Fotografía en movimiento
Y llegó la velocidad. Intentar atrapar el movimiento siempre ha sido uno de los sueños del hombre. 
Conseguir algo como esto es bastante difícil. ¿Hay un guitarrista?. ¿ Son dos ?.
Quizás sea el momento de consultar el manual de nuestra cámara porque estas son de las fotos difíciles de obtener.
Siempre nos parecerá que está “movida” y la desecharemos. Son posiblemente las fotos más “vivas” que podamos conseguir.
Por la noche, las posibilidades que nos dan las luces permiten “atrapar” el moviendo de manera más sencilla al facilitarnos, con sus estelas, el seguimiento de las trayectorias.
Una foto hecha por la noche desde un coche que marchara por una calle iluminada podría ser un recurso.
¿ Y si aprovechamos una noche estrellada y “apresamos” el movimiento del Universo ?.
Las clases de Educación Física también puede
n facilitarnos momentos interesantes. ¿ Y si realizamos un reportaje con carreras, saltos y lanzamientos ?. Esto lo podríamos combinar con una reseña de nuestra participación en las Olimpiadas de Rivas para el periódico. Cualquier recreo también podría valernos para hacer un álbum fotográfico de los juegos con los que nos divertimos en el patio.
Los más pequeños podrían utilizar la función de video que tienen las cámaras para grabar pequeños mensajes que, a fin de cuentas, se basarían en la imagen en movimiento.
La construcción en Plástica de un FenaKitoscopio consistente en varios dibujos idénticos, en posiciones ligeramente diferentes, distribuidos por una placa circular lisa sería otra buena iniciativa. Cuando esa placa se hace girar frente a un espejo, se crea la ilusión de una imagen en movimiento.
Poco después de su invención, Plateau descubrió que el número de imágenes para lograr una ilusión de movimiento óptima era dieciséis, lo que con posterioridad aplicarían los primeros cineastas usando dieciséis fotogramas por segundo para las primeras películas.