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Éste capitán utilizó
su apellido para la denominación de este nuevo
enclave. La prosperidad económica queda patente
al comprobar que su aportación para la reconquista
de Granada, entre los años 1483 a 1489, fue de
un peón, un lancero, dos bestias y 5400 reales
siendo su población de cinco vecinos y cuarenta
religiosos.
El enclave debería tener, en su lugar más
elevado, un castillo o fortaleza defensiva de la que
hoy no quedan huellas.El lugar tenía un grave
problema que era la ausencia de bosques que permitieran
el suministro de leña en una época en
la que esta era vital para calentar las casas y construir
techados para albergar a los animales. En el siglo
XVI Rivas pertenecía al Partido provincial
de Tierra de Madrid, siendo su población en 1683
de 50 vecinos. La mayoría de los propietarios
de las tierras de labor vivían en Madrid, siendo
arrendadas para su trabajo. Ante esta dificultad para
prosperar la mayoría de los vecinos/as del pueblo
lo abandonaron.
En la época barroca había siete
vecinos, uno de ellos un cura que compartían
con Mejorada. Los enfermos eran llevados al hospital
de Madrid. No había ninguna tienda ni artesanos
ya que no había población suficiente para
comprar sus productos por lo que debían desplazarse
hasta Vicálvaro para comprar lo que necesitaban.
Había un molino que era propiedad de la marquesa
de Mejorada. En su término había un monasterio
con cuarenta frailes escogiendo para su emplazamiento
el lugar en que la leyenda cuenta que apareció
la imagen de Santa Cecilia.
En el siglo XIX Rivas está dentro del
partido de Alcalá de Henares, dedicando la mayor
parte de su superficie al cultivo de cereales, aunque
tiene algunos sotos pantanosos y ciertas acumulaciones
de agua salobre. Hay arboledas y pastos que mantienen
una próspera ganadería. Su tejido industrial
está compuesto sólo por alguna fábrica
de cal.
La pertenencia de la mayor parte de las tierras corresponde
al tercer Duque de Rivas.
En 1845 Vaciamadrid se une a Rivas del Jarama.
Vaciamadrid
No hay datos fiables sobre el momento
en que surgen las primeras construcciones, aunque está
documentada en la zona la colonización romana
y el paso de tropas musulmanas. Al finalizar la Edad
Media Vaciamadrid era una dehesa en cuyo término
había un parador, que servía de hospedería
a correos y caminantes, que fue derruido en la Guerra
Civil y no ha sido reconstruido. El nombre de esta zona
en aquella época era Mazalmadrit que en la terminología
árabe equivaldría a "Manzil Mayrit"
o "Haçalmadrit" que significa parador,
o dehesa, de Madrid. Este nombre fue cambiando hasta
llegar a ser Vaciamadrid, aunque hay quien piensa que
se debe a ser un lugar que, por estar cerca de Madrid,
"va hacia Madrid", y otros incluso plantean
que el nombre se debe a la costumbre de otros municipios
mayores de verter sus basuras al Jarama a través
del Manzanares.
Hacia el siglo XV tendría una población
de cuatro vecinos.
El rey Felipe II mantuvo una cercana relación
con este pueblo, llegando a realizar un viaje en barca
por el Jarama desde este pueblo hasta Aranjuez. Llegó
a comprar una casa (VER
IMAGEN) con el fin de convertirla en etapa
de descanso en sus viajes fluviales hasta Aranjuez.
En 1578 Felipe II decide ordenar la construcción
de una acequia en el Jarama. Se optó por hacer
una presa media legua más allá de Vaciamadrid
con el objetivo de organizar los regadíos y mejorar
la productividad de la zona además de permitir
la existencia de un caudal constante que facilitara
la navegación desde la presa hasta la desembocadura
del Tajo para posibilitar el tráfico de mercancías
entre Toledo y Rivas con destino a la corte de Madrid.
Tras varias vicisitudes la obra será pospuesta
hasta 1741. Esta presa fue reformada en siglo XX (VER
IMAGEN) construyéndose una nueva más
abajo que hoy día puedes visitar accediendo por
la finca "La Boyeriza" en San Martín
de la Vega.
Este monarca también intentó hacer navegables
los ríos madrileños para unir la capital
del reino con Lisboa por medio de un conjunto de presas
y canales. Se hicieron algunas obras, pero con el tiempo
se abandonó esta idea. Si te acercas a la escuela
de Protección Civil podrás ver algunos
restos de lo que fue este canal.
En 1753, según el catastro realizado por
orden del Marqués de la Ensenada, se dice que
Vaciamadrid está formado por fincas de regadío
y secano siendo las más ricas las cercanas a
las riveras del Jarama y el Manzanares, viñas,
algunos sotos y tierras yesíferas con escasa
vegetación que sirven de pasto al ganado. La
población era de seis habitantes, habiendo cuatro
casas habitables y casi cuarenta en ruinas. El único
mesón que existe es propiedad del Conde De Altamira,
que lo tiene arrendado, y cerca está la barcaza
que sirve para cruzar el Jarama según precios
establecidos por la corona para personas y mercancías.
Cerca de la unión de ambos ríos había,
en aquella época, una fábrica de ladrillos
y baldosas que surtía gran parte de las necesidades
de Madrid.
Desde mediados del XVII se
conoce la existencia del manantial de Capanegra con
aguas impregnadas de sulfato de magnesio que producía
efectos purgantes y medicinales en quien las toma. Muchos
enfermos venían a tomarlas desde Madrid. A finales
de 1967, al comenzar el vertido de basuras de Madrid
se taponó por completo este manantial.
Ya en el siglo XX, cuando ya
se había producido su unión administrativa,
Rivas Vaciamadrid estaba compuesto por fincas particulares
que no tenían un casco urbano. La población
iba aumentando como fruto de la necesidad de los terratenientes
de contar con mano de obra que trabajara sus fincas.
Será en una de estas casas para los nuevos trabajadores
cercana a la finca de "El Porcal" donde se
criaban, y todavía se crían, toros, donde
nacerá Marcial Lalanda que fue un torero muy
famoso.
Durante la Segunda República los alcaldes pertenecieron
al P.S.O.E. y cuando estalla la Guerra Civil algunas
de las fincas son incautadas por los trabajadores/as
y se colectivizan.
El 7 de Febrero de 1937 el frente llega hasta nuestro
pueblo, cerca del cual tiene lugar la batalla del Jarama
que tuvo bastante importancia en el desarrollo posterior
de la contienda, y se queda estancado allí hasta
el fin de la guerra. El pueblo queda casi devastado
y, ante la escasez de dinero para proceder a su reconstrucción,
se solicita que Franco adopte el pueblo y financie su
reconstrucción por medio de la Dirección
General de Regiones Devastadas. El propietario dona
gratuitamente los terrenos donde se construirá
lo que es el casco antiguo del pueblo, con un presupuesto
de diez millones de pesetas, y se permite que particulares
construyan sus casas como continuación del núcleo
del pueblo siempre que terminen la construcción
en el plazo máximo de un año. El 23 de
Julio de 1959 será cuando se inaugure el pueblo
organizándose un convite cuyo coste será
de 2.417 pesetas (VER
FOTO).
Nuestro pueblo será un pequeño asentamiento
con escasa población hasta que las urbanizaciones
de Pablo Iglesias y Covibar comiencen a construir sus
primeras viviendas dentro del término municipal.
Desde ese momento el crecimiento demográfico
del pueblo será continuo hasta llegar a los 40.000
habitantes.
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