No existe ni ahora ni antes una universidad que te dé un título de súper padre.

 

Aunque cada uno tenga su propia teoría, los “Masters” tan utilizados ahora y tan caros, no nos valen para nada; en especial ahora que todo está cambiando, que nada tiene el valor de antes, porque vivimos en la creencia de que sólo vale para ser feliz el tanto tienes tanto vales, no en como eres, los valores de antaño no resultan al parecer, buenos.

Parece que de lo que se trata es de ser feliz como sea, primero queremos tener 1000 porque creemos que eso será ser feliz, llegamos a eso y decimos pues no, esto, esto no era, vamos a por dos mil, a ver si así...

No hemos cuidado hijos para las dificultades, sólo para que sean felices, con cosas, por eso debajo de ese panorama, no hay nada y cuando llegan las penas, no saben superarlas, esa es una de las asignaturas más importantes de esta maravillosa carrera universitaria.

¿No estará el truco en otra cosa? Pues para mi humilde opinión se trata de crecer con ellos, dado que cuando llegamos a mayores nos parece  que lo que nuestros padres nos decían, no sería posible hacerlo ahora. Te casas muy joven y has padecido eso de "hay que hacer lo que te mandan por respeto hacia los padres y porque tu eres el hijo y ellos son lo que tienen razón".

Si piensas un poco, dices, porque no hago lo que yo creo que era mejor, es decir, recoger lo mejor de mi madre y lo mejor de mi suegra porque mi contrario tiene algunos valores mejores que los míos ¿no será que su madre le ha educado mejor en esto y no la mía?

Uniendo esfuerzos se supera todo porque la felicidad es como los cantaros, cuando suenan mucho están vacíos y si no suenan están llenos.

Llenando sus cantaros del alma sabrán afrontar las duras y las maduras, porque si todo te lo dan hecho no sabes hacer nada.

Tienes que estar a su altura según crecen y sólo poner trabas cuando veas que su libro tiene los renglones vacíos o torcidos; pero no te dirán lo que les pasa, si no has sabido estar y ser su compañero, que no amigo, de esta manera se resuelve todo entre todos, es como una nación en la que cada uno tienen un lugar pero todos hacen que esta sea grande.Cuando llega la adolescencia, hay muchas dificultades, pero si estás con ellos será mejor.

Cada uno tiene sus propias ideas, y hay que respetarlas, no porque sean hijos saben menos que nosotros. Respétales como te gustaría que te hubieran respetado a ti.

Quiéreles como te gustaría que te lo hicieran a ti.

Admírales si se lo merecen.

Exprésales tus sentimientos para que sepan hacerlo ellos a su vez.

Pero sobre todo y por encima de todo no quieras ser nada más que el faro de su vida a donde puedan siempre volver, cuando lo necesiten, sin decir: “Ves, te lo dije”. Eso ya lo saben pero no es lo que esperan de ti.

En resumen. Es más fácil ser abuelo y más gratificante, no los tienes que educar sólo tienes que disfrutar de ellos. Para eso están los padres. Que bueno es que te los dejen, eso demuestra que en algo no te habrás equivocado pero ten por seguro , que siempre te reprocharán algo, que importa, nadie es perfecto.

Acéptalo y sigue creciendo con ellos, eso es algo que ahora no tienen porque se casan  muy jóvenes, por eso bendito sea Dios, que aún me ha dejado disfrutar de mis nietos.

 

Por MERCEDES

Informática – La Cabrera