
Somos conscientes de que la transmisión de estas actitudes se
hace con el propio modelo que damos a los niños al enfrentarnos a las
situaciones cotidianas y reaccionar ante ellas, también lo podemos
trabajar a través del cuento, del juego y de las actividades propuestas
a tal fin.
EL
MODELO:
El modelo que ofrecemos frente al pequeño y la forma específica y
peculiar con que mediamos entre el niño y su experiencia, son los
medios de mayor eficacia con los que consolidar las actitudes del niño
frente a la vida.
Está
directamente relacionado con las creencias y emociones básicas que
tengamos los frente a cada uno de los valores. El niño se va formando
una idea del cómo situarse ante las distinta experiencias tomando como
referencia el modelo que le da la figura de apego que tiene ante sí y
que es quien en principio le sirve de guía para entender y descifrar la
realidad.
EL
CUENTO:
El cuento es un medio de aprendizaje por medio del cual el niño aprende
de las situaciones vividas por otros y proyecta a través de los
personajes del mismo sus propios conflictos, ilusiones y miedos.
Un
cuento para que cumpla la función de poder servir de transmisor de
valores tiene que estar adaptado en el lenguaje, secuencia y claridad a
la edad del niño; así para los más pequeños se utilizarán
secuencias breves de imágenes y para los más mayores el cuento
narrado, pasando por situaciones intermedias.
Los
motivos que pueden trabajarse en un cuento pueden ser muy variados,
desde los meramente informativos hasta los que abordan la seguridad del
niño, las relaciones de convivencia y conflicto y el afán de superación.
En
las edades infantiles y haciendo un repaso de los cuentos clásicos
vemos que se abordan temas como son el miedo al abandono o pérdida
(Pulgarcito), los celos (La Cenicienta, Blancanieves), la aceptación o
el rechazo de los demás (El patito Feo, Dumbo), la superación de los
retos (El sastrecillo valiente), el ser diferente (El elefante Elmer),
el miedo a la destrucción (El lobo)...etc.
Para que los niños puedan identificarse sin vivirlo angustiosamente es
importante que la narración transcurra en un lugar y tiempo indefinido;
que el protagonista sea parecido, pero no exactamente igual a los niños
a los que se lo contamos; existirán unos personajes que ayudan, otros
que dificultan (La dicotomía entre los buenos y los malos), un reto,
unas dificultades y al final una victoria en donde triunfa el héroe por
su valentía, corazón y tenacidad.
De
esta manera los niños reciben el mensaje de que ellos también podrán
salir victoriosos de sus propios conflictos.

DIBUJOS Y PELICULAS ANIMADAS:
A través de los dibujos animados y de las películas también se
transmiten mensajes de todo tipo. A los niños les encantan los
personajes que tienen poderes y que se transforman con ellos, enfrentándose
a las fuerzas del mal y venciendo con la solidaridad y el esfuerzo de
todos, también se reproducen en mundos imaginarios situaciones de
relación y convivencia cotidianas con las que el niño se identifica fácilmente.
En
cualquier caso y por medio de estas narraciones los niños aprenden,
viven sus emociones a través de los personajes y sucesos
Los
cuentos se pueden utilizar respetando los ya clásicos de siempre, se
pueden modificar a gusto del consumidor, se pueden elaborar a la medida
de nuestros oyentes e incluso podemos realizar alguno con la colaboración
de todos.

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