|
La astronomía estudia el Universo como un
todo, así como los diversos entes que lo componen: estrellas de diversas clases
con sus planetas y satélites que, junto con la materia interestelar, forman las
galaxias, que a su vez al agruparse forman cúmulos de galaxias y super cúmulos.
El astrónomo describe los cuerpos celestes, estudia su composición y analiza
tanto las relaciones que mantienen entre sí como su evolución en el
tiempo.
La astronomía se divide en astronomía
clásica y astrofísica. Las ramas de la primera son: la astronomía
de posición –también llamada astrometría o astronomía esférica–, que se
ocupa de la localización de los astros mediante el establecimiento de distintos
sistemas de coordenadas de espacio y tiempo, y la mecánica celeste, que
estudia el movimiento de los planetas, satélites y otros astros, y se basa
fundamentalmente en la ley de la gravitación universal de Newton.
La astrofísica aplica al estudio de los
astros las teorías y técnicas surgidas en la física básicamente desde principios
del siglo XX, como las técnicas de la fotometría, la espectroscopia y el
análisis de las ondas de radio emitidas por los cuerpos celestes o
radioastronomía.
Dentro de la astrofísica se distingue la física
de las estrellas o estelar, que es el estudio de su estructura y
composición; la cosmogonía, que trata el origen y la evolución de todos
los cuerpos celestes, y la cosmología, que estudia la estructura y la
evolución del Universo como un todo.

|