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Los Audífonos
¿Qué son los audífonos?
Los audífonos
pueden ayudar a mejorar la audición y el lenguaje, especialmente en los niños
con pérdida sensorineural de la audición (se produce en el oído interno
debido al daño de las células del órgano de Corti o al daño del nervio
acústico). La pérdida sensorineural de la audición puede presentarse como
consecuencia de ruido, una lesión, una infección, ciertos medicamentos,
defectos congénitos, tumores y problemas relativos a la circulación
sanguínea.
Los audífonos son dispositivos electrónicos o a pilas que tienen la capacidad
de amplificar y modificar el sonido. Un micrófono recibe el sonido y lo
convierte en ondas sonoras, las cuales se convierten luego en señales
eléctricas. Los niños pueden utilizar audífonos desde los 2 meses de vida.
¿Cuáles son los diferentes tipos de
audífonos?
El tipo de audífono que se recomienda para cada niño
depende de diversos factores, entre los cuales se incluyen las limitaciones
físicas, los trastornos médicos y la preferencia personal. Se comercializa
una gran variedad de audífonos y las compañías trabajan continuamente para
desarrollar nuevos y mejores dispositivos. Sin embargo, hoy día existen
cuatro tipos básicos de audífonos disponibles. Consulte con el médico de su
hijo para obtener información adicional acerca de cada uno de los siguientes
tipos:
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Audífonos intrauriculares (su sigla
en inglés es ITE)

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Estos audífonos vienen con una
cubierta plástica que se coloca en el oído externo. Generalmente, se
utilizan en casos de pérdida de la audición que varían de leve a grave y
pueden adaptarse a otros dispositivos técnicos para la audición, como por
ejemplo, la telebobina, un mecanismo que se utiliza para mejorar el sonido
durante las llamadas telefónicas. Sin embargo, debido a su tamaño reducido
puede resultar difícil realizar los ajustes. Además, los audífonos ITE
pueden dañarse por la cera y las secreciones del oído.
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Audífonos retroauriculares (su
sigla en inglés es BTE)

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Los audífonos retroauriculares,
como su nombre lo indica, se colocan detrás del oído. Este tipo de
audífono, que viene en un estuche, se conecta a un molde de plástico
colocado dentro del oído externo y, generalmente, se utiliza en casos de
pérdida de la audición que varían de leve a grave. Sin embargo, los
audífonos BTE que se colocan de manera incorrecta pueden producir ruido de
fondo, un molesto "silbido", en el oído.
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Audífonos que se alojan en el
conducto auditivo
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Este tipo de audífonos se coloca
directamente en el conducto auditivo y se encuentra disponibles en dos
presentaciones: audífonos dentro del conducto (su sigla en inglés es ITC) y
los que se colocan completamente dentro del conducto (su sigla en inglés es
CIC). Se fabrican a medida para adaptarse perfectamente al tamaño y forma
del conducto auditivo de cada individuo y se emplean generalmente en los casos
de pérdida de la audición que varían de leve a moderada. Sin embargo,
debido a su tamaño reducido puede resultar difícil realizarles ajustes o
extraerlos. Además, los audífonos que se alojan en el conducto pueden
dañarse por la cera y las secreciones del oído.
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Audífonos corporales
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Generalmente, se utilizan cuando
existe una pérdida de la audición profunda o cuando los otros tipos de
audífonos no se adaptan. Están unidos a un cinturón o bolsillo y se
conectan al oído mediante un cable.
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¿Quiénes pueden ser candidatos para
utilizar audífonos?
Cualquier niño con una pérdida de la audición que puede
mejorarse mediante audífonos puede beneficiarse. El tipo de audífono
recomendado puede depender de diversos factores que incluyen, pero que no se
limitan a los siguientes:
- la forma del oído externo (es posible que resulte difícil adaptar
un audífono retroauricular en una oreja deforme)
- la profundidad de la depresión cercana al conducto auditivo (es
posible que resulte difícil adaptar un audífono intrauricular en un oído
demasiado superficial)
- el tipo y la gravedad de pérdida de la audición
- la destreza manual del niño para colocar y quitar el audífono
- la cantidad de cera que se acumula en el oído (las cantidades
excesivas de cera o de humedad pueden impedir el uso de los audífonos
intrauriculares)
- los oídos que necesitan drenaje pueden no admitir el uso de
ciertos audífonos
Cómo utilizar un audífono:
Una vez que se determina qué tipo de audífono se adapta al
oído de su hijo, éste debe comenzar a utilizarlo gradualmente. Debido a que
estos dispositivos no restauran la audición normal, puede tomar algún tiempo
acostumbrarse a los diferentes sonidos que transmiten. La Academia
Estadounidense de Otorrinolaringología (The American Academy of
Otolaryngology) recomienda las siguientes pautas al utilizar un audífono por
primera vez:
- Tenga paciencia y permita a su hijo acostumbrarse al audífono y
al sonido que produce.
- Comience en ambientes tranquilos y gradualmente avance hacia
ambientes más ruidosos.
- Compruebe dónde y cuándo funciona mejor el audífono para su hijo.
- Tome nota de cualquier pregunta y duda que pudiera tener y
discútalas con el médico durante la próxima consulta de control de su
hijo.
Cómo cuidar los audífonos:
Los audífonos deben mantenerse secos. Los métodos para la
limpieza varían según el modelo y la forma. Entre algunos de los consejos
para el cuidado de los audífonos se incluyen los siguientes:
- Mantenga los audífonos alejados de cualquier fuente de calor.
- Reemplace las pilas regularmente.
- Evite el uso de laca para el cabello u otros productos capilares
cuando lleve puesto el audífono.
Consideraciones a tener en cuenta a
la hora de adquirir un audífono:
Antes de comprar cualquier tipo de audífono, es necesario
someterse a un examen médico. Los dispositivos pueden adquirirse con un
otorrinolaringólogo (especialista en los trastornos del oído, la nariz, la
garganta y las estructuras relacionadas con la cabeza y el cuello), un
audiólogo (especialista que puede evaluar y tratar los problemas del equilibrio
y la audición) o en un comercio independiente. Tenga en cuenta que los
modelos y los precios varían de forma considerable. El Instituto Nacional de
la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (National Institute on
Deafness and other Communication Disorders) recomienda que formule las
siguientes preguntas a la hora de comprar un audífono:
- ¿Es posible mejorar la pérdida auditiva mediante intervenciones
médicas o quirúrgicas?
- ¿Qué modelo funcionará mejor para el tipo de sordera de mi hijo?
- ¿Puede mi hijo "probar" el audífono durante un cierto
período de tiempo?
- ¿Cuánto cuestan los audífonos?
- ¿Tienen garantía y cubre ésta el mantenimiento y las
reparaciones?
- ¿Puede el audiólogo u otorrinolaringólogo de mi hijo realizar
ajustes y reparaciones?
- ¿Puede utilizarse cualquier otro dispositivo auxiliar con los
audífonos?
Generalmente, los audífonos deben sustituirse después de
cinco años. Tenga en cuenta también que al utilizar los nuevos audífonos
digitales y programables, que pueden ajustarse a medida que el nivel de
audición cambia, se reduce la necesidad de reemplazo.
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