UNIDAD DIDÁCTICA 9:
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Introducción y objetivos
de la Unidad. |
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Evaluación inicial. |
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1.-
Principales cambios que se produjeron en la Edad Moderna. 1.1.- Económicos. 1.2.- Sociales. 1.3.- Políticos. 1.4.- Culturales y artísticos. 1.5.- Religiosos. |
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4.-
La organización de la colonización de los nuevos territorios. |
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7.- España
en la Edad Moderna: 7.1.-
Unificación territorial. 7.3.- El
reinado de Felipe II. |
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Criterios de Evaluación. |
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El fenómeno de la transición afecta a
todos los aspectos de la vida: se mantienen las estructuras agrarias, pero aparecen importantes cambios técnicos y
se introducen nuevos cultivos con la apertura de nuevos mercados coloniales. Se consolida el poder absoluto de los
monarcas, pero también se inicia la crítica a este poder y el deseo de
participación de todos los ciudadanos. Comienza
a estructurarse la ciencia en sus distintas ramas. El pensamiento basado en la razón se abre paso en contraposición a
la tradición.
OBJETIVOS DE
-
Entender
- Conocer las consecuencias
de los descubrimientos geográficos y la colonización de los nuevos territorios.
- Reconocer las
características principales del arte de
- Distinguir los
periodos más importantes de
- Utilizar diversos
recursos como mapas históricos, ejes cronológicos, etc. en el estudio de esta
etapa histórica.
- Analizar obras de
arte correspondientes a este periodo histórico siguiendo determinados
criterios.
- Valorar la
importancia de
1.- PRINCIPALES
CAMBIOS QUE SE PRODUCEN EN LA EDAD MODERNA:
Vamos a resumir los principales cambios
que se dieron en la Edad Moderna:
a) CAMBIOS ECONÓMICOS:
Se inicia el paso de una
economía agraria y rural a otra urbana y mercantil. Se introduce el capital en
el mundo del trabajo. Aparece la figura del comerciante que controla el proceso
de producción y vende los productos elaborados. A este proceso se le llama
precapitalismo o capitalismo comercial.
El comercio adquiere un
gran auge que, después de los descubrimientos de nuevos territorios, llegará a
tener dimensiones mundiales.
b) CAMBIOS SOCIALES:
Aparece una nueva clase, la burguesía
comercial, que posee capital y controla el proceso de producción desde la
adquisición de la materia prima hasta la venta del producto terminado.
La nobleza perderá parte
de su poder político y militar. Intentará mantener sus privilegios, oponiéndose
a los burgueses y al rey, pero si en el plano económico, los burgueses le
tomarán la delantera, en el plano político se impondrá la monarquía.
Los campesinos se
sublevan contra los nobles y conseguirán liberarse de la servidumbre personal.
Muchos de ellos huyen a las ciudades ante la presión de los señores que querían
aumentar sus rentas exigiéndoles más impuestos.
Las ciudades crecen y en
ellas aparece esta nueva clase de jornaleros que ya no dependía del poder de la
nobleza y tampoco pertenecían a los gremios tradicionales. A cambio de un
salario, serán la mano de obra en el nuevo proceso económico.
c) CAMBIOS POLÍTICOS:
Aumentó el poder del Rey,
apareciendo las llamadas monarquías autoritarias. Los reyes unificaron sus
territorios, sometiendo a la nobleza a su autoridad. También tuvieron que
oponerse al creciente poder de las ciudades.
El poder real se basaba en:
-
La
unificación del territorio.
-
La
creación de una administración fuerte que obedecía las órdenes reales y las
hacía cumplir en todo el territorio.
-
Un
ejército profesional.
d) CAMBIOS CULTURALES Y
ARTÍSTICOS:
Desde el punto de vista cultural se
produce un fenómeno que es conocido como Humanismo,
que parte de la consideración del hombre como portador de una dignidad y unos valores
capaces de lograr un máximo desarrollo personal, social y político. El ideal
del humanista era el hombre culto, polifacético, libre, inmerso en la sociedad
a la que pertenecía, luchador por unos ideales en los que creía y actor de su
vida y de su obra.
