RINCÓN LITERARIO
Poema ganador del primer premio del concurso de poesía nacional
organizado por la revista Alkaid
Rielar
El grisáceo mundo
El hombre inculto
La reina del lujo
El apagado fuego
El congelado juego
La sonata en freno
El río
El sueño
La muerte
El fúnebre silencio
El ardor del corazón
La fuga del tiempo
El amarte
El suicidarme
La pausa
El suspense
El martirio
La Luna.
Juan Sebastián Venegas Castelló
Mito del Atenea
Hace muchos años, San Sebastián de los Reyes estaba triste, pobre y se sentía vacio, los genios no tenían donde desarrollarse en este municipio. A pesar de eso, San Sebastián estaba plagado de futuros intelectuales, pero no tenían centros donde florecer. Atenea, la de los ojos glaucos, no podía permitir que estos jóvenes, hijos de su sabiduría, no pudieran desarrollarse estudiando. Así que pensó en ponerle solución, decidió revivir a Calícrates (para aquellos desconocedores de la historia del arte, Calícrates es uno de los arquitectos del Partenón) para que construyera un gran centro de estudios.
Los responsables y directores de los otros Institutos, celosos, no podían permitir que un artista de tal nivel construyera aquel nuevo edificio, ya que se convertiría en una obra de arte y definitivamente les sumiría en las sombras. Por lo tanto a escondidas de los ojos de la divina diosa, devolvieron a Calícrates a su tumba y ellos mismo mediante pactos con Hades eligieron un arquitecto.
Se propusieron buscar un arquitecto, tan bueno, que al poco tiempo de construir el Instituto, la construcción se viniera abajo. El diablo, viendo la ocasión de crear mal, prestó su ayuda, propuso que él mismo podía revivir a Giotto (proyector de la Torre de Pisa).Creyendo que el edificio, una vez acabado, se inclinaría como la Torre de Pisa y así ,una vez inclinado sería más fácil , para él mismo, derribarlo con un fuerte tornado que posteriormente enviaría. Pobre diablo que nunca fue amigo de la sabiduría y sus predicciones, basadas tan sólo en sus mismos deseos. No se cumplieron como pensó.
Ocupada en otros asuntos, Atenea, no se dio cuenta de los planes que se estaban pactando en San Sebastián, de este modo empezó el arquitecto a construir el edificio. Ya cuando el proyecto estuvo terminado y se movía cual flan, Atenea vino a presenciarlo, inaugurarlo y darle su nombre. Cuando observo que sus designios no se habían cumplido como ella había ordenado, busco los causante del desastre, el arquitecto nunca se halló (pues ya se había acabado el pacto y el diablo se había llevado otra vez a Giotto). Pero encontró que todo había sido maquinado por los miembros y directores de otros institutos y les castigo. Su castigo sería que pasara lo que pasara ellos nunca podrían alcanzar el nivel del nuevo Atenea.
Aunque un poco faltos de medios, el Atenea siguió adelante, no se derrumbó ni se derrumbará porque Atenea sujeta sus muros. Ni la envidia ni el propio diablo pudieron atacar de nuevo a estos débiles muros.
La mayoría de los docentes fueron también elegidos por Atenea pero también tenemos entre nosotros algún profesor /profesora enemigo de la sabiduría y amigo de nuestros enemigos.
Pero gracias a la ligereza de las paredes o quien sabe gracias a que, la diosa Atenea nos insufla su sabiduría y la alegría que nos falta para estudiar. De tal manera que los jóvenes salen bien instruidos y añorando los buenos tiempos que en este centro vivieron.
Carla Lozano
