Convivencia en la Ruta

A convivir se aprende conviviendo, y las Escuelas Viajeras son un momento en que todos y todas van a estar en igualdad como punto de partida, dado que es la única vez que participarán en esta actividad.

Tal vez el hecho de haber participado en otras salidas o excursiones con el centro escolar, posibilite un “bagaje” previo, un aprendizaje interiorizado, que facilite “ponerse” en situación de vivir esta actividad como una experiencia que impacte en sus esquemas de conocimiento.

En cualquier caso, el programa es nuevo para todos, y cada uno ha de aprender a superar sus sensaciones, sus percepciones y sus miedos, y también ha de aprender a relacionarse en nuevos espacios y con grupos desconocidos.

El profesor tiene la oportunidad (ante una situación no habitual a la que se enfrenta el grupo-clase) de reflexionar con sus alumnos sobre la convivencia, como uno de los pilares de las Escuelas Viajeras y de la vida en común con los demás.