3º ciclo de primaria
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GANADOR DEL CONCURSO DE RELATOS, JUNTA MUNICIPAL FUENCARRAL-EL PARDO, CATEGORÍA DE 5º- 6º DE PRIMARIAUN HORRIBLE SUEÑO.
Un día de verano soñé con la excursión que había tenido unos días antes al museo de “ EL PRADO” con mi profesor y mis compañeros. Estando en el museo me dejaron impresionado dos cuadros de Goya; uno era “La lucha con los mamelucos” y el otro “Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío” que corresponden al 2 y el 3 de mayo, que fue cuando comenzó la Guerra de la Independencia.
Por la noche empecé a acordarme de estos cuadros y de lo que sentí frente a ellos y me quedé dormido pensando en ello. Así empecé a soñar con la visita al museo y me perdí en él. Fui a parar a la sala donde estaban estos cuadros, me acerqué y los toqué. Cuando me di cuenta estaba en una calle que no conocía. Me preguntaba todo el rato: ¿Cómo he podido viajar en el tiempo? Pregunté a un señor que pasaba que en dónde y en qué año estaba y me contestó: - En Madrid y en el año 1808. Me di cuenta de que en esa fecha había habido una guerra y dejé de hacerme preguntas.
Comencé a caminar por las calles y oía gritos, disparos, había sangre por el suelo y gente tirada, herida…. Todo era horrible; estaba muy asustado, nunca había visto nada igual. Fui corriendo a llamar a una casa, tardaban en abrirme y sentía cada vez más miedo. De pronto oí una voz detrás de la puerta que me preguntaba quién era, y yo contesté: - Soy Alberto, necesito ayuda. Entonces me abrieron la puerta. Al entrar vi a un señor sentado y pensativo al lado del fuego. Me dijeron: ¡Caliéntate! tendrás frío. Me acerqué al señor pensativo. Cuando lo miré a los ojos me resultaba familiar. ¡Era Goya! Le había visto en un autorretrato y era él. Me puso la mano en el hombro y me dijo: - Muchacho, en buen momento has venido. -Y contesté: -¿Y por qué? ¿Qué pasa? Como no me oía, porque era sordo, siguió hablando y me dijo: - El hermano de Napoleón, José Bonaparte o como le llaman “Pepe Botella” porque le da a la botella, quiere quedarse con España y se llevan a los hijos de nuestro rey Fernando VII. El ejército francés mata a todo el que se subleva contra la autoridad de Napoleón. Y le contesté: - Es injusto que otros quieran quedarse en nuestro país e imponer leyes. En la época que yo vivo eso sigue pasando, sigue habiendo guerras y países que sus presidentes quieren quedarse con otros. Goya no me oía pero me leía los labios y me preguntó: - ¿De qué época eres tú? -y contesté: - Del siglo XXI. Goya dijo: - Entonces has retrocedido en el tiempo. Te ayudaré a volver. Goya me cogió de la mano y me acompañó al sitio donde aparecí para volver al museo, pero nos vimos envueltos y rodeados de madrileños que peleaban contra los mamelucos para no rendirse ante ellos. Escapamos como pudimos y la imagen de lo que vi era espantosa, gritos, llantos, sangre, muertos…
Goya me dijo que no lo olvidaría jamás y lo reflejaría en cuadros y dibujos.
