LAS AVES EN EL I.E.S. ITURRALDE
Las aves no se están quietas
La existencia de una importante masa forestal en la cercana Casa de Campo, con tres diferentes hábitats de encinares, pinares y bosques de ribera, proporciona a numerosas aves un lugar idóneo para vivir. Muchas encuentran el hábitat ideal para permanecer todo el año y reproducirse. Son las aves residentes. Algunas, procedentes de latitudes más frías del Norte de Europa, o se detienen de paso en sus migraciones o se quedan durante el invierno porque encuentran unas condiciones climáticas soportables y el alimento suficiente. Estas son las aves invernantes. Otras, en cambio, acuden a reproducirse durante la primavera y verano, y emigran hacia el Sur, a zonas más cálidas, antes del comienzo del otoño. Finalmente, las aves habituales de una zona se desplazan con frecuencia a otras áreas próximas, en determinadas épocas del año, en busca de alimento y de unas condiciones ambientales más favorables. Con tanta movilidad, es fácil comprender por qué en cada época del año se ven especies distintas de aves en un mismo hábitat.
La Casa de Campo, en la que se han inventariado en torno a noventa especies, es posiblemente el punto de partida de bastantes aves que, a través del Parque de Aluche y otras zonas verdes, llegan cada día a los jardines del I.E.S. Iturralde.
¿Por qué algunas aves nos visitan?
El entorno forestal que encuentran las aves que nos visitan es fruto de unas actuaciones humanas que comienzan con la plantación de los primeros árboles en 1935, año de la inauguración del Hospital Iturralde, y se intensifican en los últimos años con el proyecto de un Jardín Botánico con especies vegetales que, además de ser comunes en los parques de Madrid, sean de interés para las clases de Botánica. El resultado actual es un conjunto forestal mixto en el que, al lado de árboles antiguos, unos caducifolios como moreras, ailantos y olmos, y otros perennifolios como aligustres de talla arbórea, crecen numerosos árboles jóvenes que van contribuyendo a la creación de una cubierta vegetal bastante densa a partir de la primavera. Desde el verano hasta el invierno los árboles y arbustos con sus frutos, bayas y semillas constituyen una fuente de alimentación para muchas aves.
No todas las aves que vemos dependen directamente del arbolado, como les ocurre a los vencejos, aviones y golondrinas, pero la mayoría están entre nosotros precisamente porque disponemos de unos jardines que cuidamos y respetamos. Los carboneros, herrerillos, mitos, mosquiteros, currucas y pájaros carpinteros repasan continuamente los troncos, ramas y hojas en busca de insectos, pulgones y arañas; las palomas torcaces acuden masivamente en el mes de mayo a alimentarse de moras y cuando éstas se secan los verdecillos se dan un festín con sus semillas; los mirlos, aunque habitualmente comen lombrices del suelo, también están pendientes del momento en que maduran las cerezas, uvas, higos y madroños. Al acabar los recreos, los estorninos y gorriones, y algún verderón temeroso, “se lanzan como buitres” sobre los “gusanitos” y pipas que han caído al suelo de las bolsas de los alumnos; los carboneros, más atrevidos, se introducen incluso en las papeleras cuando han visto algo interesante para comer. Por otra parte, los gorriones, estorninos y carboneros construyen sus nidos en los agujeros de los árboles, y los mirlos, urracas, mitos, currucas, verdecillos y verderones en las ramas de los árboles y arbustos.
¿Cómo comportarnos con ellas?
La observación diaria nos ha llevado a inventariar más de veinticinco especies, cuyos nombres figuran en el cuadro adjunto. Incluimos también los nombres científicos y las familias, que se escriben en latín. Es posible que nos visiten algunas más fuera del horario escolar. Son bastantes como para que las tengamos en cuenta en nuestro comportamiento diario.
En primer lugar, debemos ser conscientes de que compartimos un hábitat con un buen número de aves. En nuestros jardines se da el suficiente equilibrio ecológico para que, a pesar de la intensidad de la presencia humana, determinadas aves puedan vivir e incluso reproducirse. Tenemos que conservar el entorno respetando los árboles, paseando por las sendas habituales y no contaminando el suelo, por lo que depositaremos en las papeleras las bolsas, plásticos, papeles y todos los desperdicios que generemos.
En segundo lugar, las aves quieren pasar desapercibidas y no ser objeto de atención. No deben ser perseguidas y, si tenemos curiosidad por observarlas, nos fijaremos en ellas siempre a cierta distancia para que no se sientan incómodas. Podremos disfrutar de la variedad de sus formas, colores y movimientos y, si estamos atentos, también de sus cantos.
