Había una vez un niño llamado James Henry
Trotter. Vivía con sus padres en una casa cerca del mar.
Pero, a los 10 años, sus padres tuvieron un accidente, y
murieron. James no tenía más familia que sus dos tías,
Spiker y Spouger. Supouger era gorda y muy bonita,
gruñona y mala. Spiker también era muy mala, alta y
muy, muy delgada. Siempre actuaban socarronamente hacia
James y le trataban muy mal.Un día, James estaba en el
jardín y vio un anciano haciendo blandir su bastón. Se
acercó a James y le dijo:
-Toma, te doy esta bolsita de brillantes. Si te
tomas estos brillantes empezarán a suceder cosas
favorables a ti, ya que lo estás pasando mal.
James iba tan ilusionado, que se tropezó y cayó
de bruces. Al caer, la bolsa se abrió y empezaron a
salir brillantes por todas partes. Éstas cayeron encima
de un melocotonero, y la magia caería sobre éste: James
estaba muy triste. Al cabo de unos días el melocotón
empezó a crecer muy rápido y llegó a pesar toneladas.
Las tías Spiker y Sponser hicieron un negocio: vinieron
gente de otros lugares y cobraron la entrada.
-Un día, James, tumbado cerca del melocotón
encontró una puerta y entró. En el centro del
melocotón encontró a: un saltamontes, una mariquita,
una araña, un gusano de luz, un ciempiés y un gusano.
Pero no eran criaturas normales, eran grandes, más
grandes que James. Se comportaban como personas pero, con
cuerpo de insectos. De pronto el melocotón empezó a
rodar y las tías asustadas, salieron fuera. Intentaron
forcejear, pero fue inútil. Las aplastó y murieron.
James y sus amigos corrieron muchas aventuras en el
melocotón.
-Al final...
VOCABULARIO
Blandir: Mover un arma u otra con
movimiento trémulo o vibratorio.
Socarronamente. Socarrón: el que
obra con socarronería (astucia o disimulo acompañado de
burla).
Doquier: Donde quiera.
Bruces: Boca abajo.
Forcejear: Hacer fuerza para vencer
alguna resistencia.