Más tarde los soldados nos cogieron y nos juntaron con mucha gente que lloraba y gritaba, estaba muy oscuro y se veía muy mal. Nos llevaron caminando hasta un monte y a la luz de un farol vi los soldados franceses apuntando para disparar. Sentí mucho miedo y quise correr, pero no podía. De pronto abrí los ojos sobresaltado, sudando y con mucho miedo. Me di cuenta de que era un sueño, respiré hondo, pero el miedo y el terror que sentí no lo olvidaré nunca. ¡Ojalá ningún niño tuviera los sentimientos que yo sentí en ese terrorífico sueño! Alberto Gil Alonso 5º A
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UN DIA ME CONVERTÍ EN LA CIBELES
Yo, un día normal y corriente, iba dando un paseo por la Castellana y me fijé en una plaza decorada por una fuente. En el centro había una figura de una mujer sobre un carruaje tirado por leones. Me la quedé mirando un buen rato y después me fui a casa. Estaba muy cansada así que como ya había cenado me lavé los dientes y me metí en la cama. Una vez dormida soñé que yo era la figura que había visto, una diosa de la vida y de la fertilidad. Yo era La Cibeles. Me impresioné mucho al verme tan rodeada de luces, flores, edificios… También llevaba un vestido blanco muy largo. Iba descalza, de mi brazo colgaba un paraguas que me negué a abrir porque me gustaba como me caía el agua de la fuente en la cara. Tenía algo en la cabeza, era una corona. Me di cuenta de que toda la gente que pasaba me miraba, me hacía fotos por lo tanto tenía que estar muy erguida. A algunos les entendía lo que hablaban; a otros no. Debían ser de otros países. Yo lo observaba todo desde el asiento de mi carruaje. Era muy cómodo y además tenía dos leones que tiraban del carruaje y me protegían de la gente que se quería subir y hacer daño a mi figura, con ellos me sentía segura. Oí que una niña decía que era la figura más guapa de toda La Castellana y que cuando fuera mayor la gustaría ser como yo. Yo me puse muy contenta y le quise tirar un beso, pero no me di cuenta no podía, que estaba rígida, era una estatua. Pero como era una diosa y podía conseguir lo que quisiera decidí hablar con ella: - Hola pequeña, ¿Cómo te llamas? - Lisa. - Qué bonito nombre. - ¿De dónde eres? - De Inglaterra. - ¿Cuántos añitos tienes, guapa? - Diez para once. - Una preguntita, ¿podría subir en tu carruaje tirado por leones? - Claro que sí. - Pero Cibeles, no llego. - ¡Ah. es verdad! Perdón. Y Cibeles la subió a su carruaje por arte de magia. - Gracias. - No hay de qué. - Cibeles, ¿me podrías llevar a ver el Museo del Prado? - Claro que si, Lisa. Una vez dentro: - Cibeles, qué bonito el cuadro de Las Meninas. - Sí, ¿a que no sabes quién lo pintó? - Diego Velázquez. - Muy bien, ¿cómo lo sabías? - Porque en Inglaterra dimos los grandes pintores y Velázquez era uno de ellos. - Me parece muy bien que en tu cole se interesen por los grandes pintores. ¿Y sabes quién pintó el Guernica? - Pablo Picasso. - Se ve que eres estudiosa. - No quiero presumir, pero sí, la verdad es que sí. - A ver uno difícil, lo digo por qué ocurrió en España y a lo mejor no lo conoces. Es el cuadro del fusilamiento del 2 de mayo. ¿Quién lo pintó? - Para que veas que me lo se te voy a decir su nombre completo: Francisco de Goya. - ¡Pero madre mía, que niña más lista! - Muchas gracias. - Ven conmigo que te voy a presentar a mi amigo Neptuno. Es un Dios que vive en una fuente y creo que te va a gustar porque tiene una culebra enroscada en el brazo derecho y también en la mano izquierda tiene un tridente. Como puedes ver yo estoy con dos leones, pues él está con dos caballos. - Cibeles, no querría cortarte esta conversación, pero me tengo que ir. - Está bien, vete, pero prométeme que la próxima vez que vengas a España me visitarás y así podremos seguir con nuestro viaje. - Prometido. - Adiós. Y así terminó la conversación de La Cibeles y Lisa. De repente oí un ruido bastante familiar: tic, tac, tic, tac... Abrí los ojos para ver qué era ese sonido ¡NO! estaba en mi casa, en mi cama, ese ruido era el despertador. ¡Qué mala suerte, todo había sido un sueño! Cuando le conté a mi madre mi sueño ella se me quedó mirando con una cara como que tenía una idea. El día de mi cumpleaños tenía de regalo un vestido, un paraguas y una corona. Sólo me faltaba el carruaje tirado por leones. Quien sabe, a lo mejor dentro de unos años lo tendré. Andrea López Rodríguez 5º A
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AVENTURA EN EL BOSQUE DEL PANTANO DE SANJUÁN
