“ENERGÍA SOLAR EN EL I.E.S. VICTORIA KENT”

 

Paz Crespo Crespo y  Francisco Ortego Sixto

 

 

        Nuestro planeta funciona con energía solar: el ciclo del agua, las corrientes oceánicas, los vientos, la fotosíntesis, las reacciones químicas que se producen en la atmósfera, en definitiva, la vida entera es posible en la Tierra gracias a la energía que produce el Sol. Sin embargo, pese a ser la fuente de energía por excelencia, el hombre no ha aprovechado adecuadamente este inmenso recurso para satisfacer las necesidades propias de la vida moderna. Hasta hace poco, dificultades técnicas impedían la utilización generalizada de esta energía, hoy quizá sólo trabas de tipo político y comercial obstaculizan su desarrollo. Para eliminar estas barreras es necesario promover el uso de una fuente de energía que, además de económica, es respetuosa con el medio ambiente.

 

 

 

         1. ¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DE INSTALAR PANELES SOLARES EN NUESTRO INSTITUTO?

 

            En Septiembre del curso 1999-2000, el compañero y profesor de Filosofía, D. Francisco Ortego, presentó al claustro su interés en formar una comisión que estudiara la posibilidad de instalar paneles solares en el instituto, y después de una corta exposición de su proyecto, la propuesta fue aceptada por algunos profesores.

 

            Hoy podemos decir, no sin orgullo, que hemos conseguido que el I.E.S. “Victoria Kent” funcione, al menos en parte, gracias a la energía del Sol. El objetivo no ha sido fácil. Hemos dedicado tres cursos a documentación, gestiones, actividades con alumnos, entrevistas con autoridades.

 

            En mayo de 2002, el esfuerzo cotidiano y desinteresado de muchos (pero sobre todo de los profesores de la Comisión de Energía Solar del centro) se vio recompensado con los primeros vatios producidos por los paneles solares y por el éxito de las jornadas de educación ambiental que organizamos al efecto.

 

            ¿Por qué se nos ocurrió promover la instalación de energía solar en un centro educativo?

Tres fueron las ideas fundamentales que nos impulsaron a plantearnos este objetivo:

 

 

            Porque es educativa

 

            Como en tantas ocasiones afirmamos, los centros educativos no están, ni única ni primordialmente, para procurar a los jóvenes un adecuado futuro profesional. Nuestra tarea fundamental es educar, formar. Dentro de esta formación están, sin lugar a dudas, el infundir en nuestros alumnos el respeto por la Naturaleza, el fomentar en ellos hábitos de consumo responsable, el promover actitudes que permitan en un futuro una vida más saludable, ... El grupo de profesores que formamos la Comisión creyó (y creemos) que este cambio de hábitos sólo es posible gracias al carácter formador y transformador de la educación. Por ello, nos propusimos lograr que nuestro centro funcionara con la energía del Sol, y así contribuir a ese cambio radical de actitudes. No sólo se hablaría de energías alternativas en las clases, bien a través de las áreas transversales o bien en las asignaturas dedicadas específicamente a ello, sino que las propias clases funcionarían gracias a una de estas fuentes de energía. Y nada hay más educativo que el propio ejemplo.

 

 

Porque es ecológica

 

            Ninguna actividad humana está exenta de impacto ambiental, la instalación de energía solar tampoco. En la fabricación de los componentes se produce contaminación, una contaminación que debe reducirse. Sin embargo, no todas las formas de producir energía contaminan lo mismo, aquí es donde radica la ventaja de la instalación de paneles solares. Estos no contaminan una vez instalados y no producen residuos de complicado y peligroso almacenaje. Por eso, podemos afirmar que la energía solar es una energía limpia y respetuosa con el medio ambiente. En un mundo en el que la degradación de los espacios naturales es algo demasiado frecuente, utilizar energías limpias es un objetivo de primer orden para cualquier ciudadano sensible, y entre estos nos incluimos muchos profesores, padres y alumnos de nuestro instituto.

 

 

            Porque es rentable

 

            Ciertamente, la instalación de paneles solares, supone una fuerte inversión inicial, (en nuestro caso 39.000 euros para una instalación de 5 Kw.), pero este importe queda compensado con el hecho de asegurar el suministro eléctrico a un coste mínimo durante muchos años. La legislación vigente permite vender la energía solar generada a las compañías eléctricas a un precio muy superior al de compra (unas cinco veces más), con lo cual se podrían producir unos ingresos que permitirían amortizar antes los gastos de instalación, o bien dedicarlos a otras necesidades del centro. Como se explicará más adelante, el objetivo de la rentabilidad económica sólo se ha podido lograr parcialmente.

