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_______Se cambió su nombre hasta dos veces. Tampoco se le catalogaba como centro definitivo entre el resto de colegios de la localidad. Quizá habría que ordenar las peculiaridades de su historia, que comenzó cuando corría el año 77. Ni siquiera se dispusieron las correspondientes hileras de ladrillos que levantaran las paredes de los edificios, sino que se colocaron pequeños barracones de chapa cuya supresión se preveia en un futuro no muy lejano a aquella fecha. Se habían preparado con un objetivo: sería un colegio de paso.
Su primera denominación no fue la que actualmente obstenta, sino Emperador Fernando. Sin embargo, algunas vicisitudes transmutaron este nombre inicial. La constructora de la urbanización Los Gorriones firmó un convenio con el Ayuntamiento que le comprometía a edificar un centro escolar. A él fue a parar el bautizo de Emperador Fernando. Y aquellos ocho barracones, sin embargo, tuvieron que seguir en pie, puesto que la demanda de puestos escolares era todavía alta en la zona.
Un nuevo nombre vino entonces: Camarmilla, que no se había elegido en vano ya que éste sería el de otro colegio que se ubicaría cerca del río así llamado. Cuando las obras de ese centro estuvieron finalizadas, se prefirió designarlo como Antonio Machado. Las suposiciones no se cumplieron y el Camarmilla continuó funcionando por la elevada tasa de escolaridad. Fue cuando definitivamente tomó el nombre de FRANCISCO DE QUEVEDO y comenzó la sustitución de los citados barracones por pabellones de ladrillo de varias alturas.
El primero que se construyó fue el que actualmente ocupan los alumnos del Tercer ciclo . Dos años más tarde se añadió otro donde están los demás alumnos de Primaria y parte de Infantil. En una tercera fase se completó con unas dependencias destinadas a servicios y, por último, se ubicó el edificio de los más pequeños.
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