El día 24 de junio, mi familia yo y unos amigos de mi edad fuimos al pantano de Sanjuán a celebrar el día de San Juan. Los padres fueron a hacer unas fotos pero nosotros no quisimos ir. Sin acordarnos del picnic nos pusimos a jugar. De repente alguien muy extraño se llevó la comida hacia el bosque y nosotros sin pensarlo salimos tras él. Sin darnos cuenta nos adentramos en el bosque y allí le perdimos. Intentamos volver y explicarles los padres pero no sabíamos lo que pasaba. De repente los 10 metros que habíamos recorrido se habían hecho10 kilómetros. Creímos que nuestra vista nos jugaba una mala pasada y avanzamos para salir. Recorrimos 10 metros hacia la salida pero nada, 20…30…40…hasta que dijo: - ¡La salida estaba a 10 metros, llevamos unos 50 y nada! - Habrá que dar un rodeo -dijo Alberto muy seguro. Todos aceptamos y empezamos a hacer los grupos. Éramos 5: Raúl, Alberto Gil, Lilang, Emil y yo. Emil, Alberto Gil y Lilang fueron por un lado y yo por el otro. Quedamos en una hora en una marca que hicimos con un rotulador. Llevábamos 10 minutos caminando cuando me entraron ganas de hacer pis. Fui a un árbol donde había un hormiguero en el que las hormigas hablaban entre ellas y me dio la impresión de que hablaban sobre mí. Fui a avisar a Raúl y cuando llegamos, en el suelo una piedra relucía. Yo la cogí y al tocarla Raúl y yo nos hicimos pequeños como hormigas y, por lo que parecía, dentro del hormiguero. Allí había edificios de barro, carreteras… era como una ciudad, pero todo hecho de barro. Sin embargo, lo más impresionante es que nos trataban como dioses y al pasar todas las hormigas se arrodillaban y se oía cuchichear: - Han llegado, ya están aquí. - Lo que dijo Elida era cierto - ¡Los salvadores! De repente una hormiga que parecía ser muy vieja se arrodilló ante nosotros, se levantó y nos dijo: “Acompañadme, por favor”. Nos llevó a un castillo donde hacían guardia muchos soldados. Atravesamos mochas salas hasta llegar a una muy grande y lujosa donde en un trono se sentaba otra hormiga mucho más vieja que la de antes y, por lo que parecía, dedujimos que era la reina. Nos recibió muy cortésmente. Nos dijo que si estábamos preparados, a lo que respondimos muy sorprendidos: - ¿De qué estáis hablando? - Y… ¿cómo hemos entrado aquí? A lo que ella respondió muy sorprendida: - ¿Cómo que…? ¿No sois los salvadores? Nosotros todavía más sorprendidos dijimos que no sabíamos nada de los salvadores y que nos encontrábamos allí por tocar una piedra brillante. Entonces ella dijo muy enfadada: -¡¡¡SACADLOS DE AQUÍ AHORA MISMO!!! Pero uno de los sabios le dijo que no dejara pasar la oportunidad de que unos humanos se adentraran en el bosque, que desde hace tiempo nadie se adentraba. Entonces ella se quedó un rato pensando hasta que al final aceptó y nos invitó a dar un paseo por la ciudad y charlar. Nos contó que una bruja que se encontraba en los adentros del bosque la tenia martirizados y que la profecía decía que unos humanos entrarían en el hormiguero de las hormigas rojas para liberar el bosque de ella. Nos preguntó que si queríamos vivir una aventura inolvidable, sólo que con el peligro de morir, o vivir siendo héroes. Como locos por lo último que dijo contestamos un sí muy entusiasmados. Pero tuvimos una duda que nos resolvieron al preguntarle. - ¿Cómo y con qué la vamos a destruir? - Muy fácil…¿o no? -dijo un sabio. La reina nos dijo que no le hiciésemos caso. - Sólo hay que clavarle una aguja en su punto débil, dedo índice de su mano. Nos dieron una aguja a cada uno y una especie de tirachinas con el que petrificabas al que dabas. Cuando ya nos íbamos a despedir me acordé de algo: - ¿Quién era el que se llevó la comida del picnic a los adentros del bosque? A lo que la reina respondió muy segura: - Es Grotel, el guardián del bosque que se esconde en el viejo árbol milenario de una bruja que lo quiere matar. Después nos advirtió que no se lo dijéramos a nadie. Más tarde nos dieron un mapa. Para salir nos dieron la piedra pero sin antes pedirnos que la enterráramos a la salida del hormiguero. Al subir a la superficie nos dirigimos donde indicaba sin acordarnos de lo que habíamos quedado con los demás. No sabíamos muy bien para que servía el tirachinas pero seguimos caminando un buen rato hasta que un jabalí que quería atacarnos nos dio un buen susto y empezamos a correr. El tirachinas se me cayó y cuando lo cogí se me ocurrió dispararle aunque con un tirachinas no le haces nada a un jabalí. Pero cuando le dio se quedó petrificado y me acordé de lo que me dijo la hormiga reina. Nos acercamos