Testimonios de mujeres que han sufrido malos tratos

 

“ME HICE LA BUENITA…”
...de pronto se acercaron tres tipos y empezaron a joderme, les dije que se vayan, pero entre dos me agarraron de los brazos y me dijeron “callate y caminá, calladita! “Primero me robaron, no se me sacaron… yo tenía $35, creo… Después empezaron a ponerse raros, eran como yo paraguayos y empezaron a hablar en guaraní, ellos pensaron que yo no entendía, y ahí empecé a darme cuenta lo que me iban a hacer… Yo me hice la buenita, pensando que así me salvaba…Me violaron los dos más jóvenes y se fueron. Me quería ir y el otro que estaba atrás volvió, me agarró y me dijo que ahora le tocaba a él y que no me iba a ir tan bien como con los otros... “En ese momento sentí que me iba a matar, que yo me iba a morir en ese día”.
En el hospital al que fui me dieron la píldora de anticoncepción de emergencia (PAE). A los seis meses me hice el test de VIH y resultó positivo..,Sigue rebotando en mi mente lo no hecho, lo mal hecho…, si en el hospital hubieran sabido, querido o podido hacer otra cosa, si hubiera recibido el TARV inmediatamente de ocurrido el episodio de violación…, hoy sería otra su realidad?... me sigo preguntando…


Por Sandra Barilari, Acompañante terapéutica.
Buenos Aires 2007.

 

“Brenda tiene 34 años. Su marido abusaba físicamente de ella , ella sospechaba que le era infiel con otras mujeres. Ella quería usar preservativo para protegerse del VIH/SIDA, pero el se negaba. Su esposo, aún sabiendo que era VIH positivo, le pegaba brutalmente hasta lograr tener relaciones sexuales con ella sin protección. Brenda lo cuidó hasta que él murió. Ella también vive con el VIH , asiste regularmente a misa pero no se atreve a revelar su condición, ya que observó como su comunidad trató a otra mujer con VIH que lo dijo”.


Informe de Amnistía Internacional
“Sexual violence against women and girls in Jamaica: “just a little sex”, 2006
.

 

“Soy Evelyn, tengo 45 años y tengo dos hijos. Vivo en un pueblo en el centro de la isla en Puerto Rico.
El VIH está en mi cuerpo desde hace 15 años. Me diagnosticaron cuando estaba embarazada de mi segundo hijo. Cuando me casé estaba muy feliz e ilusionada porque pensé que ese hombre era el mejor de todos. Me convencí que con él, había ganado la lotería!! Cuando estaba embarazada, nos mudamos a los Estados Unidos a vivir y trabajar. Tres meses después, ese hombre “espectacular” cambió su comportamiento de una manera muy notable, se volvió violento hasta que una noche me echó de la casa cuando tenía cuatro meses de embarazo. En septiembre de 1992 volví a mi país, a vivir con mis padres. Cuando visité al ginecólogo de nuestra familia , él me dio el diagnóstico. Mi primera reacción fue llamar a mi marido y contarle. Su primer comentario fue: “Ay, que lastima. Anda a ver quien te infectó”. Empecé mi tratamiento en diciembre de 1992 con el medicamento AZT. Mi hijo nació con un parto natural y gracias a Dios, sin el virus”.

Fragmentos del testimonio de Evelyn en el lanzamiento
de la Campaña “Las mujeres no esperamos” en Nueva York, marzo 200
7.

 

 

Testimonios de hombres que han sufrido malos tratos

 

HECTOR LOZANO

"Un día en la comida, discutimos porque ella quería venir a un partido de tenis, a pesar de que nunca le había interesado el deporte. De pronto, se volvió loca y me clavó el tenedor en el pecho. No era la primera vez que me agredía, llevaba un año torturándome, pero aquello fue lo que me hizo reaccionar. Interpuse una denuncia por malos tratos y ella se fue de casa con mi hijo ocho días antes del juicio, que tardó ocho meses en celebrarse. Tuve que esperar 20 días para poder verlo. Hasta el juez la declaró culpable y la condenó, a una multa de 150 euros. Los actos se produjeron delante de el niño, que obviamente se puso a llorar, pero lo peor no es eso, lo peor es que también lo pega a él. Aunque hasta el último año no me había puesto una mano encima, antes me insultaba y me era infiel constantemente. Yo era el que cuidaba al niño, ella nunca se levantó por la noche para cambiarlo ni darle el biberón, jamás lo dio de comer, ni se preocupó por él. También era yo el que se ocupaba de la casa. Cuando volvía del trabajo me obligaba hacer la limpieza, pero ella estaba todo el día en el piso sin hacer nada".

 

FERNANDO DIAZ

"Desde el día siguiente a nuestra boda, comenzó a agredirme. Creo que iba a por mí, a cazar una casa, algo de dinero y quitarme de en medio cuanto antes. Es una mujer muy consentida, se lo han dado todo en la vida, incluso grita a su madre. Ahora, después de todo lo que he pasado con ella, estoy convencido de que alberga malos sentimientos. Me ha arañado en bastantes ocasiones, y me tiraba todo lo que encontraba a mano, fuera lo que fuese: un aspirador, el palo de la escoba, un plato... Nunca la denuncié".

 

ANGEL ARRIAGA

"Mientras estuvimos juntos, solía gritar, y, de vez en cuando, me levantaba la mano. También me insultó en alguna ocasión, supongo que es lo que aprendió en casa porque se lo he visto hacer a su madre. Decidí separarme por nuestra hija, para que no creciera en un ambiente de hostilidad. Me engañaba para que no pudiera ver a la niña el día que me tocaba entre semana, que, al final, sólo eran cuatro horas, desde que salía del colegio hasta las ocho. Le puse una denuncia por no respetar el régimen de visitas y ese mismo día ella me puso otra por maltrato psicológico. Me encerraron y estuve cuatro horas en un calabozo como si fuera un delincuente. Los hombres no somos nada y, con esta nueva ley contra la violencia de género, menos. No digo que las mujeres maltratadas no merezcan que se acabe con su situación, pero que sólo denuncien las que realmente sufren agresiones físicas o psíquicas. Es normal que los jueces tengan miedo de no hacer caso a una denuncia de una mujer porque luego ocurre que el hombre va y las mata".