Qué
somos...
Somos un Centro
Comarcal de Educación de
Personas Adultas, financiado con fondos públicos y dependiente
de la Consejería de
Educación de la Comunidad de Madrid.
Con sede en
Torrelaguna, actuamos también en
las
siguientes poblaciones: El
Atazar, El Berrueco, Bustarviejo, Cabanillas, La
Cabrera, Cervera, Lozoyuela, Navalafuente, Patones, Redueña,
Torremocha, Valdemanco y Venturada.
Impartimos enseñanzas de Formación Básica,
Educación
Secundaria, Español para Inmigrantes, Informática,
Inglés, Cursos de Preparación para el Acceso a otras
Enseñanzas
(matemáticas, lengua, etc.), además de Talleres
Operativos cofinanciados con el fondo social europeo.
Un poco de historia...
El Centro en su origen recibió
el nombre Sierra Norte,
en honor a la zona en la cual se encuentra ubicado. Surgió con
el Programa de Adultos de la Comunidad de Madrid, comenzando el
Programa de Alfabetización, con dos funcionarios en el municipio
de La Cabrera, hace ya unos veinte años.
Poco a poco se fueron animando otros pueblos, llegándose a
alcanzar cuarenta y un municipios, los que componen el ámbito
del PAMAM,
con la sede en Lozoyuela, en unos espacios del ayuntamiento.
Con el tiempo, en 1993, se reestructuran los ámbitos comarcales
y nace el CEAS de El Molar, nuestro vecino más cercano, con el
que compartimos alumnos y deseos de progreso.
En esos años llegamos a tener seis funcionarios y nueve docentes
contratados por los municipios, por medio de un convenio de
colaboración entre las Corporaciones Locales y la Comunidad de
Madrid.
En septiembre de 2002 se divide de
nuevo el centro, quedando la sede
central en Torrelaguna y creándose el CEPA de
Buitrago y se implanta la enseñanza de Graduado en Secundaria.
El
alma de Sierra Norte tiene
sentimientos contradictorios, por un lado satisfecha por la
división que era necesaria y por otro con añoranza: como
cuando un hijo se hace adulto y se va, quieres que ocurra, te alegra,
pero también te entristece.
En la actualidad nuestro nombre ha
cambiado: CEPA
Sierra
Norte de Torrelaguna y
contamos
con catorce municipios.
Algunos
datos actuales...
Actualmente somos diecisiete
profesores, uno de ellos de
Formación Profesional, cuatro de Secundaria, seis de Primaria y
seis contratados por los
ayuntamientos.
El número total de alumnos del centro es de quinientos cuarenta.
En
Enseñanza Básica la media de edad es de sesenta
años, en Secundaria, está en torno a los
veinticinco años y en Enseñanzas
Abiertas tenemos alumnos de dieciocho a ochenta años.
En muchos pueblos los locales siguen sin tener las condiciones
adecuadas
para la docencia, además de compartirse con otras entidades.
Mi gente...
No se puede entender cómo
funcionó este
centro si nos desligamos de la gente que habita en la comarca,
compuesta por pequeños pueblos, algunos se van
desertizando y envejeciendo lentamente, otros en cambio van aumentando
en población por estar bien comunicados.
A la Sierra Norte, vetada a la gran
mayoría de industrias por
ser la fuente de agua de Madrid, le queda el turismo como forma de
ingreso más rentable y las actividades tradicionales. La
mayoría de sus habitantes trabajan, desean formarse y abrirse a
otros mundos.
Los docentes de los comienzos del
centro, ejercieron una
magnífica labor. Maestros que se trasladaron a vivir a la zona,
cargados de ilusión y ganas de trabajar, con una clima duro y
una población que no había recibido nada gratis. Se
montan los talleres, las clases para aprender a leer, los lugares de
encuentro y se produce un intercambio de experiencias con otros
pueblos. No sólo se realiza una labor de alfabetización
sino que se abre a la población otro concepto de vida y de
disfrute de las cosas, es un centro educativo, pero también de
animación sociocultural.
Y poco a poco la zona se fue
equipando de otros servicios (animadores
sociales, juveniles, deportivos, trabajadores sociales), y
equipamientos municipales (polideportivos, centros de día,
centros culturales). Lo más difícil estaba conseguido:
sacar a los serranos de sus casas.
Se comienza a dar respuesta también a una nueva
población, los inmigrantes, al principio tímidamente, en
la actualidad con atención en casi todos los pueblos.
La oferta educativa es parecida a la de otros centros comarcales,
insistiendo últimamente en la informática y
también en la formación de temas deportivos, aquí
con las montañas, cuevas y embalses no viene nada mal tener
gente
formada en esta familia profesional.
El equipo del CEPA de Torrelaguna es pequeño pero recuerda a sus
inicios porque hay mucha gente joven. Han creado un boletín, un
concurso gastronómico intercultural, un concurso literario donde
se escribe en distintas lenguas, comidas compartidas al aire libre y
multitud de salidas culturales relacionadas con el currículo.
Las reuniones son variadas y se van multiplicando por las poblaciones,
con los Concejales de Educación, las Escuelas Taller, los
Agentes de Desarrollo Local, los Trabajadores Sociales, los IES,
Animadores Sociales y Juveniles, Talleres de Empleo y todos aquellos
que se van sumando a la idea de coordinación en la zona y de
realización de proyectos conjuntos.
El centro se sostiene en pilares básicos como la
educación en valores y
en actitudes democráticas, el respeto y la tolerancia. Estos
fueron sus
inicios para abrir la puerta a la educación y así nos
gustaría que
continuara.