lentamente para inspeccionar el cadáver y observamos que tenía los ojos rojos como el fuego, lo que nos llamó mucho la atención. Por precaución, a cada cosa que nos parecía sospechosa le disparábamos con tan mala suerte que dimos al mapa sin querer Durante un buen rato seguimos caminando y perdidos vimos algo moviéndose en un árbol y lo que hicimos fue disparar al árbol, del que cayó un búho que parecía muy asustado y no tenía los ojos rojos. Cuando iba a disparar Raúl me frenó y fue despacio hacia el animal, que intentó irse volando pero se había roto un ala. Lo cogimos y le vendamos el ala con un trozo de ropa. Nos quedamos pasmados al escuchar: - Gracias, pero ahora, escondedme en algún sitio. Reaccionamos rápido porque ya teníamos experiencia. La llevamos a un árbol milenario que teníamos al lado porque el nos lo pidió. Al entrar, un jorobado con chaqueta rota, negra y cara deforme nos apuntó con una ballesta y el búho le pidió que se tranquilizara y que nosotros éramos amigos suyos. Él bajó la ballesta y nos preguntó qué hacíamos allí. Nosotros le contamos la historia de las hormigas y le pedimos un mapa, él nos lo dio y empezó a comer la comida que llevamos para comer esa tarde. ¡Todo encajaba¡ el árbol milenario y la comida del picnic… ¡era Grotel, el guardián de los bosques! Él paró de comer en seco y dijo: - Gracias por traer al búho, pero ahora debéis seguir y matar a esa bruja de una vez por todas. Al salir caminamos un buen rato, bueno, muuuuuucho rato, hasta que llegamos a un punto donde ponía Villas del Álamo Oscuro y una cruz en rojo. Cuando levantamos la vista, vimos las ruinas de un antiguo palacio. Era todo negro, con rastros de haberlo quemado, media torreta destruida, la puerta…no tenía puerta, pero todas las murallas persistían perfectamente y sin rastro de guardias. Al ver que no había ningún guardia, entramos y al entrar dos jabalíes de un metro y medio de altura y dos de largo nos cerraron el paso. Vinieron a por nosotros y sin pensarlo disparamos con el tirachinas, pero al darle en la pata sólo se le petrificó la pata y por ese motivo les disparamos más hasta dejarlos totalmente petrificados. Al pasar por su lado tuvimos un poco de miedo por si despertaban, pero no ocurrió, por suerte. Al cruzar todo el pasillo llegamos a una sala muy lujosa. No tenía nada que ver con el castillo que se veía desde el exterior. En esa sala no había nadie, así que seguimos hasta la otra sala en la que estaba llena de osos con armaduras y los ojos rojos. Sin que nos viesen, observamos que en la entrada a la derecha había una escalera en forma de caracol y muy silenciosamente bajamos sin que nos viesen ni oyesen. La escalera era muy larga y tardamos un rato en bajar. Cuando llegamos, vimos que Lilang, Alberto Gil y Emil, estaban encadenados a unos mástiles. Al vernos, se pusieron a gritar de alegría y nosotros desde lejos, les hicimos una señal para que no hicieran ruido, y otra para que mirasen por si había algún guardia. Nos dijeron que estaba uno de los osos. Les pasamos los tirachinas a nuestros amigos y les indicamos que le lanzaran una piedra al oso. Al lanzársela, el oso se despertó, pero no se podía mover porque le dieron en las patas. Empezó a hacer sonidos y les dijimos que le tiraran otra piedra a la boca. Al darle, el oso se cayó y pudimos desencadenarlos. Les dijimos que se nos olvidó que habíamos quedado con ellos en el punto donde había una señal, y nos dijeron que la bruja se encontraba en el piso más alto. Subimos por la escalera de caracol sin que los osos nos vieran. Cuando llegamos al piso al cual íbamos, la vimos haciendo un conjuro y les dimos una aguja a ellos explicándoles que tenían que clavársela en el dedo índice de su mano derecha. Raúl y yo entramos de frente a ella y los demás por su espalda. Pero a mí y a Raúl nos vio, y con su magia, hizo un movimiento de brazos y nos tiró al suelo. Sin embargo, a Gil, Lilang y Emil, no. Así que Emil y Lilang, se colgaron en sus brazos, mientras que Gil le clavó la aguja en el dedo índice. La bruja desapareció con todo el castillo, al ocurrir esto nos desmayamos y al despertar nos encontramos en el mantel con toda la comida en él y una carta que decía: “Muchísimas gracias por habernos ayudado; siempre os recordaremos como héroes. Os regalamos un tirachinas a cada uno y esto no se lo contéis a nadie” De repente aparecieron los padres y nos pusimos a comer. Aunque todavía no sabemos cómo el tiempo pasó tan despacio. Pero lo podemos averiguar… preguntándoselo a la hormiga reina.
