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Es destacar lo
importante de un texto. ·
Es una labor de
síntesis. ·
Hay dos tipos de
subrayado: el lineal (debajo de las ideas o palabras clave) y estructural (se
subtitulan párrafos, se utilizan signos). ·
No subrayar nunca en
la primera lectura. No se debe subrayar sin tener una idea general del texto. ·
Antes de subrayar hay
que leer lentamente el texto, buscando respuestas. ·
Consiste en localizar
ideas principales y secundarias. ·
Conviene subrayar a
lápiz (con diferentes tipos de líneas) o con colores transparentes. ·
No debe superar el
50% del texto. Subraya las claves: debe ser breve y conciso. ·
No subrayar lo que no
se entienda. ·
Lo subrayado debe
tener sentido, aunque no sea correcto gramaticalmente. ·
Facilita la
concentración y el aprendizaje. ·
Facilita el repaso. |
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Es centro de la
actividad intelectual. Tiene que aclarar el pensamiento y hacerlo accesible a
los demás. ·
Sin pensar es difícil
resumir. Calma y paciencia. Saber resumir es saber pensar. ·
Incluye dos tareas
cognitivas: un proceso de selección (continuos juicios, según criterios
previos establecidos) y un proceso de reducción (a través de sucesivas
transformaciones, se sintetiza). ·
Tiene que reflejar la
idea central y los contenidos más importantes de un proceso discursivo. ·
Tiene que servir para
ordenar el material informativo y disponerlo adecuadamente para su uso. ·
Las ideas hay que
expresarlas con el menor número de palabras posibles, sin que falta ninguna
fundamental. ·
Debe ser claro,
preciso, breve y significativo para que facilite su memorización. ·
Debe tener unidad y
sentido: todas las ideas bien relacionadas y ordenadas. ·
No debe ser superior
al 50% del texto original. Ideal, un 25%. ·
Facilita el repaso y
la preparación de exámenes. ·
Mejora la
concentración. ·
Facilita el aprendizaje
a los que tienen predominio de memoria auditiva. |