| Los
ambientes creados alrededor de los protagonistas de sus retratos fueron
el primer elemento que hizo famoso a Arnold Newman. Por ello sus obras
fueron denominados, al inicio de su carrera y durante muchos años,
"retratos
ambientales". Nadie
ignora que los ambientes que creamos a nuestro alrededor son proyección
de nuestra personalidad. Y que la forma de decorar un despacho o una
habitación son en parte reflejo de nosotros mismos.
La dificultad radica
en encontrar los elementos ambientales justos y precisos que connoten
una personalidad definida y comprensible.
Aquí entran en
consideración:
El orden
de los elementos en
la composición, como en el caso de la Abuela Moses, una de las grandes
obras de Newman.La
frialdad, geometría y pureza de los elementos, y su reflejo
en la propia persona,
como en el retrato del arquitecto Philip Johnson.
El color y la
frialdad de la
presencia de instrumentos
mortales junto a personas que estuvieron condenadas a muerte, como en el
retrato colectivo de los prisioneros del Likud. Casi
todos los retratos de Newman, pero no todos, tienen componentes
ambientales. Es interesante observar cómo lo modifica con gran
naturalidad, y sin hacer uso de elementos caros o artificiosos. |

Abuela
Moses, 1949

Philip
Johnson, 1949

Antiguos
condenados del Likud, 1967
|