Alberto Sanjuán García 5º A
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LA BRUJA DEL COCIDO.
Era un día lluvioso. Estaba con mi amiga en mi habitación cuando mi madre me dijo desde la cocina: - Baja a por el pan porque lo necesito para la comida. Como estaba lloviendo le dije a mi amiga que se quedase en casa. Bajé y por sorpresa se me voló el paraguas. Una anciana con un aspecto de buen agrado se me acercó y me dijo: - ¿Te quieres venir a darte un baño de agua caliente y secarte a mi casa? - Vale. Por el camino me di cuenta de que su casa estaba a las afueras de la ciudad y que no era tan buena como parecía, ya que al hacerle resbalar me dijo que se las pagaría. Ya llegamos a su casa. Era oscura y siniestra. El techo y el suelo estaban rotos. Me dijo que le bastaba con que le ayudara a hacer una poción. Ella me dijo que se tenía que ir urgentemente al baño y que yo terminase la poción. Al regresar se dio cuenta de que no era una poción sino un cocido. Yo le expliqué que no sabía hacer una poción. Y claro, tenía tanta hambre que hice un cocido. Ella se enfadó mucho y yo al darme cuenta intenté salir corriendo, pero de pronto movió la mano y se cerró la puerta. Se acercó lentamente hacia mí con cara de pocos amigos. Yo cerré los ojos porque pensé que era una pesadilla y de repente oí un fuerte golpe. Al abrir los ojos vi que seguía en el mismo lugar y que la anciana había tropezado y estaba tirada en el suelo. Salí corriendo y subí a la planta de arriba ya que ella había escondido la llave de la casa en su habitación. Una vez arriba fui abriendo puertas y cajones, pero no encontraba la dichosa llave. La bruja iba subiendo la escalera despacio, porque con el golpetazo no podía andar más rápido, viendo que le faltaba poca escalera por subir me escondí en el primer armario que vi. - Bonita ¿dónde estás...? -decía ella con tono amable. Yo estaba a punto de llorar pero fui fuerte y me controlé.
Ella iba abriendo todos los armarios mirando detrás de las puertas..., pero no me encontró, ya que justo cuando iba a abrir la puerta del armario en el que me encontraba llamaron a la puerta. Era un señor preguntando por una tal Martina o un tal Martín. Es que desde ese armario no se escuchaban bien las cosas. La anciana le decía al señor que se había equivocado, que allí sólo vivía ella, que se llamaba Estela, que no tenía tiempo para tonterías y que se marchase de allí. Cerró la puerta de muy malos modos y otra vez comenzó a subir las escaleras un poco más deprisa que antes, ya que se le había pasado un poco el dolor. - ¡Dime dónde estás niña, que me estoy empezado a cabrear, y no sabes como soy cabreada! Ahí sí que me empezó a entrar miedo por el cuerpo y pensé que me iba a matar, así que decidí dormirme porque la noche anterior no dormí nada porque tenía un examen. Mientras yo estaba dormida...