Podemos resumir las
características generales de este movimiento
de la siguiente manera:
·
La
Naturaleza pasó a ser algo a estudiar, a contemplar y dominar.
·
El
pensamiento se hace analista y crítico. La razón se impone, siendo la única garantía
para descubrir la verdad.
·
La
cultura abandona su dependencia de la Iglesia.
·
En el arte lo más destacado será la gran influencia del
mundo clásico y la búsqueda de la proporción y el equilibrio. Los
modelos de inspiración fueron la naturaleza y el hombre. El artista se convertirá
en un intelectual cuya obra es fruto de su genio individual. Dejará de ser un
artesano anónimo que trabajaba bajo el control del gremio.

e) CAMBIOS RELIGIOSOS:
En esta época se va a
romper la unidad religiosa de Europa. Si al principio hubo humanistas que
trataron de resolver los problemas religiosos por el camino del diálogo (como
Erasmo de Rotterdam), más tarde las posturas se
radicalizaron provocando la ruptura entre protestantes y católicos. Luteranos,
calvinistas y anglicanos se opondrán al monopolio de Roma mediante la Reforma,
que sería contestada por la Contrarreforma católica y esto generará conflictos
y guerras de religión.
2.-
LOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS:
En los últimos años del
siglo XV y durante el siglo XVI se realizaron grandes descubrimientos que
abrirían nuevas pociones del Planeta al mundo conocido hasta entonces por los
europeos. La iniciativa en este movimiento de descubrimiento y colonización
sería europea y más concretamente de dos reinos del suroeste de Europa: Castilla y Portugal.
Estos
descubrimientos tuvieron una serie de causas, entre las que podemos mencionar las siguientes:
a) Causas
económicas: La necesidad de buscar nuevas rutas comerciales con Oriente, ya
que las rutas tradicionales mediterráneas estaban ahora dificultadas por los
turcos y monopolizadas por las ciudades italianas.
El desarrollo que empieza a adquirir
Europa hace necesaria la llegada de metales preciosos para fabricar moneda. Las
clases dominantes aumentan el consumo de artículos de lujo; se demandas
especias para conservar y condimentar los alimentos.
b) Causas políticas y religiosas: Castilla y Portugal acababan de terminar
o estaban terminando sus procesos de Reconquista del territorio peninsular que
había estado en poder de los musulmanes y este impulso será continuado más allá
del Océano en un deseo de engrandecer los territorios y llevar la religión cristiana
más allá de Europa. Muchos hidalgos y aventurero que habían participado en la
Reconquista, buscarán en los nuevos territorios la gloria y la posibilidad de
enriquecerse.
c) Causas técnicas: Los avances en la navegación, que se hizo más
segura al contar con mapas más fiables por el desarrollo de la cartografía, con
barcos preparados para la navegación por las aguas del Atlántico, como la
carabela y con instrumentos de navegación que permitían aventurarse en alta
mar, como la brújula, el astrolabio, etc.
Pero en la
iniciativa descubridora y colonizadora,
Portugal y Castilla seguirán caminos distintos. Mientras que el reino portugués
intentará durante todo el siglo XV llegar a Oriente bordeando África, Castilla
optaría por el proyecto de Colón de llegar a Oriente navegando hacia Occidente.
Este proyecto se basaba en la idea de la esfericidad de la Tierra que, aunque
no era una idea nueva (fue formulada por los antiguos griegos), había sido
abandonada durante la Edad Media. Colón suponía que las dimensiones de la
Tierra eran menores de lo que son en realidad y que, por tanto, la distancia a
la India por el oeste era inferior.
3.-
LAS CULTURAS PRECOLOMBINAS:
Cuando los conquistadores
españoles llegaron al continente americano, encontraron una serie de poblaciones
que estaban en un grado diferente de desarrollo: algunas en una situación
similar al Paleolítico, otras en un Neolítico más o menos avanzado y algunas
otras que habían desarrollado grandes imperios con altos niveles técnicos y
culturales.
Los pueblos más avanzados en el momento
de la conquista eran los siguientes:
Los
aztecas: Se situaban
en México. Tenían una organización político – social muy avanzada. Formaban una
confederación de pueblos que se encontraban en un momento de expansión. Poseían
escritura jeroglífica; adoraban a las fuerzas de la naturaleza; habían construido
grandes templos en forma de pirámide escalonada, lo que demostraba un alto
nivel técnico.