 

 

 

         2. DESARROLLO DE LA INICIATIVA

 

            Se formó un equipo de profesores interesados que integrarían la Comisión de Energía Solar, cuyo primer logro fue conseguir el respaldo de toda la comunidad educativa a través del Consejo Escolar. Dado este paso, los siguientes se encaminaron en dos direcciones: asesorarse sobre las características de una instalación solar fotovoltaica, integrarnos en la Red de Escuelas Solares promovida por Greenpeace, e iniciar los contactos para conseguir el dinero necesario.

 

 

LO POSITIVO:

 

Aunque ninguno de nosotros estaba familiarizado con estos temas y la tarea de asesoramiento resultó muy laboriosa, investigamos, por un lado, si había más instalaciones en otros institutos en el territorio nacional; por otro, a las empresas del sector, sus condiciones, precios, etc. y, con todo ello, elaboramos un informe que entregamos a la Dirección de Área Territorial y a la Dirección General de Centros.

 

La acogida de la iniciativa fue muy positiva en ambos casos. Los miembros de la Comisión creímos desde el principio que lo más difícil sería conseguir financiar el proyecto pero, curiosamente, no resultó ser lo más complicado. Después de numerosas gestiones y entrevistas, logramos que la mayor parte del presupuesto lo costeara la Dirección General de Centros. El resto, la Dirección Territorial y el propio instituto.

 

            Echando una mirada retrospectiva, podemos afirmar que lo más importante fue encontrar en las distintas instancias de la Administración personas dispuestas a creer en el proyecto. Estábamos convencidos de que si lográbamos sumar voluntades entre las personas que ocupan cargos y, sobre todo, entre los que trabajan con ellos, podríamos superar todas las dificultades. Y esto es exactamente lo que sucedió. Valgan estas líneas también como reconocimiento a la tarea discreta pero decisiva de estas personas.

 

 

            LO NEGATIVO:

 

            Del resultado de las gestiones administrativas podemos resaltar dos hechos.

 

En primer lugar, nos encontramos con que, paradójicamente, no recibiríamos ninguna subvención de los organismos que promueven la instalación de energías alternativas (Consejería de Industria e Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), el IDAE, de quienes en un principio esperábamos obtener más ayuda. En el primero de los casos, por una dificultad de tipo legal. En el segundo, porque incomprensiblemente no consideraron suficientemente interesante la instalación.

 

En segundo lugar, que por ser un centro público no podríamos obtener todo el beneficio económico que  permite la ley para una instalación de energía solar. Según un informe jurídico de la Comunidad de Madrid, la legislación no permite a nuestros centros obtener ingresos económicos de este tipo. Mientras esta situación no cambie, no podremos ingresar los cerca de 3.000 euros que entrarían en las arcas de cualquier centro privado, o de un particular cualquiera, con una instalación idéntica a la nuestra. Sin embargo, no deja de ser llamativo el hecho de que los institutos de otras comunidades autónomas, como Cataluña, no tengan ningún tipo de impedimento legal para poder facturar la energía que producen. Quizá nuestra administración debiera hilar más fino en esta cuestión para poder rentabilizar óptimamente los recursos públicos.

 

            Esta circunstancia ha hecho que el beneficio económico de la instalación se limite a un modesto ahorro en la factura de la electricidad, en comparación de lo que se podría haber obtenido. Sin embargo, dado que el objetivo primordial no era económico sino educativo, en nada desmerece este hecho al éxito del proyecto.

 

 

 

        3. EL CARÁCTER PEDAGÓGICO DEL PROYECTO

 

            El I.E.S. “Victoria Kent” tenía ya una tradición en lo que se refiere a la importancia de la educación para el medio ambiente (Proyecto Educativo de Centro, los trabajos y proyectos europeos Comenius 1.1, actividades con grupos, etc.) Resultaba, pues, coherente incluir en el proyecto a los alumnos y mucho más,  si tenemos en cuenta que serían los principales destinatarios de los beneficios de la instalación.

