Don Quijote de la Mancha

Escribe en cada hueco una palabra sinónima.


  

Elige la que te parezca más adecuada entre las siguientes:
dislate, rogaba, cautivo, reparación, fragmentó, reservas, partes, epístola.



Don Quijote de la Manchaquijote.JPG

La carta -dijo Sancho- no la leyó, porque dijo que no sabía leer ni escribir; antes la rasgó y la hizo menudas piezas, diciendo que no la quería dar a leer a nadie, porque no se supiesen en el lugar sus secretos, y que bastaba lo que yo le había dicho de palabra acerca del amor que vuestra merced le tenía y de la penitencia extraordinaria que por su causa quedaba haciendo. Y, finalmente, me dijo que dijese a vuestra merced que le besaba las manos, y que allí quedaba con más deseo de verle que de escribirle; y que, así, le suplicaba y mandaba, que, vista la presente, saliese de aquellos matorrales y se dejase de hacer disparates, y se pusiese luego en camino del Toboso, si otra cosa de más importancia no le sucediese, porque tenía gran deseo de ver a vuestra merced. Rióse mucho cuando le dije cómo se llamaba vuestra merced el Caballero de la Triste Figura. Preguntéle si había ido allá el vizcaíno de marras; díjome que sí, y que era un hombre muy de bien. También le pregunté por los galeotes, mas díjome que no había visto hasta entonces alguno.



Don Quijote de la Mancha

Miguel de Cervantes

cervantes.JPG
La -dijo Sancho- no la leyó, porque dijo que no sabía leer ni escribir; antes la y la hizo menudas , diciendo que no la quería dar a leer a nadie, porque no se supiesen en el lugar sus , y que bastaba lo que yo le había dicho de palabra acerca del amor que vuestra merced le tenía y de la extraordinaria que por su causa quedaba haciendo. Y, finalmente, me dijo que dijese a vuestra merced que le besaba las manos, y que allí quedaba con más deseo de verle que de escribirle; y que, así, le y mandaba, que, vista la presente, saliese de aquellos matorrales y se dejase de hacer , y se pusiese luego en camino del Toboso, si otra cosa de más importancia no le sucediese, porque tenía gran deseo de ver a vuestra merced. Rióse mucho cuando le dije cómo se llamaba vuestra merced el Caballero de la Triste Figura. Preguntéle si había ido allá el vizcaíno de marras; díjome que sí, y que era un hombre muy de bien. También le pregunté por los , mas díjome que no había visto hasta entonces alguno.