ORIENTACIONES PARA HACER LECTORES DESDE LA FAMILIA
CUANDO TIENEN MENOS DE 5 AÑOS:
Desde los primeros meses el niño puede ir familiarizándose con los libros. Para los más pequeños existen libros de plástico que pueden morderse, lavarse... Son libros de imágenes con dibujos de colores que llamarán su atención y serán un juguete más.
Para estas edades los libros serán sólo de imágenes, sin texto escrito (estimulan al niño a crear sus propias historias). Primero, imágenes independientes (una por página); después, imágenes que representan una historia.
Es importante que los adultos se den tiempo para contarles y leerles historias.
Para leerles, seleccionar:
Narraciones que representen situaciones y personajes con los que el niño se identifique, preferiblemente cuentos cortos con soluciones ágiles y positivas
Poemas, rimas, canciones de cuna... que tengan ritmo y sonoridad.
Además, tendremos en cuenta que los pequeños imitan a los mayores y así, si os ven leer querrán hacerlo.
Otra manera de atraer la atención de los niños hacia los libros es aprovechando su propia curiosidad. Así, si preguntan alguna cosa siempre podemos decirles que la respuesta la podemos encontrar en algún libro, y así lo haremos. Si no tenemos suficientes libros o no encontramos la respuesta en casa, seguro que muy cerca hay una Bliblioteca donde podremos encontrar la respuesta.
CUANDO TIENEN ENTRE 6 Y 8 AÑOS:
Para los niños es muy conveniente la lectura de libros ilustrados de presentación atractiva, con textos breves y sencillos, de letras grandes y lenguaje directo y claro.
Hay que tener en cuenta que la lectura debe ser un hecho agradble, sin castigos ni reprimendas. Además, hay que aprovechar algunos momentos del día para leer y comentar las lecturas con vuestros hijos e ir a la biblioteca.
También es el momento de iniciar su propia biblioteca. Habrá que ir con ellos a lñas librerías y ayudarles a escoger sus libros.
Seleccionaremos:
Narraciones con personajes y situaciones del mundo cotidiano que en algún momento el niño pueda conocer y vivir
Libros de fábulas y cuentos de hadas.
Libros de adivinanzas, acertijos y trabalenguas.
Libros de juegos que estimulen la socialización.
Los primeros libros de información, que ofrezcan al niño explicaciones adecuadas a su edad y satisfagan su curiosidad sobre los fenómenos naturales yu las cosas que lo rodean.
Para descubrirles la utilidad de la lectura como fuente de información:
Ayudaréis a vuestros hijos a conocer mejor los libros mostrándoles cuál es el título, quién es el autor y el ilustrador, etc.
Explicándoles que hay diversos tipos de libros: de lectura, de texto, de consulta... y que cada uno de ellos tiene una función y todos son útiles y divertidos sabiéndolos usar.
Para descubrirles la utilidad de la lectura en la sociedad podéis mostrarles las cartas que recibís de familiares y amigos, diciéndoles quién las envía, cómo están escritas, de qué hablan...Ahora también se puede hacer con los e-mails. Los carteles y otras informaciones escritas que ven en la calle o recibís en casa, leedlos con ellos, explicadles qué dicen, qué quieren decir, qué muestran, etc
Algunas ideas para animar a sus hijos/as a leer y disfrutar con la lectura:
“El hijo del gato ... caza ratones” y los niños imitan lo que hacen los adultos. . Algo así ocurre con la lectura. Cuando el niño encuentra la presencia del libro como un elemento de su entorno, se está contribuyendo a establecer un vínculo natural con la lectura. ¿Hay libros en la casa?, ¿Existe algún espacio donde se les coloque y cuide?, ¿Qué tiempo dedicamos habitualmente a leer?. El gusto por la lectura no es natural ni innato: hay que cultivarlo y en el mejor ambiente posible.
Desde pequeños empieza a cultivarse el amor por la palabra, por la belleza y musicalidad del lenguaje. Viejas tonadas, coplas, trabalenguas, poesías, retahílas ... con ellas el niño/a comienza a nutrirse del tesoro de la literatura infantil de origen popular.
Contar cuentos es uno de los mejores recursos para lograr que el niño se sienta atraído por la literatura y los libros. Cuando los muchachos escuchan cuentos con regularidad, suele despertarse el deseo de leer por sí mismos.
Compartir la aventura de leer. Es recomendable, sobre todo si no se tiene afianzado el hábito lector, que si leen un cuento, lo hagan juntos. Esa co-lectura en voz alta, alternándose fragmentos del relato, es muy estimulante para el niño. Le hace sentirse seguro y retado para sortear las dificultades del texto.
Un ratito para la lectura. Transforme ese rato en algo especial, seleccione un lugar agradable. Lo importante es que la lectura se asocie a sensaciones de armonía, seguridad, placer.
No imponga sus gustos. Si un texto no agrada al niño, no vale la pena continuar leyéndolo cuando existen tantísimas obras donde escoger.
Ni obligación ni castigo. Gianni Rodari comentó que ordenar leer un libro es “el método más eficaz si se quiere que los niños aprendan a odiar los libros: es seguro al cien por cien y facilísimo de aplicar”
Un puñado de recomendaciones:
o El libro debe ser visto en el hogar como un objeto valioso
o Nunca compare las habilidades lectoras de su hijo con las de otros niños.
o Es recomendable que exista un rinconcito dedicado a los libros.
o Enséñeles a cuidarlos y valorarlos. Si un libro se estropea repárenlo juntos.
o Haga que sus hijos les acompañen en sus visitas a librerías y bibliotecas.
o El criterio al seleccionar un libro en estas edades debe ser el placer, no sus valores “didácticos o morales”
o No pierda la costumbre de leer a sus hijos en voz alta, a todos nos agrada escuhar buenas historias
o Comente sus lecturas con sus hijos. Háblele del libro que está leyendo y pídales que ellos le cuanten acerca de lo que leen
o Cuando el niño termina una lectura nunca lo sometan a un interrogatorio. Busquen el momento para conversar sobre la obra, el personaje que más le gustó ...etc.
o Si usted no lee, le resultará difícil convencer a un niño que leer es algo útil y agradable.