Lectura "Extrañas costumbres"

Pancho, el protagonista de esta historia, presenta a sus amigos. Entre ellos está El Grasa, que se caracteriza por muchas cosas originales, comenzando por el nombre que le pusieron sus padres. Aunque su familia tampoco es de las que vemos todos los días.

Cuadro de texto:   Actividades
 
¿Has comprendido bien todo el texto? Realiza este cuestionario de comprensión lectora; has de sacar mínimo de 8 de 10 preguntas acertadas a la primera. Si NO lo consigues deberás volver a leer la lectura y repetir el cuestionario: Cuestionario 1 

Cuadro de texto:  Carmen Posadas: Dorilda. Ed. Alfaguara. (Texto adaptado)
Cuadro de texto:    Y luego está el problema de las costumbres. Yo no soy nada fino, os lo juro. A mi me da igual lo que hagan las personas, pero no me digáis que no es raro visitar a un amigo y encontrarte a su madre colgada cabeza abajo como un murciélago en medio del salón, los ojos cerrados, los brazos en cruz y repitiendo muchas veces: "UM, UM, UM" (o tal vez sea: "OMM, OMM, OMM"). En fin no sé.
Según tengo entendido, eso se llama meditar y es muy bueno para la salud. Y seguro que debe de serlo porque los padres de Grasa que tienen por lo menos cuarenta y cinco añazos parecen muy jóvenes. Ella luce una trenza larguísima sobre un poncho de lana, mientras que él lleva barba y una cinta al pelo como los sioux1, que mola cantidad. Porque resulta que los padres del Grasa son hippies que, según me ha explicado mi hermana Sole, eran unos tipos que cuando eran jóvenes se lo pasaban genial, todo el día por ahí con una guitarra cantando canciones de los Beatles, viajando a países muy lejanos, haciendo yoga, y predicando el amor y no la guerra. Total, que ellos, como son "hippies", aunque viejos aún hacen un poco de todo eso, pero además, como tienen que ganarse la vida, son dueños de un bar de copas llamado El Divino Katmandú, que está aquí al lado y también es superguay y raro.
Cuadro de texto:    La verdad es que a mi me gustan los padres del Grasa y no entiendo por qué él se queja tanto.
Cuadro de texto: Un nombre diferente
   El Grasa no se llama así de verdad. Ni siguiera es gordo o sucio y seboso como podría esperarse de alguien con ese mote; al contrario, es el tío más limpio que conozco. Va siempre con la ropa impecable y los pantalones bien planchados. Él mismo nos ha pedido que le llamemos "El Grasa". Porque su auténtico nombre es horrible. Un cante. Yo me moriría de vergüenza. Porque vamos a ver, ¿a quién se le ocurre llamar a un hijo Gracia de Rayo Divino?
   Gra-cia-de-Rayo-Di-vi-no, toma ya. Y eso que su madre se llama Pili y su padre Manolo Pérez, o sea, que no son de un país raro ni nada de eso.

Cuadro de texto:  Sioux: miembros de una tribu emigrados del norte a las llanuras de Estados Unidos de América

Cuadro de texto:    El piso de mi amigo El grasa no se parece al de nadie que yo conozca. Para empezar, no hay muebles, Ni sillas. Ni sofás. Ni mesas. Allí todo el mundo vive tirado por los suelos, con muchos cojines y alfombras amontonadas unas encima de otras. Luego está el detalle del ambientador. La casa de mi pobre amigo Gracia de Rayo Divino Pérez no huele igual que la mía ni que la vuestra, estoy seguro, porque los Pérez no usan ambientador ni nada de eso, sino que queman unos palitos olorosos y toda la casa tiene un tufo extraño; no sé cómo explicarlo, un perfume muy fuerte que se te mete por la nariz y te hace estornudar todo el rato. Incienso se llama, y sale como un humo blanco de unas tazas chinas que hay por todos lados.