Los
mayas: Se encontraban
en la Península de Yucatán (México). En el momento de la conquista estaban en
decadencia y dominados por los aztecas. Poseían un sistema de escritura
fonética, fabricaban cerámicas y sus conocimientos de astronomía y medicina
eran muy avanzados.
Los
Incas: Habitaban en la
costa occidental del continente sudamericano (lo que hoy es Perú, Ecuador y
parte de Chile). Dominaban un gran imperio centralista y totalitario. Su
cultura y civilización estaban bastante desarrolladas. Levantaron grandes construcciones: templos y ciudades.
Poseían grandes conocimientos de medicina.
4.-
ORGANIZACIÓN DE LA COLONIZACIÓN:
Para organizar la vida en
las tierras recién descubiertas, Castilla crearía toda una serie de
instituciones, entre las que podemos destacar:
·
Consejo
de Indias: organismo creado en 1.524 que se ocupaba de todos los asuntos
referentes a la administración de los dominios de América y Filipinas. Promulgaba
leyes, proponía los nombramientos de los cargos públicos, etc.
·
Leyes
de Indias: Se denominaba así al conjunto de disposiciones legales dictadas por los
reyes españoles para su aplicación en las colonias americanas.
·
Casa
de Contratación: organismo creado en Sevilla que se ocupaba de las cuestiones
económicas relacionadas con América. Tenía el monopolio del comercio con las
Indias. Otorgaba los permisos de salida.
·
Sistema
de la Encomienda: Era una forma de organizar la explotación de los indígenas.
Se le confiaba a un encomendero un grupo de indios a los que debía alimentar,
pagar un pequeño salario y enseñar la religión cristiana. Los indios, a cambio,
debían trabajar para el encomendero. En la práctica fue el traslado del sistema
feudal a las tierras americanas.
·
Sistema
de la Mita: Consistía en el reclutamiento forzoso de los indios para la
realización de determinados trabajos colectivos, como el de la explotación de
las minas. En la práctica era una forma de esclavitud.
5.-
CONSECUENCIAS DE LA COLONIZACIÓN:
Vamos a resumir las
principales consecuencias que tuvo el descubrimiento y colonización de los
nuevos territorios, tanto para la población indígena de los mismos, como para
Europa:
Para la población
indígena supuso grandes cambios:
·
Demográficos:
Se produjo un brusco descenso de la población indígena como consecuencia de las
guerras de conquista, de los duros trabajos, de las enfermedades nuevas, del
cambio de vida, etc. Se produjo además un gran mestizaje, como consecuencia de
la mezcla de las diferentes razas:
-
Indios:
naturales de América.
-
Criollos:
hijos de europeos nacidos en América.
-
Negros:
africanos llevados como esclavos al nuevo continente.
-
Mestizos:
mezcla de indio y blanco.
-
Mulato:
mezcla de blanco y negro.
-
Zambo:
mezcla de indio y negro.
·
Culturales:
La conquista y colonización del nuevo mundo puso en contacto pueblos de
diferentes culturas. Se impuso el idioma castellano y la religión católica.
·
Económicos:
Se pasó de una economía cerrada, de subsistencia, a otra abierta, de mercado,
basada en la especialización y comercialización de determinados productos. Se introdujeron
nuevos productos agrícolas (trigo, arroz, caña de azúcar, plátano…) y nuevos
tipos de ganado (vacas, ovejas, caballos…) Se intensificó la obtención de
metales preciosos. Los indios fueron la mano de obra de esta explotación
económica, hasta que su gran reducción en algunas zonas hizo que fuesen
sustituidos por esclavos africanos. El comercio de estos esclavos se convirtió
en uno de los más lucrativos durante este periodo.
Para Europa también supuso cambios importantes:
·
Las
ciencias hicieron grandes progresos.
·
Aumentó
la acumulación de capitales con la llegada a Europa de grandes cantidades de
oro y plata, lo que aceleró la marcha hacia el capitalismo.