- Perdone, ¿ha visto a una niña morena, pelo largo, ni alta ni baja, 10 años... ? Es que ha desaparecido. - No, no la he visto Casi todo el mundo respondía ‘’ no, no la he visto’’ o ‘’perdone, pero no tengo tiempo’’, y cosas por el estilo, pero en el peor momento apareció una señora indicando a la casa de la bruja. Dijo dónde estaba y llevó a mi amiga a la casa de la bruja Yo me desperté y me vi atada en una mesa y la anciana dijo: - Por fin te has despertado. Ya era hora. Llevas tres horas durmiendo. Bueno, a lo que iba. Me has dicho que tenías hambre, ¿no...? - S-sí pe-pero ya no mucha. - Ahora te vas a comer toda la cazuela del cocido, ¡Ya! - Vale, vale... Estaba comiendo y sin querer tiré cocido y le di en la cara a la anciana. Me empezó a regañar y me iba a dar una bofetada, cuando sonó el timbre, abrió y era una señora que empezó a entretenerla. Mientras tanto vi a mi amiga en la puerta de atrás moviendo la mano y dijo: -Ven, corre ven. Fui corriendo, la abracé y cuando la señora de la charla cerró la puerta, la anciana se dio cuenta de que no estaba y dio tal grito que se le derrumbó la casa encima. Cuando llegué a mi casa mi madre dijo de broma: - ¿Y el pan? Todos nos reímos y nos abrazamos. El problema fue que tuvimos que comer con pan de molde, pero por lo menos yo estaba a salvo.
Lidia Tostón Iraurgui 5º A
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SUCESOS CASI IMPOSIBLESAyer estaba jugando en el parque y de pronto apareció un platillo volante. De el bajaban extraterrestres. Teníamos miedo así que tuvimos que ponernos a correr. Otro día iba a estudiar y solo con ver el libro me lo aprendí todo y no había estudiado. También una vez me tropecé y cuando iba a caerme apareció una colchoneta y gracias a ella no me hice daño. Andrea López Rodríguez, 5º A |
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LOS VEHÍCULOS VOLADORESUn día en el centro de Madrid, cuando la gente dormía todos los vehículos empezaron a volar como aviones. Por el ruido la gente fue despertándose y cuando vieron el sucesos que pasaba no se lo creían. la gente cuando daba tres palmadas venia su vehículo volando y aparcaba en la ventan a del dueño. La gente pensaba que era bueno, pero en realidad, consumían el triple de gasoil y contaminaban más. Tuvieron que llamar a un mago para que hiciera un conjuro y los coches a la mañana siguiente ya no volaban todo volvió a la normalidad. Miguel Barrul 5º A |
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Belén Aguije 5º A |
Poesía: Cómo se dibuja un paisaje
Un paisaje que tenga de todo, se dibuja de este modo: unas montañas, un pino, arriba el sol, abajo el camino, una vaca, un campesino, unas flores, un molino, la gallina y un conejo, y cerca un lago como un espejo. ahora tú pon los colores; la montaña de marrón; el astro sol amarillo; colorado el campesino, el pino verde, el lago azul -porque es reflejo del cielo, como tú- la vaca de color vaca; de color gris el conejo; las flores... como tú quieras las flores. De la caja de pinturas, ¡usa todos los colores! Gloria Fuertes.
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Ayer quinto y sexto fuimos a La Vaguada a un simulacro de parada cardiorrespiratoria. Un médico del SAMUR vino a enseñarnos qué hacer en caso de parada cardiorrespiratoria. Primero miras si respira y llamar al 112, luego tomarle el pulso y llamar a un mayor, hacerle un masaje y el boca-boca y ponerle el desfibrilador y si te recomienda dar una descarga le das a un botón que tiene un dibujo de un rayo. Luego nos dieron un bocadillo, un una bolsa que dentro tenía un bolígrafo, caramelos, un calendario… Raúl Moñino 5º A
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ATRAPADOS EN EL ASCENSOR. Iba a subir a clase por la tarde cuando nos quedamos encerrados en el ascensor. Lo más curioso fue que nos quedamos entre una planta y otra. Dos de las niñas (Ana y Adriana) pudieron salir, pero Pilar, la cuidadora, y yo nos quedamos esperando a que viniese el técnico del ascensor. En ese tiempo hubo varios apagones breves. El técnico tardaba mucho, de ahí la decisión de llamar a los bomberos. Éstos llegaron enseguida y empezaron a bajar el ascensor hasta la planta cero. Cuando salimos, nos empezaron a aplaudir. En fin, toda una aventura. En el tiempo que estuvimos encerrados jugamos a las cartas. 27 de noviembre de 2007 Jonathan Hernández 5º A |
