así fomentar el desarrollo integral de la persona respetando su
individualidad.
DIIMENSIÓN
FÍSICA, AFECTIVA E INTELECTUAL
La
educación integral exige el desarrollo armónico y diferenciado de la dimensión
física, afectiva e intelectual.
Física:
que posibilita la realización y organización del propio esquema corporal,
desarrollando:
-
la motricidad mediante el control y la coordinación del cuerpo.
-
las habilidades
sensoriales
-
la expresión corporal logrando que el cuerpo sea medio adecuado de
expresión, de sentimientos e ideas.
-
los diversos aspectos de la cultura física y deportiva realizando
actividades deportivas dentro y fuera del horario escolar.
Afectiva:
que desarrolla
-actitudes
de aceptación personal y autoestima
-
relaciones interpersonales constructivas mediante actividades de
encuentro y convivencia.
-
la sexualidad y madurez afectiva a través de programas de educación
afectiva y sexual.
-
la sensibilidad y equilibrio ante las situaciones de la vida.
Intelectual:
que favorece el desarrollo de los diferentes procesos mentales generales y
específicos:
-
comprensión memorización, y aplicación de principios a situaciones
nuevas,
-
capacidad de análisis, relación y síntesis,
-
asimilación de contenidos científicos,
-
sensibilidad artística y estética,
-
capacidades técnico-profesionales,
-
desarrollo de la propia creatividad en relación con las ciencias y las
artes.
DIMENSIÓN
SOCIAL
Ayudamos
a nuestros alumnos/as a integrarse en la sociedad.
Por
eso intentamos que los alumnos
desarrollen su capacidad de:
-
Descubrir la familia como lugar ideal de relación interpersonal
como elemento básico de la sociedad.
-
Realizar una lectura serena, objetiva y crítica de la realidad social,
sus dinamismos y opciones ideológicas.
-
Apreciar los
valores de una sociedad intercultural.
-
Sensibilizarse
y comprometerse ante situaciones de desigualdad, injusticia, discriminación
social, económica o cultural, sobre todo en el propio entorno.
-
Entender el
trabajo desde la responsabilidad personal en la construcción de un mundo más
justo y humano.
-
Favorecer un
ambiente de convivencia en el que se vivan los valores del respeto, la amistad
y la ayuda mutua.
-
Orientar la
propia vida desde actitudes de servicio a la comunidad humana, motivadas por
las exigencias del Evangelio.
DIMESÍON
ÉTICA-TRASCENDENTE
Nuestra
escuela asume la dimensión ética y transcendente
de la persona como un aspecto fundamental en el crecimiento integral de
los alumnos/as. Por eso favorece:
El
cultivo de actitudes que fomenten:
-
la confianza en sus propias posibilidades
-
la búsqueda de la verdad
-
el sentido crítico
frente a la vida y las cosas
-
la disposición
hacia la libertad y la tolerancia
-
la colaboración
en la construcción de la
convivencia y la paz.
-
el sentido de
gratuidad
-
la participación
y corresponsabilidad de los diferentes miembros de la Comunidad
Educativa en el desarrollo de su labor
-
la gratitud, alegría y
sentido de fiesta en la vida de cada día
-
el compromiso
por la justicia y la solidaridad
-
la atención
preferente a todos aquellos
alumnos/as, familias y sectores sociales más necesitados.
El
desarrollo de algunos valores
de mayor significatividad mediante la experiencia personal y
comunitaria de:
-
la diversidad como riqueza personal y comunitaria,
-
la acogida y el
encuentro entre educadores/as, alumnos/as y familias
-
la creatividad
y apertura a los nuevos valores culturales
-
el amor y la
responsabilidad en el trabajo.
La
realización de un proceso de apertura a la trascendencia
mediante:
-
la reflexión
sobre los valores existenciales del ser humano
-
el conocimiento
de la figura y mensaje históricos de Jesús de Nazaret,
-
la interpretación
de la realidad personal y del mundo desde las claves evangélicas, como
instrumento de relación personal con el Cristo de la fe y de compromiso
cristiano en el mundo,
-
la vivencia
y expresión libre de la
fe dentro de nuestra Comunidad Educativa-Pastoral, como experiencia de la
dimensión comunitaria de la Iglesia,
-
la apertura a
la participación en los movimientos y acciones de compromiso eclesial,
-
la sintonía
con el tipo de vida cristiana que ofrece la Espiritualidad Juvenil Salesiana.
Así ayudamos a los alumnos y alumnas
a interpretar el misterio de la vida humana y a cooperar en la construcción de
un mundo mejor, mediante el conocimiento y la vivencia del Mensaje de
Jesucristo.