El I.E.S. ITURRALDE, situado en la calle Nuestra Señora de la Luz, 53, está alojado en el edificio de un antiguo hospital, fundado por iniciativa privada en el año 1935 para atender a enfermos de tuberculosis.


imagen aérea del Hospital en 1956

La distancia al centro de Madrid y el entorno natural, libre de contaminación en aquella época, justifica la ubicación de este establecimiento, como otros muchos en la sierra madrileña en los que el contacto con una naturaleza sana formaba parte de la terapia.

La fotografía del Hospital Iturralde, publicada por la revista ilustrada Blanco y Negro el 16 de junio de aquel año con motivo de su inauguración, presenta una gran ocupación de enfermos que descansan en sus camas en la galería abierta orientada al jardín. La disminución de esta enfermedad, gracias al empleo de medicamentos antibióticos, dejó sin pacientes a muchos de estos centros sanitarios especializados, por lo que tuvieron que cerrar. Por este motivo, el Hospital quedó abandonado, sufriendo un grave deterioro en sus instalaciones durante varios años.

En la década de los ochenta, el incremento de la población en la zona, integrada fundamentalmente por matrimonios jóvenes, llevó a una creciente demanda de puestos escolares en educación secundaria, resuelta en su momento con la creación del Instituto Mariano José de Larra que comenzó funcionando con tres turnos. Ante la persistencia del problema de escolarización y las reivindicaciones de las Asociaciones de Vecinos de la zona, se crearon otros institutos entre los que figura el nuestro. Las negociaciones entre el Ministerio de Educación y la propiedad del antiguo Hospital dieron como resultado la creación del Instituto que lleva el mismo nombre. Se inauguró en el curso 1988- 89.

En el curso 1996-97 las autoridades educativas anticiparon la implantación de la Ley General del Sistema Educativo (LOGSE) en toda la zona de Latina-Carabanchel. Ante la imposibilidad de acoger por falta de espacio a los alumnos del Primer Ciclo, se habilitó un aulario en el C.P. Costa Rica, que estuvo en funcionamiento hasta el curso 2001-02. Unas obras de remodelación en el edificio principal permitieron que todos los alumnos estén escolarizados en el mismo recinto desde el año 2002.

La singularidad de las instalaciones del Instituto proviene de la adaptación arquitectónica para convertir las salas y despachos de consultas de un hospital en aulas y departamentos de un centro de educación secundaria, y las terrazas abiertas a los jardines en unas galerías acristaladas que dan un aspecto característico al edificio principal. Paralelamente, las antiguas dependencias de servicios se han transformado en aulas de música y tecnología, cafetería, secretaría y vivienda de un conserje. El proyecto inicial de rehabilitación para un centro de formación profesional incluyó la construcción de un pabellón de nueva planta, en el que en la actualidad se alojan, por una parte, el gimnasio y salón de actos y, por otra, en doble planta, dos aulas de informática, un aula de educación plástica, un laboratorio de física y otro de química, así como un laboratorio de biología y un aula de geología.

La amplitud de la parcela, que se extiende desde la boca de Metro "Eugenia de Montijo" hasta la calle Ocaña, a lo largo de la calle Nuestra Señora de la Luz, da cabida a dos áreas de campos de deportes y amplios espacios arbolados entre los edificios. Los jardines del Instituto tienen su origen en los árboles y arbustos que delimitaban las áreas de descanso de los enfermos del Hospital. Se han ido incrementando en los últimos años, con la colaboración de alumnos y profesores e instituciones públicas, en la línea de un proyecto de Jardín Botánico con árboles y arbustos que, además de ser comunes en los parques de Madrid, sean de interés para las clases de Botánica. En la actualidad cuenta con más de 130 especies diferentes. Esta cubierta vegetal de unas 1200 plantas, no muy lejana de la Casa de Campo, acoge a lo largo del año a más de 25 especies de aves, que contribuyen a enriquecer el entorno medioambiental del Instituto.

La singularidad histórica y arquitectónica del edificio principal y los jardines, con su variedad y configuración vegetal, constituyen dos señas de la identidad física del I.E.S. Iturralde.


imagen aérea del IES Iturralde en 2006