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LA CASA ENCANTADA. Había una vez un hombre desaparecido llamado Manuel Aguirre Rodríguez. Manuel era muy feliz. Por el barrio todos lO conocían. Pero cuando desapareció todos estaban muy tristes. Su primo Samuel era un chico muy bueno y amable para él era el mejor de la familia. Samuel tenía 13 años y siempre ayudaba a su familia. Cuando se enteró de que Manuel había desaparecido, cada vez iba en busca de casas abandonadas a ver si había rastro de su querido primo. Pero de tanto buscar se cansó. Samuel iba a un colegio de monjas. Una vez se cambió de colegio y se fue a uno llamado Jorge Guillén al lado de ese colegio había una cabaña encantada. Un día Samuel entró en esa casa y detrás de la puerta, al abrirla, miró y había cinco muertos bailando, uno cantando y diez comiendo gusanos, escarabajos y un ornitorrinco. Bueno, en realidad, sus huevos. - ¡Aaaaaah! –gritó Samuel desesperado-. ¿Qué es esto? Samuel cerró la puerta y al abrirla no encontró nada. Samuel estaba seguro de que estaba soñando. Entonces cerró la puerta y después la abrió otra vez y en vez de muertos eran fantasmas. Se quedó inconsciente tres minutos. Cuando se despertó estaba en una cama con su querido primo Manuel. Al verlo se quedó impresionado. Manuel empezó a contarle que su madre le empezaba a regañar y a pegar y se había ido de casa y se encontró en esta casa de fantasmas y muertos que había visto. Eran desaparecidos hace muchos años y ya están muertos. Manuel cuando terminó de contar sus aventuras, Samuel le llevó hasta el sitio de su familia. Todos estaban orgullosos. Después lo abrazaron y le sonrieron. Najoua Achhab 5º A
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LA BATALLA POR EL PUEBLO Shadow era un gnomo que era conocido por lo poco habilidoso que era en la escuela. Pero tenía mucha destreza para esconderse. Su pueblo estaba amenazado por los ogros, los habitantes del pueblo tenían mucho miedo porque no se podían defender por su tamaño. Los habitantes del pueblo eran listos y se dieron cuenta de que Shadow tenía la capacidad de engañar a la gente. Los habitantes y Shadow idearon un plan para echar a los ogros. Como los ogros no eran muy listos trazaron un camino hasta una trampa que era un pozo enorme que Shadow conocía. El jefe de los ogros, que iba el primero, pisó la trampa y se cayó al pozo, los demás intentaron sacarlo pero Shadow cortó un árbol con ayuda de los demás. Mientras lo sacaban, los gnomos trajeron el árbol y lo echaron encima de los ogros. Decidieron ir a visitar el castillo de los ogros y les dijeron que si querían ver al jefe con vida los tenían que dejar en paz. Los ogros se negaron y fueron a ver si era verdad que tenían a su jefe, cuando llegaron allí, estaban todos los gnomos con los tres ogros. Los ogros los intentaron atacar pero Shadow se conocía bien la zona. Los gnomos y él salieron por un pasadizo. Shadow fue al castillo y robó una escultura que representaba a los ogros. Los ogros cedieron y se marcharon a otro lugar. Desde ese día Shadow fue proclamado rey de los gnomos y todos, amigos o enemigos, lo respetaron. Raúl Moñino 5º A
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EL NIÑO Y EL PIOJO Era una vez un niño que quería ir con su padre a pescar, pero antes de que fuese a pescar un pez, un piojo vino a picar al niño y le picó. - ¡Ah! -dijo el niño. - ¿Qué te pasa? -preguntó el padre. - Me ha picado un piojo -dijo el niño. - ¿Dónde? -preguntó el padre. - En el pie. - ¿Dónde está el piojo? - No sé -dijo el niño llorando. - Voy a matarlo -dijo el padre. Y lo encontró y lo mató con el pie. Paola Navas 5º A
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EL NINJA
Érase una vez, un ninja que vivía en una isla llamada Floripop y hacía favores a la gente. Un día a las seis y media de la mañana lo llamaron los reyes diciéndole que la princesa había desaparecido. El ninja se vistió rápidamente y fue a casa de los reyes. Una vez que llegó allí les preguntó quién podía habérsela llevado y ellos dijeron que les parecía que podía haber sido un antiguo novio que vivía en la colina Guacaguaca. Allí había un castillo que tenía mazmorras. El ninja se fue al castillo para ver si estaba allí la princesa, pero entonces los soldados lo vieron y tuvo que luchar contra ellos, cada vez venían más y más. Al final consiguió vencerlos, se dirigió a las mazmorras y oyó gritos de una chica. Cuando llegó a la puerta de la mazmorra, ésta se cerró, suerte que el ninja llevaba unos discos afilados y pudo rajar la puerta, cogió a la princesa, pero en ese momento llegaron más guardias y se pusieron a disparar. El ninja fue tan rápido que ninguna bala le dio a la princesa, ni a él. Consiguieron salir de allí y el entregó la princesa a sus padres y ellos le quisieron dar una recompensa, pero el no la aceptó. Todos fueron felices y comieron perdices.