·
Se
desarrolló la agricultura con la introducción de nuevos cultivos como el maíz,
la patata, el tomate…, y el consumo de productos nuevos como el cacao, el café,
el tabaco…
·
Comenzó
un proceso inflacionista. Los precios aumentaron considerablemente debido entre
otras razones a la introducción masiva de metales preciosos.
·
El
comercio se transformó hasta adquirir dimensiones mundiales. El centro de
gravedad se trasladó desde el Mediterráneo al Atlántico.
6.- EL
ARTE Y LA CULTURA DE LA EDAD MODERNA
Desde el punto de vista artístico,
durante la Edad Moderna podemos distinguir dos grandes estilos: el Renacimiento
y el Barroco.
Este
movimiento comenzó en las ciudades italianas y flamencas, pero poco a poco iría
extendiendo su influencia al resto de Europa.
En
un principio, el término Renacimiento tenía un sentido sobre todo cultural y
hacía referencia a una vuelta, a un “renacer” de las antiguas culturas de la
Grecia y Roma clásicas. Pero esta época será mucho más que la repetición de las
culturas clásicas, ya que en ella se producirán una serie de transformaciones
que afectarán a la economía, a la estructura social, a la forma de entender el
gobierno y a la cultura en general.
La arquitectura rompe con las formas góticas.
Se imitan las formas romanas, volviéndose al arco de medio punto, a las columnas
de los órdenes clásicos, plantas centralizadas, cubiertas de bóvedas de cañón y
las cúpulas. Se busca la armonía, la elegancia y la belleza.
Los
tipos de edificios son muy variados. Predominan los religiosos, con planta longitudinal
(cruz latina o basilical), pero abundan también los de planta central (cruz
griega o circular).
Entre
los edificios civiles destaca muy especialmente los palacios, aunque también,
la nueva arquitectura se aplica a otras construcciones civiles como hospitales,
bibliotecas, etc.
Características
de la arquitectura:
·
Cambio radical respecto al gótico, en cuanto a
materiales, técnicas, decoración, sensibilidad…
·
Vuelta a los elementos arquitectónicos clásicos:
tipo de columnas, frisos, frontones,
arcos de medio punto, bóvedas de cañón, cúpulas, etc.
·
Desarrollo de la proporción, de la armonía y de la
perspectiva.
·
Uso de elementos decorativos clásicos: vegetales,
humanos, trofeos, etc.
·
El muro recobra importancia como elemento
arquitectónico.
·
En las iglesias se utilizan diferentes tipos de
planta: basilical, de cruz latina y la circular.
·
Importante desarrollo de la arquitectura civil:
palacios, villas y jardines.
La misma búsqueda de la belleza ideal aparece en la pintura
y la escultura. Esta se inspira en los modelos clásicos. La pintura,
sin dichos modelos, dio paso a un universo más original y creativo: se inicia
el uso del óleo, los brillantes colores, la conquista de la perspectiva...
La evolución va
a ser diferente en los dos siglos de movimiento cultural y artístico.
Características
de la pintura:
·
Estudio y
atención a los elementos que consideran básicos en la nueva pintura: composición,
espacio, volumen, perspectiva, movimiento, gesto, iluminación, etc.
·
Estudio del cuerpo humano que expresa un ideal de
belleza, serena y elegante.
·
Temática variada: religiosa, mitológica, histórica;
retratos, vida cotidiana, etc. en función del encargo realizado.
·
Variedad de soportes (lienzo, muro, tabla) y de
técnicas (fresco, temple, óleo)
·
Introducción de nuevos elementos decorativos:
arquitectónicos, escultóricos, vegetales, etc.
·
El autor es
importante, firma sus obras. Supone confianza en su trabajo y la promoción de
categoría: de artesano a artista.
Características
de la escultura:
·
Imitación de los modelos grecorromanos.
·
Interés por el estudio del cuerpo humano, sus
medidas, su proporción, su movimiento.
·
Desarrollo de un estilo naturalista en la
representación de imágenes.
·
Uso de materiales diversos: piedra, mármol, bronce,
madera, terracota, yeso.
