María y el ladrón

Había una vez una mujer muy mayor que vivía a las afueras de un pequeño pueblo. Llevaba ya muchos años sola desde que su marido Arturo "El Napolitano" murió.

Un día, cuando María estaba leyendo una de sus novelas favoritas llamada "Poindexter" oyó un ruido muy fuerte en el piso de arriba. María no se puso muy nerviosa, a fin de cuentas podría ser cualquier cosa y no era cuestión de asustarse por un ruidito.

Se hizo de noche y los ruidos comenzaron a ser más fuertes. María se sobresalto y decidió ir al piso de arriba, de donde procedían los ruidos. Subía por la escalera haciendo "mogollón" de ruido y diciendo:

- Arturo, levántate que creo que hay alguien arriba.

 

- David, Fernando, coged esa escopeta.

- Margarita, llama a la policía.

El ladrón, que era el que había hecho los ruidos en el piso de arriba, al oír tanta "bulla", saltó por la ventana principal que daba a la habitación de Arturo y huyó como alma que lleva el diablo y de él nunca más se supo.

Cuando el pueblo se enteró de lo que había hecho María se sintieron todos muy orgullosos.

El cabo Ramón pasa todas las noches par ver si María está bien y si se encuentra bien "acompañada".

 

 

Por cierto ¿ sabéis por qué las focas miran siempre para arriba ?... pues porque arriba es donde están los focos.

 

Rocío Fernández Expósito ex alumna del cole