| Arnold
Newman fotografió a decenas de artistas, entre ellos muchos pintores.
Newman, que comenzó
su formación como pintor y dibujante antes de dedicarse a la
fotografía, sentía una especial vinculación con las artes plásticas.
Por ello sus retratos de pintores y escultores suelen ser
particularmente ricos en sugerencias.
En los retratos de
artistas plásticos Newman empleó muchas técnicas, pero una de las
más frecuentes es la de insertarlos en sus propias obras. Una técnica
que empleó de manera muy variada y sugerente.
En el caso de Piet
Mondrian, utilizó unas cartulinas y una caballete para evocar la
pintura de su personaje.
En el de Joan Miró
utilizó su cabeza como elemento pictórico dentro de uno de sus
lienzos.
En el de David Hare,
escultor, utiliza la propia estructura y peculiar simetría de la cabeza
del personaje como elemento guía del retrato.
En otro tipo de
artistas, como Aaron Copland, músico, utiliza una partitura desplegada
como fondo sobre el que destaca su fuerte perfil.
La obra como reflejo
verdadero de la imagen del artista (una idea que ya está en Leonardo da
Vinci) es utilizada por Newman sobre la base de un conocimiento firme de
las realizaciones de cada uno de sus protagonistas.
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Piet
Mondrian, 1942

Joan
Miró, 1979

David
Hare, 1952

Aaron
Copland, 1959
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