·
Diversidad de géneros (estatuas, bustos, relieves,
medallones) y temas (religiosos, históricos, mitológicos, animales, …l)
·
Introducción del movimiento y de la perspectiva
El
primer Renacimiento tuvo dos focos: Italia y Países Bajos.
En Italia
sobresalieron el arquitecto Brunelleschi, los escultores Donnatello y Ghiberti
y el pintor Botticelli
en Florencia, principal foco renacentista.
En
los Países Bajos destacaron los pintores Jan
y Hubert van Eyck.
La segunda fase del Renacimiento se extendió
por Italia, pero fue Roma, bajo los papas Julio II y León X, el principal
foco cultural. En esta ciudad se reunieron Bramante, Miguel Ángel y Rafael.
En Milán destacó Leonardo da Vinci.
Fuera
de Italia, el Renacimiento se extendió por Francia; Alemania, donde destaca el
pintor Alberto Durero; Países Bajos,
con El Bosco y Brueghel el Viejo, y
España, donde se desarrolló el arte plateresco en arquitectura; en escultura
destacaron Berruguete, Juni,
y en pintura El Greco.
El
siglo XVII es el de la cultura barroca. Si bien el término «barroco» se
aplica al arte, éste se puede extender a todo el mundo del saber: ciencia,
filosofía, arte.
La ciencia
sigue el camino iniciado en el Renacimiento y van a triunfar definitivamente
la razón y la experimentación como bases del conocimiento, poniendo en duda
muchos saberes que se daban por ciertos
tradicionalmente. Destaca la labor del filósofo Descartes, que defiende la duda
metódica, es decir, poner en duda todo hasta que esté comprobado. Esta
filosofía se conoce como racionalismo.
La ciencia
inició un rápido avance que llevó sin solución de continuidad hasta el movimiento
de la Ilustración del siglo XVIII. Harvey demostró
la circulación de la sangre en medicina; Galileo confirmó las teorías de
Copérnico; Kepler
definió las leyes de las órbitas planetarias; Newton definió la ley
de gravitación universal; Leibniz, el
cálculo infinitesimal.
El arte
barroco surge frente al arte rígido y lleno de formas y normas clásicas, buscando
una mayor libertad creativa en lo dinámico y efectista.
El arte se pone
al servicio del poder absolutista. Nacen así algunos de los más monumentales
palacios, como el francés de Versalles, concebido
como un digno escenario para el rey.
En arquitectura,
las líneas curva y mixtilínea se imponen, tanto en las plantas de los
edificios como en los elementos constructivos. Surgen juegos de luz y sombra,
la decoración de bóvedas y cúpulas crea espacios abiertos al cielo. Destaca Bernini en Italia, donde plasmó las ideas barrocas en el baldaquino de San Pedro del Vaticano.
Características
de la arquitectura:
·
Creación de conjuntos muy efectistas y de grandes
proporciones en un intento por convencer por medio del lujo y la grandiosidad.
·
Sentido teatral del espacio: búsqueda de efectos de
sombra y luz, movimiento, etc.
·
Profusión de elementos decorativos de todo tipo y
de elementos curvos.
·
Enriquecimiento progresivo de la decoración,
recargando los espacios vacíos.
En pintura
y escultura se intenta representar la realidad, aunque resulte poco atractiva.
Triunfaron, en definitiva, el realismo y el naturalismo. Las obras presentan
también una fuerte expresividad, que trata de transmitir los estados de ánimo
de personajes, tanto en los rostros como en los movimientos corporales.

Características
de la Pintura:
·
Gusto por lo efectista y lo aparatoso, el
dramatismo, el naturalismo, el movimiento, …
·
Interés por la expresión humana (dolor, amor,
felicidad, martirio …) y el realismo. No buscan la belleza ideal.
·
Dibujo preciso de las formas, crean “atmósfera””
matizando el aire y el color mediante el tratamiento de la forma y del color.
·
Dominio de la perspectiva aérea y del valor de los
colores, vivos y cálidos, para intensificar tonos y crear formas.
·
Importancia de la luz y de la sombra, destacando el
tenebrismo y los claroscuros
·
Generalización del retrato, de lo cotidiano y de lo
popular.
