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La visión
humana funciona en un rango bastante amplio de distancias.
Los aparatos mecánicos y ópticos creados por el hombre, como las
gafas, el microscopio o el telescopio, han amplio considerablemente este
rango de visión.
Considerar este hecho es importante a
la hora de iniciar o plantear el proceso de diseño, ya que hay elementos
de comunicación visual que han de ser leídos como detalles
(por ejemplo, los nombres de una señal de tráfico) y otros que generan
ambientes generales, que se captan de manera
global.
En la fotografía de Josef Koudelka
reproducida más abajo se funden de manera creativa ambos aspectos.
El aspecto
general o macro-lectura nos ofrece la visión de una calle vacía a una
hora inusual del día, testimoniada por la presencia de un
brazo que muestra un reloj de pulsera.
La
micro-lectura es más difícil de apreciar, ya que se trata
de una imagen tomada durante la invasión rusa de Checoslovaquia, que
terminó con la llamada "Primavera de Praga".
Al fondo, casi invisibles, los tanques rusos
rodean el Parlamento. Leer la hora en el reloj, es otro
proceso de micro-lectura.
Una de las imágenes clásicas más
representativas de la macro-lectura y la micro lectura es el famoso mapa
de París, creado por Turgot en 1739. Bajo estas líneas se reproduce un
pequeño fragmento.
La visión general de las calles, muy
precisa, configura la macro-lectura de la ciudad.
Al pulsar sobre la imagen se
obtiene el nivel de detalle y micro-lectura que este plano contiene, con
información bastante precisa sobre las fachadas y el nombre de calles y
plazas.
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