| Es
frecuente que en los retratos de Arnold Newman, muy formalizados y
coherentes, se produzcan ecos y resonancias entre las formas.
En el retrato
junto al piano
de Stravinsky, por ejemplo, la posición del compositor, de forma
vagamente triangular, resuena y se amplia en las formas vecinas de la
barra de soporte y de la tapa.
Newman poseía un
don especial para captar las resonancias formales, los "ecos",
entre las cosas, o entre las cosas y las personas.
En el retrato de
Louis Kahn, por ejemplo, hay una resonancia fácilmente perceptible
entre la posición del cuerpo del retratado y la escultura del fondo.
En el retrato
colectivo de los Fotógrafos hay numerosos ecos formales entre las
personas retratadas y sus imágenes fantasmales.
El retrato de Jonas
Salk, por último, muestra los ecos entre estructuras, que parecen
prolongarse en un túnel interminable.
Al elegir los
elementos que incluye en sus retratos, Newman parece verlos en relación
con todo lo existente en el plano, controlando sutilmente las
resonancias que evoca.
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Louis
Kahn, 1967

Fotógrafos,
1976

Jonas
Salk, 1975
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