|
|
| Referenciar
es explicar algo mediante una llamada a una cosa diferente.
Generalmente implica un cierto nivel de codificación.
Visualmente las referencias
más comunes se realizan mediante números, líneas de unión,
signos convencionales o nombres.
Al hacer referencias visuales
se suelen cometer errores fáciles de detectar y de corregir.
Explicamos algunos de ellos. |
|

|
Errores
del diseño
en la imagen superior
- Líneas
demasiado gruesas
- Interferencias de la
explicación en el objeto a explicar
- Recurso a un
índice que no está presente y supone un paso más en la
búsqueda del lector
- Problemas generados al
redactar este índice. ¿Qué pasa si el lector no busca una
desde la imagen sino que quiere saber dónde está una parte
concreta de ella de la que conoce el nombre?
|
Virtudes
del diseño
en la imagen superior
- Líneas más
delgadas
- Se evita que las
explicaciones interfieran en lo explicado
- Las
soluciones se ofrecen directamente al lector
- Se evitan los problemas de
dilación, de manera que el lector ya no tiene que recurrir
fuera de la imagen para hallar la solución
- El diseño
ofrece más cantidad de información, mejor ordenada, en
menor espacio.
|
Como el dibujo anterior es demasiado
pequeño para apreciar con claridad las diferencias, ofrecemos otro a
continuación, que el lector puede comparar pulsando sobre la imagen
siguiente.

Sin pulsar, vemos cómo las
partes de una letra se refieren como números, que a su vez se codifican
en una lista adjunta. El lector tiene que localizar dos veces seguidas
para hallar la solución a lo que busca.
Tras pulsar en la imagen,
encontramos mucha mayor cantidad de información en el mismo espacio. El
lector encuentra la solución de sus dudas de manera directa y no es
necesaria una doble codificación.
Es un método más efectivo y más
completo.
|