Los viajes de Dragomán

 

Dragomán es un dragón terrestre y marino capaz de recorrer grandes distancias a la luz del día. Con su taladro puede taladrar el suelo e ir bajo tierra, puede moverse por cualquier superficie excepto por aire. Este dragón se tumba para ocultar su blanda tripa, de ese modo sólo queda expuesta su coraza llena de pinchos. Las noches de luna llena se transforma en un ser humano. Dragomán vive en Rivas-Vaciamadrid y quiere contaros la historia de este pueblo. En próximas entregas viajará a otros países e intentará mandaros muchas cosas interesantes.

Rivas Vaciamadrid proviene de la unión administrativa en 1845 de dos pueblos situados entre los ríos Jarama y Henares. El emplazamiento originario de este pueblo parece coincidir con la ciudad romana de Ripia Carpetana, por eso los/as habitantes de Rivas nos llamamos "ripenses".Hacia el siglo XV tendría una población de cuatro vecinos.
El rey Felipe II mantuvo una cercana relación con este pueblo, llegando a realizar un viaje en barca por el Jarama desde este pueblo hasta Aranjuez. Llegó a comprar una casa con el fin de convertirla en etapa de descanso en sus viajes fluviales hasta Aranjuez. Desde mediados del XVII se conoce la existencia del manantial de Capanegra con aguas impregnadas de sulfato de magnesio que producía efectos purgantes y medicinales en quien las toma. Muchos enfermos venían a tomarlas desde Madrid. A finales de 1967, al comenzar el vertido de basuras de Madrid se taponó por completo este manantial. En el siglo XVI Rivas pertenecía al Partido provincial de Tierra de Madrid, siendo su población en 1683 de 50 vecinos. La mayoría de los propietarios de las tierras de labor vivían en Madrid, siendo arrendadas para su trabajo. Ante esta dificultad para prosperar la mayoría de los vecinos/as del pueblo lo abandonaron. En el siglo XIX Rivas está dentro del partido de Alcalá de Henares, dedicando la mayor parte de su superficie al cultivo de cereales, aunque tiene algunos sotos pantanosos y ciertas acumulaciones de agua salobre. Hay arboledas y pastos que mantienen una próspera ganadería. Su tejido industrial está compuesto sólo por alguna fábrica de cal. En la época barroca había siete vecinos, uno de ellos un cura que compartían con Mejorada. Los enfermos eran llevados al hospital de Madrid. No había ninguna tienda ni artesanos ya que no había población suficiente para comprar sus productos por lo que debían desplazarse hasta Vicálvaro para comprar lo que necesitaban. Había un molino que era propiedad de la marquesa de Mejorada. En su término había un monasterio con cuarenta frailes escogiendo para su emplazamiento el lugar en que la leyenda cuenta que apareció la imagen de Santa Cecilia. En 1753, según el catastro realizado por orden del Marqués de la Ensenada, se dice que Vaciamadrid está formado por fincas de regadío y secano siendo las más ricas las cercanas a las riveras del Jarama y el Manzanares, viñas, algunos sotos y tierras yesíferas con escasa vegetación que sirven de pasto al ganado. La población era de seis habitantes, habiendo cuatro casas habitables y casi cuarenta en ruinas. El único mesón que existe es propiedad del Conde De Altamira, que lo tiene arrendado, y cerca está la barcaza que sirve para cruzar el Jarama según precios establecidos por la corona para personas y mercancías. Cerca de la unión de ambos ríos había, en aquella época, una fábrica de ladrillos y baldosas que surtía gran parte de las necesidades de Madrid. Ya en el siglo XX. El 7 de Febrero de 1937 el frente llega hasta nuestro pueblo, cerca del cual tiene lugar la batalla del Jarama que tuvo bastante importancia en el desarrollo posterior de la contienda, y se queda estancado allí hasta el fin de la guerra. El pueblo queda casi devastado y, ante la escasez de dinero para proceder a su reconstrucción, se solicita que Franco adopte el pueblo y financie su reconstrucción por medio de la Dirección General de Regiones Devastadas. El propietario dona gratuitamente los terrenos donde se construirá lo que es el casco antiguo del pueblo, con un presupuesto de diez millones de pesetas, y se permite que particulares construyan sus casas como continuación del núcleo del pueblo siempre que terminen la construcción en el plazo máximo de un año. El 23 de Julio de 1959 será cuando se inaugure el pueblo organizándose un convite cuyo coste será de 2.417 pesetas. Nuestro pueblo será un pequeño asentamiento con escasa población hasta que las urbanizaciones de Pablo Iglesias y Covibar comiencen a construir sus primeras viviendas dentro del término municipal. Desde ese momento el crecimiento demográfico del pueblo será continuo hasta llegar a los 40.000 habitantes. En la actualidad el pueblo sigue creciendo, quizá con el propósito de alcanzar muchísimo más de los 40.000.

Dragomán ha recibido una carta de su primo Dragomín, bastante más feo y peludo que él, que vive en Colombia. En un “pispás2 ha hecho sus maletas y se marcha para este país desde el que os contará cosas el próximo número.

 

Iñaki Mora