|
El plano es la zona de trabajo natural
en diseño gráfico. La comunicación visual
funciona asociando espacios a mensajes, de manera que
funcione adecuadamente una comunicación.
El principio que guía esta acción es
que debe haber una relación entre la partición del espacio y el
contenido del mensaje. Las zonas, por su tamaño o ubicación, pueden
enfatizar:
- La jerarquía del
mensaje
- Las partes del mismo
- Las relaciones entre
las partes del mensaje
- El orden de lectura,
etc.
En la imagen inferior vemos dos
páginas de un catálogo de tipografía de comienzos del siglo XX. Los
espacios están marcados con elegancia y ritmo, mostrando las
posibilidades tipográficas combinadas.
Al pulsar sobre la imagen obtenemos una
maquetación racionalista tipo años 50/60. Los espacios, definidos
según otras reglas del gusto o de la moda, siguen funcionando bien.
Cada uno tiene su propio contenido y el orden de lectura es bueno.
En el esquema de diseño que sigue, los
espacios ya no están bien regulados. Los blancos son muy amplios y
pueden resultar elegantes a muchos, pero carecen de función en este
caso, y eso no es positivo que suceda de manera frecuente.
Al pulsar sobre la imagen
observamos qué zonas son las que fallan respecto a la función, aunque
los blancos generosos aligeren la presentación.
La imagen
inferior muestra un uso más funcional de las zonas. No se ha
perdido la elegancia de los blancos, pero cada zona funciona con un tipo
de mensaje asociado a ella. El diseño es más completo y el mensaje
permite más niveles de actuación.
|