Características
de la Escultura:
·
Acentuación del movimiento, del dramatismo o
teatralidad. Las esculturas forman grupos, se visten o decoran con joyas.
·
Acusado naturalismo.
·
En los países católicos, gran difusión de obras
religiosas (imágenes) por encargo de la Iglesia, hermandades, cofradías o
particulares.
·
Materiales: mármol, otro tipo de piedras y, sobre todo, madera.
En
pintura destaca el italiano Caravaggio, con
unos cuadros de intenso claroscuro, donde se combinan zonas fuertemente iluminadas
frente a otras oscurecidas y cuya técnica recibe el nombre de tenebrismo. Fuera
de Italia, la escuela holandesa contó con Rembrandt y
la flamenca con Rubens. En España
destacan Ribera, Zurbarán, Murillo y Velázquez.
Cabe
diferenciar entre el arte de los países católicos, donde el Barroco fue el
arte de la Contrarreforma, puesto al servicio de la religiosidad popular, y el
de los países protestantes, donde la prohibición de las imágenes religiosas en
las iglesias lo hizo derivar hacia un arte laico y burgués, con temas
cotidianos como el retrato, el paisaje o la naturaleza muerta.
El
siglo XVIII representa el triunfo definitivo de la fuerza de la razón,
sentando las bases filosóficas sobre las que se va a edificar el mundo
contemporáneo. Se le conoce como el Siglo de la Razón o Siglo de las Luces,
debido a que varios filósofos se creyeron llamados a «iluminar con la luz
de la razón todos los misterios del mundo y del ser humano». Este movimiento
filosófico que inunda la vida cultural del siglo XVIII es la Ilustración. Las
características de este movimiento fueron las siguientes:
·
Una confianza ciega en la razón como única
forma de alcanzar el progreso.
·
Un gran espíritu crítico.
·
Fe total en el progreso humano, pues con ayuda
de la razón se podrían arrancar de la naturaleza sus secretos, y con ella conseguir
un beneficio para la sociedad. De esta manera se desarrollan las ciencias y
las técnicas.
·
Era un movimiento optimista y realista, que buscaba la
felicidad. Entre los filósofos e ilustrados destacan D’Alembert,
matemático y filósofo; Rousseau, defensor
de la idea de la soberanía popular; Montesquieu,
propulsor de la separación de poderes en política; Diderot,
director de la Enciclopedia, y Voltaire,
escritor de cuentos y ensayos históricos y críticos.

El matrimonio en 1469 entre Fernando de Aragón e
Isabel de Castilla supone el inicio de un nuevo periodo en la historia de España,
caracterizado por la creación del Estado moderno y el afianzamiento del poder
real.
Durante
el reinado de los Reyes Católicos se asiste a la unificación
bajo una misma corona de tres de los cuatro reinos
cristianos de la península Ibérica y del reino islámico de Granada. Este
proceso se efectúa en las siguientes etapas:
• Unión dinástica entre Castilla y Aragón. Aunque
cada reino conservó sus propias instituciones, Castilla y Aragón tenían los
mismos monarcas. Castilla ocupó una posición hegemónica gracias a ser el reino
más poblado y rico.
• La conquista de Granada. Se
llevó a cabo en una larga guerra desarrollada entre 1483 y 1492.
• La conquista de Navarra. El
rey Fernando efectuó la anexión en 1512.
• Política de acercamiento a Portugal, en
busca de una unión dinástica similar a la llevada entre Aragón y Castilla.
• Política exterior expansionista: ocupación
de las islas Canarias finalizada en 1496; inicio de la conquista de América;
conquista de plazas en el norte de Africa (Orán,
Tánger, Bujía, Melilla). En Europa se conquista el reino de Nápoles para la
corona de Aragón y comienza el enfrentamiento con Francia.
Los Reyes Católicos transformaron los estados feudales
en un Estado moderno controlado por una monarquía autoritaria. Los reyes
concentraron en sus manos
el poder estatal.
La nobleza y el clero conservaron el poder económico y
el prestigio social, ocupando altos cargos militares y administrativos, pero
siempre sometidos al control real y perdiendo la autonomía y poder político de
la época feudal.
