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Protocolo de análisis
y traducción de un texto para latín y griego
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Leer atentamente el
texto
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Identificar los
verbos, los nexos y las pausas (signos de puntuación) del texto.
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Dividir las
oraciones y frases.
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Empezar con la
primera frase, analizar el verbo en forma personal (normalmente al final).
Del verbo sacamos dos valiosas informaciones: el número del sujeto (el
sujeto concuerda con el verbo en número) y los complementos que puede
llevar (si el verbo es transitivo llevará CD, si es intransitivo no podrá
llevarlo, si es copulativo llevará Atributo, si es pasivo no puede llevar
CD sino C. Agente).
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Identificamos el
sujeto (normalmente al principio de la frase), es hora de tantear la
traducción (sujeto-verbo).
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Identificamos los
distintos sintagmas y sus funciones por la morfología y luego nos
aseguramos ensayando la traducción ( recuerda: siempre que tengas
preposición más caso acusativo o ablativo (en latín) funcionará como C.C.;
igualmente en griego con los casos acusativo, genitivo o dativo)
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Una vez acabada la
primera frase podemos traducirla.
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En la traducción
seguimos el orden: (nexo), sujeto, verbo/ Cop., CD/Atr., CI, CC. Los CN se
traducen detrás del nombre al que complementan.
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Luego se sigue el
mismo sistema con las demás frases del texto sin mezclar elementos de unas
frases con otras, sólo pueden sobreentenderse algunos elementos que no se
suelen repetir (SUJ., CD, etc.) sobretodo en las frases coordinadas.
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