Breve historia del barrio y del Colegio 

 

    La información de este capítulo se ha obtenido casi totalmente del libro “del barro al BARRIO. LA MESETA DE ORCASITAS”, promovido por la Asociación de Vecinos de la Meseta de Orcasitas y escrito por Tomás Martín Arnoriaga. Fue impreso por Lavel en Humanes (Madrid) en 1986.

“Hablamos de la “Meseta de Orcasitas”. Y es que, en la llanura que bordea Madrid por el sur, tenemos la sensación de encontrarnos como en una meseta. Porque nuestro llano se encuentra rodeado de algunas pequeñas fosas o depresiones: así, la de Pradolongo, un tanto hundido entre Usera y Orcasitas, la de la antigua vía...” (Pág.17). Esta es la razón del nombre del barrio y luego del Colegio.

 

Dos vistas del barrio: una ANTES  y otra DESPUÉS de la construcción de nuestro Colegio.

 

ANTES                                    DESPUES

 

      

 

 

           “Nuestro barrio anterior de casas bajas y chabolas se asentaba en una cuña o franja de terreno estirada hacia Madrid entre dos corredores o carreteras, la de Andalucía y la de Toledo” (Pág. 17-18). “... tierras llanas del sur de Madrid, al otro lado del pequeño Manzanares. Altitud sobre el nivel del mar, alrededor de 600 metros. Terreno de composición compleja que ha causado problemas en la cimentación” (Pág. 21-22). “Orcasitas... En cuanto a su nombre, un propietario que poseyó parte de estas tierras. Y apellido que aparece en las listas de propietarios y labradores del siglo pasado y principios de éste del vecino pueblo de Villaverde, al que perteneció Orcasitas hasta 1954, fecha de la incorporación de ambos a Madrid” Pág. 28).

 

            Del libro “HISTORIA DE VILLAVERDE, editado por el Ayuntamiento de Madrid en 1986 y escrito por Flora López Marsa y Alicia Díez de Baldeón García, tomo algunos datos que transcribo.

“... Orcasitas nace sobre un terreno agrícola –con basureros incluidos- perteneciente a la familia cuyo apellido da nombre al barrio. Al comenzar el siglo sólo existía en el lugar la iglesia Maris Stella, con un pequeño colegio anexo y algunas casas alrededor, pero más tarde, con la llegada de familias de Andalucía, La Mancha y Extremadura, empieza a operarse un cambio en su fisonomía, difundiéndose las chabolas que en 1930 eran 84” (Pág. 241). “En 1945 se crea el “Poblado Mínimo” y el “Poblado Agrícola”, de 400 viviendas cada uno. En 1948 se sumó el “Poblado de Absorción” de Orcasitas, constituido por 750 viviendas, de mala calidad como las anteriores. En 1959 nace el “Poblado Dirigido” de Orcasitas, con 2.964 viviendas sobre las 3.385 previstas. Los vecinos son habitantes de las zonas chabolistas y de otras zonas próximas con el común denominador de ser gente humilde y de escasos recursos económicos” (Pág. 248).

 

            Continuamos con datos del primer libro “del barro al BARRIO...”. “En cuanto a los antecedentes... Presencia del nombre de nuestro barrio en los libros de arqueología y prehistoria, tras el hallazgo del “elefante de Orcasitas”, testimonio de otros tiempos, otros climas y otra vegetación...” (Pág. 28). “De 1936 a 1939, durante la Guerra Civil Española, se libraron duras batallas... y las consecuencias duraron años...” (Pág. 28-29). “Antes de la Guerra Civil había como una docena de casas desperdigadas, al estilo del caserón manchego de patio y corral... Junto a las casas, algunas pequeñas huertas, con pozo, lechugas, melones... Las vacas pastaban en Pradolongo. Y en otras zonas, en la mayor parte del terreno que luego habríamos de escoger, garbanzos y el mar de los trigos y la cebada...” (Pág. 32).

 

            “Preciso es mencionar la iglesia “Maris Stella” (Estrella del Mar) con unas escuelas a su lado y un par de casas. Es un punto de referencia para los habitantes veteranos de la zona: sus paredes de ladrillo, su cúpula ochavada de oscura pizarra coronada por airoso cimborrio, rematado por gallo y cruceta metálicos. Medio destruida durante la guerra, no fue restaurada hasta 1960. De ahí su nombre, que aún se emplea: “la iglesia rota” (Pág. 35).

 

            Años muy duros, de lucha, de recursos legales, de manifestaciones, de encierros... los de estos vecinos que a base de esfuerzo, tesón y enormes sacrificios, lograron que su barrio, el de la Meseta de Orcasitas, se construyera según sus preferencias, indicaciones y deseos: calles, distribución de las viviendas, materiales, etc. Nombres actuales de sus calles como “de la Memoria Vinculante”, “del Movimiento Ciudadano”, “de la Participación”, “de la Solidaridad”, “de las Asambleas”, “de los Mil Delegados”, “de los Encierros”, “de la Remodelación”, “de la Asociación”, etc. son un recuerdo permanente de las batallas legales que tuvieron que ir ganando para conseguir lo que hoy todos vemos y disfrutamos. Les invito a que se sumerjan en la lectura de este magnífico libro. En la biblioteca de nuestro Centro hay varios ejemplares.

 

            Pues bien, nuestro Colegio, el Colegio Público MESETA DE ORCASITAS, fue una consecución más de aquellos esforzados vecinos del barrio. Colegio del que yo creo que todos se sienten orgullosos y que siempre han considerado como suyo. Fue inaugurado en 1978. “Para su puesta en marcha, los vecinos hicimos de todo: huelgas, enganches de luz, ir a por ladrillos... “ (Pág. 121).