Para el buen funcionamiento del Estado crearon una burocracia
bien organizada, con funcionarios eficientes que ayudaron a los monarcas en
el control y gobierno de
sus territorios. Se crean los Consejos integrados por un grupo de
consejeros y secretarios
que asesoraban a los monarcas en su gobierno. Entre éstos destacan el Real o
de Castilla, el de Aragón, el de Indias,
el de Hacienda y el de la Inquisición. Otras instituciones eran las
Chancillerías, encargadas de la administración de justicia, la Santa
Hermandad, grupos armados pagados por los ayuntamientos encargados de
mantener la seguridad en las ciudades y los caminos, un ejército
permanente, pagado por el Estado y dependiente del poder real.
Con
Carlos I llega a España una nueva dinastía en 1517, la Casa de Austria. El
nieto de los Reyes Católicos va a acumular una enorme cantidad de territorios,
al reunirse en su persona la herencia de cuatro de las principales monarquías
europeas: Castilla, Aragón, Borgoña y Austria. Estos territorios irán ampliándose
gracias a la conquista de los nuevos territorios americanos y el peso del rey
en Europa crecerá cuando acceda a la corona imperial alemana convirtiéndose en
el emperador Carlos V en 1519.
Este
heterogéneo conjunto de territorios se organizaron políticamente siguiendo el
esquema federal puesto en práctica por los Reyes Católicos. A estos Estados,
alejados entre sí no sólo espacialmente, sino también por sus idiomas y
costumbres, sólo les unía tener un mismo rey. Aunque se respetaron las leyes e
instituciones de cada territorio, en los que el poder real estaba representado
por un virrey o regente, existe una clara tendencia al fortalecimiento de la
monarquía autoritaria.
El reino de
Castilla era el más rico y uniforme de los territorios y pronto
se convirtió en el centro del Imperio. Era el lugar donde el rey podía hacer
gala de un mayor poder, que le permitía recaudar las cuantiosas sumas que necesitaba
para su política imperial. En Castilla el movimiento comunero intentó
defender las libertades de las ciudades castellanas frente al poder real, pero
fue sofocado con rapidez.
En el reino de
Aragón hubo un movimiento paralelo en Valencia y Mallorca,
conocido con el nombre de Germanías.
La idea del
emperador era crear un gran imperio católico europeo reconocido
por todos los soberanos, en el que él fuese la cabeza política y militar y el
Papa la guía espiritual. Los principales opositores para la consecución de su
objetivo fueron:
• Francia, que veía cómo
quedaba cercada por los territorios del emperador Carlos.
• La oposición de los príncipes
alemanes, que no aceptaban que el poder imperial recortase su independencia y autoridad,
razón por la que adoptaron con rapidez la reforma religiosa predicada por Lutero.
• Los recelos del Papado, que
veía disminuidos tanto su poder religioso como el político.
• El avance del Imperio otomano, que había reunificado de nuevo el
Islam imponiendo su dominio en el Mediterráneo oriental y avanzando sus
conquistas por los Balcanes.
En 1556,
Carlos V abdicó y dividió sus territorios en dos: a su hermano Fernando le dio
Austria y el título imperial; a su hijo Felipe, los reinos hispanos, los
territorios italianos y americanos a ellos ligados, los Países Bajos y el
Franco Condado.
Felipe
II abandonó la idea de imperio universal de su padre para sustituirla por la de
un imperio hispánico hegemónico en Europa y con una vertiente colonial
por América y Asia cada vez más importante. Castilla será la pieza fundamental,
y Madrid se convierte en 1561 en la capital del Imperio. El rey asume personalmente un poder cada vez más
amplio, y para ejercerlo se
ayuda de un sistema burocrático bien desarrollado, donde los consejos y
secretarios reales ocupan un importante papel.
En 1580 unifica
la Península al heredar el reino de Portugal y sus colonias de África, Asia y
América.
Las continuas
guerras en Europa le hacen mantener la hegemonía sobre el continente. En los
Países Bajos fueron continuas las tensiones, que acabaron con la independencia
de Holanda.