Miguel Barrul 5º A
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LA BAILARINA ORGULLOSA. Había una vez una bailarina en España, que se llamaba Lucía, que bailaba muy bien. Era muy orgullosa. Un día, sus amigas la tetaron a un duelo contra ellas. Ella aceptó, pensando que las otras no tendrían posibilidades de ganarle. Las amigas estuvieron practicando duramente mientras que Lucía no se entrenó porque decía que les iba a ganar de una manera muy fácil, casi sin esfuerzo. Llegó el día y Lucía realizó su baile. Por no practicar se cayó, pero pensó que sus amigas se caerían más que ella. Sus amigas lo hicieron genial, no se cayeron ni una sola vez. Las amigas le ganaron y ella aprendió que no tienes que ser más que los demás, que hay que ser humilde y las cosas hay que ganárselas en la vida, pero si no te esfuerzas lo suficiente, nunca conseguirás tus objetivos. Andrea López 5º A
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EL LADRÓN IMPARABLE Érase una vez un ladrón que no paraba de robar. Un día robó en la casa del rey de la ciudad. El rey tenía una hija bellísima. Por la noche cuando iba a robar llegó a la habitación de la hija del rey. El ladrón se deleitó por su belleza. En ese momento se despertó. Al final se casaron, el ladrón le robó el dinero de la hija del rey. Entonces el rey lo mató y ahora son tan, tan felices. Jonathan Hernández 5º A
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TRES HERMANOS Tres hermanos. Un día los tres hermanos que se pelearon. De los tres uno se cogió un Palo, otro se cogió una espada y la pequeña se cogió una silla y se pelearon entre ellos. Después vino su madre y les regañó y luego su padre vino a casa y cenó con su familia muy feliz. Lilang Hu 5º A
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EL GATO QUE QUERÍA COMER Érase una vez un gato callejero que andaba por las calles. Entonces un día cuando se levantó de su guarida y escuchaba mucho ruido se levantó, y miró y se dijo ¿Qué pasará ahí afuera que hay tanto ruido y tanta gente vendiendo? Entonces vino un pájaro y le dijo es un mercadillo donde se vende comida y ropa. Después el gato dijo vamos a coger comida, un poco de comida. Entonces se fueron a coger comida y cogieron 1 patata,1 zanahoria,1 berenjena y ya no pudieron coger más porque les estaba viendo el tendero y se lo comieron y disfrutaron los dos de su comida y así aprendieron a coger comida en equipo. Virginia Caballero 5º A
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EL EGOÍSMO DEL REY Érase una vez un Rey que vivía en un castillo. En la parte de atrás del castillo, había un jardín con árboles frutales y muchas flores. Había un manzano con unas hermosas manzanas rojas que todo el mundo quería comerse. El Rey no dejaba a nadie comer ni una sola. Ya estaba cansado de que la gente le pidiera, y se las comió todas. Dos estaban en mal estado y falleció. Su mujer la Reina y su hija la princesa hicieron un manzano de oro en su honor. Lidia Tostón 5º A
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El miércoles 17 de octubre de 2007, los alumnos de 5º A y B visitamos el punto limpio de Fuencarral-El Pardo. Hicimos un juego para adivinar los cubos donde se echaba cada cosa y lo que cada niño había llevado se tiraba al contenedor correspondiente. Levamos de todo: aceite, vidrio, plástico, cartón, papel, bombillas fluorescentes, aparatos eléctricos,... Luego fuimos a la parte de arriba para ver cómo aplastaban el papel con una rueda con pinchos y también vimos cómo se llevaban los contenedores en los camiones. Raúl Moñino 5ºA TALLER DE CARPETAS. (Por fin se pudo realizar). Primero tuvimos que traer un brick de leche o zumo. Lo tuvimos que lavar y secarlo. Luego teníamos que recortar la parte de arriba y la de abajo. Después lo cortamos por un lado. Más tarde le hicimos agujeros. Después pasamos la lana o el hilo elástico por los agujeros. Finalmente, lo decoramos al gusto. Emil 5º B |
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