En tercer lugar, debemos extremar nuestro cuidado con las aves reproductoras. No buscaremos sus nidos y si alguno se nos ofrece a la vista nos alejaremos siempre de él para que puedan incubar con tranquilidad y alimentar a sus polluelos. Si vemos una cría en el suelo, no la tocaremos. No está abandonada. Sus padres se están encargando de ella hasta que pueda volar.
Finalmente, podemos ayudar a las aves cuando tienen dificultades. Algunas no encuentran las cavidades necesarias en los árboles para construir sus nidos y entonces colocaremos en algunas ramas unas cajas con un agujero para que puedan anidar. Cuando en algunas épocas del año escasea el alimento, acuden fácilmente a los comederos para aves si en ellos depositamos cacahuetes, pipas y semillas. No estaremos cerca para que puedan comer tranquilas.
Si deseas más información, pregunta a los/as profesores/as del Departamento de Biología.
| Nombre común |
Nombre científico |
Familia |
Observaciones |
|
Abubilla |
Upupa epops |
Upupidae |
Escasa, en primavera. |
| Agateador Común |
Certhia brachydactyla |
Certhiidae |
Escaso, todo el año. |
| Avión Común |
Delichon urbicum |
Hirundinidae |
Escaso, en primavera-verano. |
| Carbonero Común |
Parus major |
Paridae |
Bastante frecuente. Anida alguna vez. |
| Carbonero Garrapinos |
Parus ater |
Paridae |
Escaso, en invierno. |
| Colirrojo Tizón |
Phoenicurus ochruros |
Turdidae |
Escaso, en invierno. |
| Curruca Capirotada |
Sylvia atricapilla |
Sylvidae |
Bastante frecuente. Anida alguna vez. |
| Estornino Negro |
Sturnus unicolor |
Sturnidae |
Muy frecuente. Anida alguna vez. |
| Golondrina |
Hirundo rustica |
Hirundinidae |
Escasa, en primavera-verano. |
| Gorrión Común |
Passer domesticus |
Passeridae |
Presente todo el año. Nidifica bastante. |
| Herrerillo Común |
Parus caeruleus |
Paridae |
Escaso, todo el año. |
| Jilguero |
Carduelis carduelis |
Fringillidae |
Escaso, todo el año. |
| Lavandera Blanca |
Motacilla alba |
Motacillidae |
Frecuente, en invierno. |
| Mirlo Común |
Turdus merula |
Turdidae |
Presente todo el año. Nidifica bastante. |
| Mito |
Aegithalos caudatus |
Aegithalidae |
Bastante frecuente. Anida alguna vez. |
| Mosquitero Común |
Phylloscopus collybita |
Sylvidae |
Escaso, en invierno. |
| Paloma Doméstica |
Columba domestica |
Columbidae |
Frecuente, todo el año. |
| Paloma Torcaz |
Columba palumbus |
Columbidae |
Frecuente, todo el año. |
| Papamoscas Cerrojillo |
Ficedula hypoleuca |
Muscicapidae |
Escaso, al final del verano. |
| Petirrojo |
Erithacus rubecula |
Turdidae |
Frecuente, en invierno. |
Picogordo |
Coccothraustes coccothraustes | Fringillidae | Escaso, en invierno. |
| Pinzón Vulgar |
Fringilla coelebs |
Fringillidae |
Escaso, todo el año. |
| Pito Real |
Picus viridis |
Picidae |
Frecuente, todo el año. |
| Reyezuelo Sencillo |
Regulus regulus |
Sylvidae |
Escaso, en invierno. |
| Tórtola Turca |
Streptopelia decaocto |
Columbidae |
Escasa, todo el año. |
| Urraca |
Pica pica |
Corvidae |
Muy frecuente. Anida alguna vez. |
| Vencejo |
Apus apus |
Apodidae |
Escaso, en primavera-verano. |
| Verdecillo |
Serinus serinus |
Fringillidae |
Bastante frecuente. Anida alguna vez. |
| Verderón |
Carduelis chloris |
Fringillidae |
Bastante frecuente. Anida alguna vez. |
Pulsa aquí para ver un album de imagenes de las aves que aparecen por nuestro CentroFuentes: Textos propios e ilustraciones de Juan M. Varela, tomados de las obras citadas
Visita su web www.juanvarela.com
Fecha de actualización: febrero 2005
Bibliografía:
Álvaro Silva y Mora-Antonio Díaz de los Reyes. Alejandro Sánchez Pérez. Juan Varela. 1990. Aves de Madrid. Ayuntamiento de Madrid.
Beatriz Fernández Durán. 2003. Guía de las aves de la Casa de Campo. Las especies más comunes. SEO/Birdlife. Madrid.
Eduardo de Juana y Juan M. Varela. 2000. Guía de aves de España, Peninsula, Baleares y Canarias. Lynx Edicions. Barcelona