Los cien años
de hegemonía española basada en una activa participación en la política
europea supusieron un continuo desgaste económico y demográfico que recaía
sobre todos los reinos hispanos, pero especialmente sobre Castilla. En los
últimos años del reinado de Felipe II el agotamiento era patente, como
demuestran las sucesivas bancarrotas de la corona, y anuncia la profunda
crisis del siglo XVII.
Durante el
siglo XVII se suceden en el trono español Felipe
III (1598-1621), Felipe IV
(1621-1665) y Carlos II(1665-1700),
que fueron testigos de la crisis del Imperio de los Austrias.
Estos monarcas abandonan la fórmula personal de ejercer la autoridad real
practicada por Felipe II y empiezan a delegar
muchas responsabilidades de gobierno en manos de validos, personas,
generalmente nobles, de la confianza del monarca y que son los que realmente
ejercían el poder. Las figuras más relevantes fueron el duque de Lerma durante
el reinado de Felipe III y el conde duque de Olivares durante el de Felipe IV.
Cuando
el conde duque de Olivares pretendió recortar las leyes particulares de cada reino
en busca de una mayor centralización que facilitara la tarea de gobierno y la
recaudación de impuestos, va a chocar con la sublevación de Cataluña de 1640 y la independencia de Portugal.
Si
durante el reinado de Felipe III se llevó a cabo una política pacifista, en el
de Felipe IV, el conde duque de Olivares pretendió restablecer la pasada gloria
española en el continente participando activamente en la guerra de los Treinta
Años, que finalizó con la Paz de Westfalia y la de
los Pirineos, que reconocía el papel hegemónico de la Francia de Luis XIV en Europa.
La muerte de
Carlos II sin descendencia supuso un cambio dinástico en España, que a partir
de entonces estaría gobernada por la Casa de Borbón.
El
siglo XVIII se caracterizó por importantes cambios tanto a nivel político como
ideológico y de costumbres que llegaron a España procedentes de Europa. El
signo visible del cambio es la llegada de una nueva dinastía procedente de
Francia, los Borbones.
El reinado del primer Borbón español, Felipe V (1700-1746),
se inició con la guerra de Sucesión a la Corona de España (1701-1713).
Esta guerra fue una contienda europea, pero también una guerra civil, pues
Castilla apoyó a Felipe de Anjou, mientras que Aragón
apoyó al archiduque Carlos. La guerra finalizó con el Tratado de Utrecht, por
el que se reconocía a Felipe rey de España, pero, como contrapartida, España perdía
todos sus territorios europeos y Gran Bretaña ocupaba Menorca
y Gibraltar, aunque se conservaba el imperio colonial americano.
La política española durante el siglo XVIII es la uniformidad
institucional llevada a cabo por los Borbones
siguiendo el modelo unificador y centralista
francés. A la Corona de Aragón se le impuso la legislación y la lengua castellana.
En el fondo de las reformas políticas está el
fortalecimiento del poder real, al
concentrar en sus manos todos los poderes (legislativo, ejecutivo y
judicial) sin ninguna limitación.
El Estado toma una forma centralista, fortaleciendo el
papel de Madrid como capital y olvidando la antigua división territorial en
reinos para imponer una nueva en provincias al frente de las cuales se situaba
un capitán general, que asumía funciones administrativas y políticas además de
las militares.
Otra novedad es la creación de la figura de los
intendentes con funciones económicas y las audiencias que administraban
justicia. Los antiguos consejos se sustituyen por ministros y se reorganiza
el sistema fiscal en busca de una mayor eficacia.
A Felipe V le
sucedió en el trono su hijo Fernando VI
(1746-1759), y a éste, que murió sin descendencia, su hermano Carlos III (1759-1788),
que introdujo en España el despotismo ilustrado que imperaba en la
Europa de su época. Este sistema suponía la colaboración de las nuevas ideas de
la ilustración con el absolutismo monárquico. Se iniciaron políticas
económicas y sociales reformistas, como las llevadas a cabo en la agricultura,
educación o en el campo religioso.
El último monarca Borbón del siglo XVIII, Carlos IV
(1788-1808), inició su reinado siguiendo el camino ilustrado de su padre, pero
el estallido de la Revolución Francesa cambió el rumbo de su reinado poniendo
fin a los procesos reformistas.