La Galleta fusilada

 

 

     Hubo una vez una clase en un colegio llamado Jarama. Un día, una profesora dijo que fueran al comedor los niños de 6ºA para hacer galletas.

 

 

 

 

 

     Hicieron veinticuatro galletas, y cuando la profesora iba a coger una galleta, la galleta dio un salto y huyó del colegio.

 

 

 

      Era una galleta con gafas.

     Se escondió en un cubo de la basura para que no la vieran y huyó hacia el bosque.

 

 

 

       Por el camino tuvo que esconderse de muchas personas que iban por la calle. Llegó hasta el bosque y se escondió en un vertedero hasta hacerse de día.

 

 

 

 

El primer día en el bosque se había encontrado con unos perros que iban de caza.

     El segundo día se encontró a unos cazadores que iban con los perros del día anterior y le dio la sensación de que le habían visto.

     Y el tercer día vio a un cazador del día anterior. Éste le iba siguiendo.

 

 

 

Entonces, la galleta empezó a cantar:

- Soy una galleta, soy una galleta -

y entonces, el cazador le pegó un tiro a la galleta que siguió cantando:

- Soy una rosquilla, soy una rosquilla.-