
Quemamos más de 3.500 millones de toneladas de carbón al año, pero ésto casi ni afecta a los vastos yacimientos que todavía quedan bajo tierra. Más de cincuenta paises explotan el carbón, y un número todavía rnayor lo quema. Extraer carbón de debajo de la tierra es un trabajo sucio, peligroso; extraerlo de la superficie acaba con el paisaje. El carbón también contribuye de una manera sustancial al calentamiento global del planeta. Produce más dióxido de carbono por unidad de energía que el petróleo o el gas. Cada tonelada de carbón quemado libera más de dos toneladas y media de dióxido de carbono al aire. También produce azufre y óxidos de nitrógeno, causando lluvia ácida. Hay más de 1.300 grandes centrales eléctricas de carbón en todo el mundo y casi todas emplean tecnología que derrocha dos terceras partes del contenido energético del combustible