La enseñanza en Infantil será individualizada
y personalizada para ajustarse al ritmo de crecimiento, desarrollo
y aprendizaje de cada niño, y asimismo favorecerá
la transmisión y desarrollo de los valores para la vida
y la convivencia desde los primeros años escolares. Los
alumnos con necesidades educativas especiales, transitorias o
permanentes, necesitan un diagnóstico y una educación
especializada temprana, y se les atenderá en este nivel
por medio de una respuesta educativa adecuada y adaptada que tendrá
carácter preventivo y compensador.
Este modelo educativo responderá a las necesidades y características
físicas, cognitivas, afectivas y sociales del niño
por medio de actividades y experiencias, aplicadas en un ambiente
de afecto y de confianza, y el juego como uno de los principales
recursos educativos.
Para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje se tendrá
en cuenta un clima afectivo que le ofrezca seguridad y estimule
el descubrimiento de sí mismo y de su entorno. La exploración
y la curiosidad espontáneas deberán desarrollarse
a través de actividades que conduzcan a la adquisición
de las bases del conocimiento, a la capacidad de expresión
y sensibilización estética y a la adquisición
de hábitos de conducta social y de cuidado de sí
mismo.