 

            Viendo que el proceso prometía durar más de lo que en un principio habíamos estimado, nos interesaba que nuestros jóvenes se convirtieran en miembros activos del grupo de trabajo y sirvieran de nexo entre nosotros y el resto de sus compañeros. Los alumnos responden de una manera más positiva, cuando sus propios compañeros les presentan las propuestas. Por ello, en el curso 2001-2002 se formó un grupo de trabajo mixto de alumnos y profesores, que se propuso difundir el proyecto y lograr que la instalación de energía solar fuera una demanda de todo el centro.

 

¿Cómo? Nuestro trabajo se concretaba en campañas y jornadas, en las que nos identificábamos bajo el nombre de “Club Solar”. He aquí algunos ejemplos:

 

Campaña de reciclaje de papel en las aulas. Con ella quisimos dejar patente la importancia de la acción individual y su repercusión en el medio ambiente. Los alumnos elaboraron una pequeña declaración con la que pretendían concienciar a todos sus compañeros de la importancia del reciclaje del papel. Pasaron por las aulas leyéndola e informando de la colocación de cajas para recoger el papel usado. Pedían además que un alumno del aula se responsabilizara de que los papeles fueran a la caja, y de bajarla después al contenedor.

Celebración de la jornada “Trae la naturaleza a tu centro” como alternativa al día de “las pellas” y el “botellón”. Se reciclaron las jardineras-cenicero de los pasillos en jardineras para plantas de interior, creando en el centro un ambiente más humano y más limpio. Se observó que no sólo las plantas eran respetadas por los alumnos, sino que los suelos de los pasillos estaban visiblemente más limpios de lo que era habitual.

Participación en la reforestación de una zona de Torrejón conjuntamente con otro grupo de trabajo del instituto y el Ayuntamiento.

Apariciones en los medios de comunicación, siempre que había alguna novedad. Con la repercusión en los medios conseguíamos que los alumnos valoraran mucho más su trabajo y todas las iniciativas que se desarrollaban en el grupo.

 

            Mientras tanto, estudiábamos las ventajas e inconvenientes de las distintas fuentes de energía existentes en el mercado, su rentabilidad y lo contaminantes que resultaban. Informábamos a los alumnos de la legislación actual en materia de energía solar, de las dificultades administrativas del proyecto, de los logros conseguidos por nuestras gestiones y de las intervenciones realizadas en los medios de comunicación locales y nacionales.

 

            Como culminación de todo este proceso, y coincidiendo con las obras de la instalación de los paneles, organizamos unas

Jornadas de Educación Ambiental a finales de abril de 2002. Gran parte de los profesores colaboró, dentro de su área y sin interrumpir la marcha del curso, en una variada gama de actividades. Rompimos la rutina de las aulas con charlas con asociaciones ecologistas, exposiciones de carteles divulgativos sobre el uso de los medios de transporte de forma  responsable, demostraciones de energías alternativas, talleres de reciclaje, y de fabricación de jabón. Se grabó un vídeo sobre comportamientos responsables y cuidadosos con el medio. Los alumnos de C.T.S. dedicaron buena parte de su publicación en “El País de los Estudiantes” a nuestro proyecto. En resumen, se consiguió involucrar a buena parte de la comunidad educativa, e incluso con alguna actividad a las familias de alumnos, personal no docente y profesores. En este sentido, resultaron especialmente impactantes los cientos de carteles que, con el tema del Sol, colgaron de las paredes de nuestro centro y que llegaron incluso del otro lado del Atlántico.

 

 

 

            4. CONCLUSIÓN Y PERSPECTIVAS

 

            Los profesores que hemos formado la Comisión tenemos la sensación de “misión cumplida”. Ahora podemos ver con satisfacción los paneles solares colocados en el tejado del gimnasio del instituto, y comprobar en el contador la cantidad de vatios que se van produciendo hasta el momento. No es menos cierto que, junto a esa satisfacción, sentimos que ha concluido una etapa y que es preciso reposar antes de plantearnos nuevos objetivos. En el futuro aparece la posibilidad de integrar a nuestro centro en la Red Europea de Eco escuelas, una iniciativa muy interesante, pero que supondría un nuevo esfuerzo personal y colectivo.

 

            Con la instalación, hemos pretendido no sólo conseguir que el I.E.S. “Victoria Kent” funcionara con energía solar, si no también difundir nuestra experiencia, para que cada vez haya más centros que enseñen con el ejemplo lo que se explica en las clases, e incorporen energías limpias. Ésa es nuestra intención al colgar en nuestra página web este apartado.

 

            Ojalá seas tú el próximo en plantear la iniciativa en otro centro.

 

Si necesitas información comunícate con nosotros a través del correo electrónico del centro.